Deportes | final | Alem | fútbol

"Estaba entusiasmado con volver"

Diego Rivera será un ídolo eterno de Alem de Villa Nueva, pero dejó el fútbol para dirigir al "león". Lo tentó San Lorenzo de Las Playas y asumió el desafío. "Hice un gran esfuerzo para volver a jugar. Espero no perder las ganas a los 43 años"

Diego Rivera formó parte de una camada que quedó grabada en la historia en Alem de Villa Nueva.

El popular “Catoca” será recordado por los “leones” como el autor de un inolvidable golazo de tiro libre ante Rivadavia en una final disputada en Plaza Ocampo llena en 2012, en la que colgaron el cartel: “no hay más entradas”.

Sin embargo, para los que siguieron su carrera, ese sólo será el premio a tanto esfuerzo. Es que hablar del “golazo del Diego” no es hablar en Villa Nueva del gol de Maradona a los ingleses, sino de aquel que sirvió para sellar un título más en la gran carrera de un jugador, que paseó por todos los puestos de la defensa, se transformó en “5” y luego en volante de creación.

Rara la metamorfosis que el fútbol disfrutó de Diego Rivera, y esa era su mayor curiosidad, pero en el inicio de este año le agregó una gran noticia: “Vuelvo a jugar”.

“Había comenzado a entrenar con un entusiasmo increíble. Estoy entero, sin lesiones graves en mi carrera, y con amigos que me invitaron a moverme en San Lorenzo de Las Playas. Se me pinchó todo con esta pandemia, y habrá que ver cuándo vuelve el fútbol, y cómo estoy de ganas”, sostuvo.

Remarcó que “no quiero que la pandemia me haga perder ese entusiasmo, pero pongo en la balanza la edad (42 años), el estado físico, y habrá que recalcular”.

“Catoca” se muestra agradecido “por la oportunidad. Hablé con ‘Tito’ (Jonathan Aguirre es el DT del “santo”) y le recordé que hace 3 años que no jugaba oficialmente, pero me dijo que necesitaba un jugador de mi experiencia, y me invitó a sumarme. Le dije que evaluara y si le servía le dábamos para adelante, de lo contrario, yo sólo quería sumar”.

Insistió en que “mi única condición es ser un jugador más del plantel, sabiendo que puede contar conmigo para cualquier consulta. El DT es el que toma las decisiones, y los jugadores grandes somos los que más tenemos que ayudarlo. Por la edad, podemos transmitir nuestra experiencia y enseñar desde nuestra vivencia”.

El 8 de marzo volvió a jugar, pero se terminó el campeonato. Remarcó que “en octubre cumplo 43 años. No voy a tener la misma velocidad, pero al no tener lesiones graves, podré equiparar con la experiencia y panorama de juego”.

Descartó “ser figura. Yo siempre competí por un puesto, y siempre traté de dar lo mejor desde que debuté a los 17 años en Alem. Allí fui ganando experiencia hasta afianzarme ganando 6 títulos desde 1998 hasta el de 2012, que es el torneo que logramos con ‘Mono’ Mazzini de DT, cuando hice el famoso gol de tiro libre ante Rivadavia”.

Estimó que “jugué también en los dos equipos de Arroyo Cabral. En Colón, donde gané dos títulos, y en Rivadavia jugué un recordado Provincial. Afuera jugué en la Liga Bellvillense, Riocuartense y Béccar Varela”.

Vamos a empezar de nuevo

Rivera dejó el fútbol porque le surgió la posibilidad de ser el DT de Alem, y fue dos veces subcampeón: en un Provincial cayó en la final contra Villa Ascasubi; y en la Liga perdió la tercera final ante Yrigoyen. “Mal no me fue, pero me quedó la espina de no poder ganar un título. Ese equipo merecía dar una vuelta olímpica, pero no se dio por muy poco, y al menos nos llevamos la felicidad de haber jugado a cancha llena, porque la gente de Alem nos aplaudió aún después de caer en esas 2 finales”.

Manifestó que “empecé a hacer la pretemporada pensando en probarme. No tuve problemas, y me entusiasmé con volver. No trato de ser ejemplo de nadie, tengo ganas de jugar, lo estaba haciendo los sábados, y me mentalicé que se podía. Dejé para ser DT. Fue bueno, porque viví con Alem la experiencia en el banco. Ese año también me sumó, porque jugar un Provincial tan bueno como ese, en el que jugó Alumni, Bell, Pozo del Molle en primera fase, y luego tuvimos duros escollos hasta llegar a la final con un equipo histórico de Villa Ascasubi, no fue malo”.

Agrega que “hubiese querido ser campeón, y siempre tuve ganas de volver a jugar, pero recién este año los chicos de San Lorenzo me fueron a buscar, y el DT y la subcomisión me dieron la oportunidad”.

