Inició diciembre y la curva de contagios en la ciudad pasó del amesetamiento a una leve caída. Varias restricciones terminaron y las habilitaciones vuelven con protocolos de bioseguridad. Pero, además, llegan las fiestas, situación que pone en alerta a los agentes sanitarios, según manifestó la titular de la mesa de epidemiología del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), Graciela Ortega.
Sobre el contexto sanitario de la ciudad, la entrevistada enfatizó: “Estamos teniendo un alivio; para que continúe esto tan tranquilo, hay que cumplir las reglas” y ratificó: “No pasó la pandemia, estamos solamente mejor, pero hay que seguir los protocolos”.
Respecto al accionar de las personas, la habilitación de las reuniones familiares y sociales en esta época del año, advirtió: “Desde Salud estamos muy preocupados porque vemos que la gente está organizando reuniones de fin de año como si ya hubiese pasado el coronavirus”.
En relación con lo anterior, destacó: “La pandemia no ha terminado. Faltan unos largos meses para que culmine”.
Fiestas
La especialista precisó que están en desacuerdo con festejar las fiestas de fin de año, como suelen realizarse, e incluso que “no conviene hacerlas”. “Vamos a llevar la enfermedad a quienes estuvimos cuidando durante todo el año”, aseguró.
En caso de que sean realizadas, recomendó que deben llevarse a cabo con el núcleo familiar y ser al aire libre, sólo sacarse el barbijo para comer, respetar las distancias de un metro y medio, también, higienizarse las manos.
En torno a las fiestas, precisó que las personas deberán dejar de pensar “que se pueden hacer la despedidas de año como en una ocasión de normalidad, como veces anteriores”.
En continuidad con lo anterior, dijo: “Este 2020 no es así. Si bien se ha aflojado la situación y la cantidad de positivos es menor, si empezamos a hacer reuniones va a ser un peligro”. Según la especialista, es el momento en que las diferentes generaciones se reúnen, lo que podría “volver a incrementar los casos y hay gente que corre mucho riesgo”.
Vacunación
Sobre la llegada de la vacuna y la posibilidad de comenzar a aplicarlas a agentes de salud el 15 de enero, Ortega expuso: “La ciudad se está organizando para poder dar respuesta, contar con los centros de vacunación y obtener los mecanismos para mantener la cadena de frío”.
En este sentido, y con respecto a las estimaciones sobre cuándo colocarán las dosis, remarcó: “Estamos hablando de que las vacunas no han llegado al país. Después, tienen que distribuirse, por lo tanto, una fecha exacta es difícil de dar”.
Sobre el relajamiento social que notan los agentes de salud, la entrevistada describió que es inadecuado el momento, debido a que tendría que estar inmunizada el 70% de la población villamariense para generar el efecto rebaño y, luego, pensar en el alivio.
De esta manera, explicó que este fenómeno consiste en aplicarle la dosis a una gran cantidad de personas para que generen una protección, “porque si llega el virus y ya encuentra muchos vacunados, rebota y no lo puede enfermar. Se rompe la cadena de contagio”. No obstante, destacó: “Para poder llevar a cabo esto es necesario vacunar un gran porcentaje de la sociedad para tener el efecto ideal”.
En torno a la posibilidad de que comiencen a inocular a principios de año, sostuvo: “Ojalá podamos entre enero y febrero empezar a vacunar hasta que pueda darse este espectro, pero no se dará a en estos meses sino que va a ser en marzo, abril o más” e insistió: “Por este motivo, hay que seguir cumpliendo con las reglas, veníamos muy bien con ellas”.
Asimismo, sobre la fecha estimada de comienzo de vacunación, mencionó que es independiente a su labor, pero cuando lleguen comenzarán a aplicarlas de manera inmediata.
Rebrote
A nivel nacional se habla de un posible rebrote en marzo, como en otras partes del mundo. En el caso de la ciudad, Ortega garantizó: “Dependerá de cómo nos comportemos, porque si empezamos ya a hacer esta cantidad de reuniones sin cumplir las normas de bioseguridad, va a haber un rebrote”.
Sobre las reuniones familiares para las fiestas, subrayó que antes de festejar deberían suspenderse los encuentros sin protocolo, “porque si no la curva será reactivada pronto, no en marzo”.
Acerca de todas las actividades, afirmó que “no hay problema” si están regidas por el protocolo; no obstante, que las complicaciones surgen cuando se piensa “que el virus ya pasó, salir sin barbijo y reunirnos con un montón de gente”.
Y agregó: “Veo una sociedad muy relajada, estoy de acuerdo con que hay que activar un montón de actividades porque estamos mejor, pero el virus no pasó”.
“Si cumplimos con esas reglas, vamos a llegar bien a la vacuna y vamos a evitar rebrotes. La solución ya la tenemos, es esto”, finalizó.

