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El FMI elevó del 76,5% al 79,6% su pronóstico sobre la inflación anual en Argentina

Anoche se publicó el documento final. Limitarán el ingreso a la nueva moratoria previsional y habrá aumentos de tarifas a partir de mayo
 

El FMI y la Argentina acordaron reducir en US$ 1.800 millones la acumulación de reservas en 2023.

Las proyecciones del Fondo sobre la inflación promedio en 2023 crecieron de 76,5% hasta el 79,6%, lo que implica la primera admisión registrada oficialmente de que la evolución de los precios superará este año largamente el 60% (punta a punta) de la primera proyección oficial.

La Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) acordaron avanzar con algunas modificaciones respecto al entendimiento original, entre las que se destacan un fuerte aumento en mayo de tarifas de la energía eléctrica y el gas natural para los hogares de altos ingresos, que dejarán de recibir los subsidios. Lo mismo sucederá con los comercios, a lo largo del año, en tanto que las grandes industrias ya pagan el costo pleno de la energía.

El Gobierno se comprometió ante el FMI a limitar el ingreso de beneficiarios a la "amnistía" para quienes más hayan aportado al sistema jubilatorio a lo largo de su carrera, quienes no reciban otros beneficios sociales y los que renuncien al acceso al "dólar solidario".

Esta política podría reducir en 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB) por año el gasto en jubilaciones, estima el Fondo, sobre un costo fiscal previsto en 0,4% para este año.

La meta de acumulación de reservas, con una reducción de 3.600 millones de dólares al final del primer trimestre y de 1.800 millones de dólares en el total anual, a raíz de la sequía sin precedentes que afectó al país.

Más exigente, entonces, se volvió la meta en el segundo trimestre (abril a junio), en el que la Argentina deberá sumar 4.900 millones a sus reservas netas.

En cuanto al dólar, los técnicos calcularon que el atraso del tipo de cambio oficial ronda entre el 10% y el 25%, una brecha que se generó durante la pandemia y se amplió hasta mediados de 2022.

Tras la aprobación de la cuarta revisión del programa, también se acordó mantener el 1,9% del PIB de déficit fiscal para 2023 y determinadas pautas para poder alcanzar los objetivos propuestos, entre los que se encuentran la decisión de avanzar con el recorte de los subsidios energéticos y el cierre de procesos de inscripción para poder acceder a los mismos, precisaron fuentes del Palacio de Hacienda.

"En el contexto de financiamiento limitado y cobertura de reservas débil y decreciente, las políticas macroeconómicas siguen siendo esenciales para contrarrestar el impacto de la sequía, abordar el aumento la inflación y asegurar la estabilidad", señaló el FMI en el documento de la cuarta revisión del programa publicado anoche.

"El personal apoya la modificación solicitada de la meta de acumulación de reservas para acomodar parcialmente el impacto de la cada vez más severa sequía, teniendo en cuenta el impacto de las medidas políticas de compensación acordadas", aseguró el organismo.

Según el FMI, estas acciones "son necesarias para salvaguardar la estabilidad y la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo, al mismo tiempo que se brinda espacio para gasto en infraestructura, especialmente los gasoductos".

En lo que respecta al canje de deuda en pesos, desde el organismo se valoró el resultado de las distintas operaciones de conversión, en especial la última, que permitió extender a 2024 y 2025 los vencimientos previstos originalmente para abril-junio de 2023.

"Deben continuar los esfuerzos para movilizar la red de financiación y mitigar los riesgos de refinanciación a corto plazo, limitando al mismo tiempo la acumulación de vulnerabilidades y salvaguardar la sostenibilidad de la deuda. La ejecución exitosa de la estrategia de financiamiento puede ayudar a apuntalar un mejorar el funcionamiento del mercado y contener los crecientes riesgos del balance del banco central", afirmó el FMI.