"Fue uno de mis goles más lindos"
Aquel gol de Diego Rivera contra Rivadavia en la final de 2012 en Plaza Ocampo sin dudas que “fue uno de los más lindos que hice. Un golazo de tiro libre a Marcelo (Berardo), en una tarde en la que Alem se consagró campeón en Plaza Ocampo llena, fue algo redondo en todo sentido”.
Igualmente, tiene varios de gran factura, pero no en finales, o ante tanta gente. “En Alem y en Colón hice un par de goles muy lindos”, describe “Catoca”.
Su larga historia que aún no tiene final como jugador, se inició “en Malvinas Argentinas. Mi primer DT en el baby fútbol fue Pedro Vílchez. Allí me ponen mi apodo”.
Contó que “yo tenía 4 años, me escapaba de mi casa y me iba a jugar a la cancha de Malvinas. No tenía edad para jugar, pero me empezaron a poner de a poco. Me vestían de jugador, y era la mascota de los equipos. Yo preguntaba si podía ser ‘catoca’ del equipo”.
Destaca que “jugaba al fútbol todo el día, me iba solo a la cancha. Jugué todo el baby fútbol en Malvinas Argentinas, donde también me dirigieron Walter Gómez y Ramón Conti. También jugué un par de torneos nocturnos en Asociación Bancaria con Marcelo Alamo, y ‘Cholo’ Romero me llevó a un torneo en Bell Ville con Argentino”.
Indicó que “todas las inferiores las hice en Alem, desde ‘cebollita’ con ‘Motoneta’ Ramírez, luego Conti y en las categorías más grandes con Marcelo Alamo”.
Remarca que “en Malvinas jugué con Mariano Galetto, Lucas Ateca, Salvatori, Tisera, Chena y Walter Carrizo, que luego ganó varios torneos en Alumni”.
Destacó que “en inferiores jugué con Carlos Castro, ‘Mono’ Berterame, ‘Chueco’ Oliva, César Etrat, que después fue a Boca. Siempre jugué de 2, de marcador central”.
Insistió en que “me empezaron a cambiar de puesto porque decían que era petizo para ser central”.
Agregó que “en primera jugué de 4 muchos partidos con Jorge Peñaloza, y algunos me pusieron de 8, hasta que Aureliano Sánchez me probó de 5. Allí parece que encontré el puesto, porque empecé a jugar mucho tiempo, e incluso como ‘doble 5’, casi como 10”.
El comienzo del final soñado
Diego Rivera recuerda que “me tocó debutar a los 17 en Alem contra Sarmiento en ‘La Vieja Leonera’. Ese día jugaron Luis Formosa, Alberto Arena, Gustavo Canelo, Víctor Ruiz, Rodolfo Santi. Con esos ‘leones’ había que hacer caso. El DT era Marcelo Alamo”.
Destacó que “en el Provincial que ganamos en 2006 yo jugué de volante por derecha, pero Marcelo me puso mucho como volante central más suelto”.
Acotó que “en 1997 habíamos perdido en Plaza Ocampo una final contra Yrigoyen, pero en 1998 ganamos el campeonato contra Playosa, en la tercera final en Plaza Ocampo. Yo tenía 21 años, y el DT fue Marcelo Alamo, pero en el tramo final dirigió Carlos Suárez”.
Agregó que “jugaban José Montes; Alberto Ortiz, yo, Víctor Ruiz y Cristian Agosto; Martín Conti, Pablo Suárez, Vicente Villarreal, Pablo Tello; Bulgra y Medina”.
Resalta que “ese equipo juega semifinales del torneo Provincial”.
Indicó que “con Mauricio Morales y Cristian Agosto nos fuimos transformando en referentes al ganar el bicampeonato de 2003 y 2004 con jugadores como Silvio Munch y otros que se iban sumando como Diego Pedernera, Andrés Agosto, Claudio Grande, César Rodríguez, Ricardo Bertucelli, hasta que logramos el torneo Provincial de 2006”.
Estimó que “ese es un campeonato que nos marcó a todos, porque al club le faltaba ese título. Jugaban Marcelo Berardo; Gastón López, Diego Pedernera y Cristian Agosto; yo, Pablo Fernández, Diego Acosta, Claudio Grande, Andrés Agosto; Facundo Basualdo y César Rodríguez. Jugaron muchos partidos Luciano Pereyra, Diego Gobbato, Gabriel Márquez, Cristian Reinoso, Ricardo Bertucelli, Diego Pereyra y Sebastián Puente, que jugó de titular la final”.
Señaló que “a esa camada se le escapó el tricampeonato con Ticino en 2005, y la semifinal con Acción Juvenil de un Provincial, pero ganó todo. Yo volví a Alem en 2008, y salimos campeones con Heraldo Pereno y otro gran equipo, que había perdido el Apertura en la última fecha”.
Finalmente sostuvo que “en 2012 con Antonio Mazzini (DT) ganamos un torneo bárbaro, en aquella final contra Rivadavia, en la que hice el famoso gol de tiro libre”.