La pandemia del coronavirus obligó este año a la suspensión de numerosas fiestas en la región. Tal fue el caso de la tradicional celebración de Reducción, el 1° de mayo, situación que ahora deriva en reclamos de puesteros y vendedores ambulantes que habían abonado la reserva de un lugar para ser partícipes de la feria que se realiza en los alrededores del templo.
Precisamente, son numerosos los trabajadores ambulantes que piden a la Municipalidad que les devuelva de manera inmediata el dinero aportado. Aseguran que, a pesar de haber llamado en varias ocasiones, no logran una respuesta de las autoridades.
Consultado el intendente Andrés Passero Garay, explicó que está en conocimiento de estos pedidos, pero indicó que se encuentra a la espera de que el Concejo autorice una resolución y permita disponer de los fondos para devolver a los puesteros.
Serían alrededor de $ 500 mil a $ 600 mil los fondos que deberán ser devueltos entre unos 150 puesteros.
“Cuando nos reclaman por ese dinero, apenas se suspende nuestra fiesta en mayo, le pedimos un tiempo prudencial para saber si se podía reprogramar. Aún sin tener total dimensión de lo que iba alcanzar la pandemia”, dijo a Puntal.
A su vez, agregó que no es una respuesta que pueda dar directamente desde la intendencia, sino que requiere del aval del Concejo, que, también por la pandemia, no estuvo sesionando. “Quedamos en contestarles por esta fecha (a los puesteros), a fines de junio o principios de julio, para ya tener una definición clara y saber cómo se va a hacer esa devolución”.
El mandatario dijo que se evalúan distintas alternativas y hasta propuestas para hacerles a los puesteros, como la posibilidad de dejar ese dinero como seña para la fiesta del año próximo, ya que, dadas las actuales circunstancias, este año será imposible realizar la gran celebración.
A resolución del Concejo
Passero Garay señaló que elevó al Concejo un proyecto proponiendo la devolución total del dinero, o parcial, de acuerdo a lo que los puesteros decidan. O bien, la reserva del mismo para el año que viene con el mismo precio. Si no se les reintegrara el dinero, y si el año que viene quieren venir, deberán pagar los aumentos que se fijen”, mencionó.
El mandatario reconoció que es entendible la postura de estos trabajadores ambulantes, ya que, sostuvo, no es privativo de Reducción que se haya suspendido la tradicional fiesta, sino que en todo el país la emergencia sanitaria obligó a dejar de lado todo encuentro masivo.
“Ellos participan de festivales y encuentros y entiendo que tienen necesidad de trabajar. Sabemos que el dinero les corresponde a ellos, pero queríamos ver la alternativa de reprogramar la celebración del 1° de mayo para septiembre. Viendo que esto se va para largo, la pandemia sigue y los encuentros populares quedarán para el último, es que decidimos, ante estos reclamos, buscar una salida. Esperamos ahora que el Concejo defina”, detalló Passero Garay.
Cabe recordar que el Municipio, con lo recaudado por la instalación de puestos en la Fiesta del Señor de la Buena Muerte, ejecutaba obras de mantenimiento del pueblo. “El dinero está en las arcas disponibles, quizás no se pueda pagar a todos juntos, pero sí armar un cronograma para que todos puedan cobrar. No queremos quedar mal con nadie”, finalizó el mandatario.