Destacó que “mis amigos me tuvieron fe. Arranqué, y me gustó el grupo, porque hay chicos con buen nivel, mucha juventud y veo que tienen proyección. ‘Tito’ Aguirre me conocía y hablamos de frente. Yo no tengo vergüenza por volver, y si estoy bien le voy a dar para adelante sin oír las críticas, y agradeciendo a los que me saludaron porque me animé a volver”.

Reconoce que “el fútbol es una pasión inigualable. Nunca se van las ganas de jugar, pero hay que ponerse a entrenar y ver si estás o no en condiciones. Yo estoy bien”.

Agregó que “a la espina de no poder ser campeón como DT con Alem me la quiero sacar más adelante. Ese era un equipazo, y un grupo bárbaro. Tengo fotos de la gente que nos acompañó, y los que fueron a ver la final del Provincial saben que pocas veces la Plaza Ocampo estuvo tan llena”.

Aseguró que “ganarle a Bell en el debut, luego a un gran Alumni, y pasar al campeón de la Liga Independiente, no fue poco. Me quedó la duda de lo que hubiera pasado si convertíamos el penal en Ascasubi, porque era el 2-2. Pasamos del 2-2, a un 1-3 con penal dudoso que le cobraron al final. En la Plaza, Alem fue superior, pero no la metimos”.

Remarcó que “me pasó en las dos finales perdidas, que me faltaron piezas clave como Coria y Porporato en el Provincial. Fue muy lindo torneo. En la Liga me pasó lo mismo con Yrigoyen, que fue bicampeón con Germán Vicario. En esa final falleció el presidente de Yrigoyen (Alejandro Aveldaño), y quizás era el destino, porque fue una final muy pareja, pese a que perdí a Porporato por lesión en la primera final de esa serie”.

Recalcó que “ese equipo me dejó muchos recuerdos lindos, porque ‘Cheo’ Alfonso fue el preparador físico, Pautasso mi ayudante de campo, y anduvimos por todos lados entrenando, porque estaban resembrando y refaccionando ‘La Leonera’. Se hizo un gran sacrificio, y un esfuerzo grande desde el verano, tanto los jugadores como los dirigentes. Se nos escapó”.

Recordó que “la gente llenó todas las canchas todo el Provincial. Rescaté algo de cada DT, y apostamos a armar un equipo que jugara bien. Me acuerdo la anécdota de Maximiliano Leroux, que me dijo que junto al profesor Alfonso fuimos los únicos que lo hicimos correr para jugar como 8. Hizo un gran torneo, pero le cambié el perfil, y lo obligué a retroceder para ayudar a recuperar. Lo hizo muy bien”.

Aquel equipo formaba con “Matías Gómez al arco, y también ‘Chicharrón’ Formosa tuvo una participación decisiva en ese torneo. En defensa estaban Martínez, Ártico, luego Diego Pedernera, y Agosto; Leroux, Nicolás Pedernera, Fernández y Dichiara; Coria; Porporato y Figueroa. Había calidad y cantidad para jugar buen fútbol, y la gente lo reconoció”.

El “león” que marcó historia

Destaca Rivera que “yo había ganado el Provincial 2006, y nadie se olvidará de ese éxito en Alem”.

Insistió en que “de la mano de Marcelo Alamo se armó un gran equipo, que fue de menor a mayor y terminó venciendo a Acción Juvenil en las dos finales”.

Enfatizó que “mi primer campeonato fue en el ‘98 con Carlos Suárez contra Sportivo Playosa. El equipo que ganó el bicampeonato en 2003 y 2004, al que se le escapó la final ante Atlético Ticino en 2005, fue otro que marcó la historia. Y el de 2012 con Antonio Mazzini fue muy recordado, porque nos quisieron sacar de ‘La Leonera’, y nos mandaron 100 policías”.

Estimó que “el hincha de Alem es muy especial. Fue una rebelión. Se llenó ‘La Leonera’ como nunca, y aunque empatamos 2-2, la revancha en la Plaza fue increíble porque goleamos 3-0 y nos salieron todas”.

Apuntó que “yo no había podido entrenar en toda la semana, y había ido a un fisioterapeuta, porque estaba muy lesionado. Casi descartado. Me recuperé y entré porque era una final”.

Remarcó que “fue una decisión de ‘Mono’ Mazzini, porque se la jugó con varios jugadores que estábamos al filo, y nos salió bien porque el grupo respondió, y todos los que entraron a esa Plaza Ocampo llena jugaron bien, tanto los titulares como los suplentes. Sacamos la garra del ‘león’, y con Pitana como árbitro jugamos un partido espectacular y goleamos a Rivadavia”.