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El Gobierno ya analiza profundizar el flamante fideicomiso del trigo

Lo destacó el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, a pocos días de lanzarse la herramienta con la que el Gobierno intenta desacoplar la suba de las commodities de los precios internos de productos esenciales

Mientras los productores agropecuarios sostienen las críticas hacia la herramienta del fideicomiso para el trigo lanzado a fines de la semana pasada por el Gobierno nacional para “desacoplar” los precios internacionales del mercado interno, especialmente para fideos secos y harina, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anticipó ayer que analizan profundizar la medida por la escalada que las commodities sostuvieron desde que la medida fue publicada en el Boletín Oficial.

El funcionario habló de “reforzar” el fideicomiso de trigo como mecanismo para morigerar las “tensiones en el mercado interno” frente a la suba de los precios internacionales del grano, y de paso remarcó que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es “el mejor acuerdo posible”.

"Armamos un fideicomiso para garantizar que los productos de Precios Cuidados como los fideos y la harina tengan su insumo que es el trigo a un precio estable en el año; pero la suba ha sido muy fuerte así que estamos evaluando si hay que reforzar ese fideicomiso o tomar otras medidas para abordar las tensiones en el mercado interno”, aseveró Kulfas en declaraciones radiales.

El precio internacional del trigo, que alcanzó máximos históricos en los últimos días en el mercado de Chicago por la invasión rusa a Ucrania, acumula un alza de 38,42% desde que se desató el conflicto por el temor a un desabastecimiento, pues ambos países representan casi el 29% de las exportaciones mundiales del grano.

Frente a ello, el Gobierno nacional constituyó un fideicomiso de 800.000 toneladas para garantizar el abastecimiento y el precio de los alimentos producidos en base a ese grano. Las entidades del campo rápidamente salieron a cuestionar la herramienta al considerar que finalmente no serán los exportadores quienes contribuyan a ese fondo, sino los productores, a quienes se les va a descontar la diferencia a la hora de vender. Por esto también hubo críticas a la reunión con Roberto Feletti, el secretaro de Comercio Interior, en la que no hubo productores de trigo.

Justamente Feletti remarcó que frente a la suba de los precios internacionales “las medidas pueden llegar a ser insuficientes”, y que su cartera entablará reuniones con representantes de la industria molinera para reforzar los mecanismos de desacople.

“Lo iremos ampliando”

“El fideicomiso seguramente lo iremos ampliando en función de las necesidades que se presenten”, subrayó Kulfas.

Respecto de los efectos de la guerra, el ministro puntualizó que “en materia de efectos positivos está claro que las exportaciones van a valer más y va a haber más ingreso de dólares pero, al mismo tiempo, vamos a tener que pagar más cara la energía que hay que importar”.

No obstante, explicó que el Plan Gas.Ar de estímulo implementado en 2020 “va a permitir importar mucho menos de lo que hubiese sido necesario sin el mismo”.

Por su parte, el ministro definió al acuerdo de la Argentina con el FMI como “el mejor acuerdo posible” y se refirió al impacto negativo de un escenario sin el mismo.

“Cuando uno está en acciones de gobierno, se acaba la teorización y viene la realidad. Un escenario de no pago implicaría un default cruzado, perder otras fuentes de financiamiento con otros organismos internacionales e implicaría al sector privado perder mucho financiamiento que utiliza para financiar las importaciones”, sostuvo el titular de la cartera de Desarrollo Productivo.

Además, el ministro advirtió que la cesación de pagos “multiplicaría el problema cambiario y, con lo cual, habría más tensiones inflacionarias”.

Según Kulfas, el acuerdo, aunque “no solucionará los problemas de la Argentina”, permitirá “tener un punto para continuar creciendo”, además de generar un “alivio financiero” con el nuevo cronograma de vencimientos que se extenderá entre 2026 y 2034.

Asimismo, consideró que el programa acordado “es muy importante para ayudar a bajar la inflación” ya que “permitirá disipar la expectativa devaluatoria que se ha generado en los últimos meses”, además de que, al reducir el déficit fiscal, “reducirá el financiamiento monetario del mismo, lo cual es también un aporte positivo”.

El funcionario señaló que el Gobierno, con miras a la votación en el Parlamento, “seguirá conversando con todos los sectores, con los propios internos que están con dudas y con la oposición”.

Sin embargo, aclaró que el memorándum de entendimiento incluido en el proyecto enviado al Congreso “no es cambiable”, ya que una modificación "implicaría otra negociación distinta con el Fondo.

El trigo retrocedió, pero ahora avanzó la soja y quedó cerca de su máximo histórico

El precio del trigo disponible retrocedió ayer más de US$ 55 en el mercado de Chicago por una toma de ganancias, con lo que cerró la rueda por debajo de los US$ 500 la tonelada tras el récord de ayer, mientras la soja y el maíz marcaron alzas en sus cotizaciones.

De esta manera, el contrato de marzo del trigo cayó 10,68% (US$ 55,94) para quedar en US$ 467,75 la tonelada, mientras que la posición mayo marcó una reducción del 0,57% (US$ 2,76), en US$ 472,71 la tonelada.

La corredora de granos Granar, al analizar la jornada, sostuvo que, tras seis rondas alcistas consecutivas, el precio del trigo decreció "en medio de una importante toma de ganancias de los fondos de inversión".

"Las pérdidas en Chicago, en particular las del contrato mayo, podrían haber sido mucho mayores de no mediar una noticia difundida en el último tramo de los negocios, que dio cuenta de que el presidente ruso, Vladimir Putin, firmó un decreto para restringir las exportaciones de bienes y materias primas relevantes para garantizar la seguridad de los habitantes de Rusia", agregaron los especialistas de Granar.

La soja disponible, por su parte, avanzó 1,80% (US$ 11,11) hasta los US$ 626,30 la tonelada, mientras que el contrato de mayo ganó 1,82% (US$ 11,11) para culminar la sesión a US$ 620,88 la tonelada. Vale recordar que su cotización más alta fue de US$ 650,74 el 4 de septiembre de 2012.

Las ganancias se debieron a “la expectativa de los operadores en cuanto a una reducción del stock final de la oleaginosa estadounidense en el informe mensual que hoy publicará el USDA”, destacó Granar.

Los subproductos de las soja acompañaron la tendencia positiva del grano, con una suba del aceite del 1,95% (US$ 33,73), que se se posicionó en US$ 1.756,61 la tonelada, mientras que la harina avanzó 4,70% (US$ 24,25) y concluyó la jornada a US$ 540,01 la tonelada.