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Fobias: ¿cómo superar esos miedos que nos paralizan?

El miedo es, en muchos casos, el motivo por el cual nos paralizamos frente a una situación que nos atemoriza. Dejamos de hacer cosas importantes y que deseamos, generándose una sensación en nuestro cuerpo, y un sentimiento desagradable, lo que nos hace estar alertas.

Sudoración, fuertes palpitaciones, ansiedad, son algunos de los signos que indican que estamos sintiendo miedo. Sin embargo, muchas veces esos miedos se apoderan de nosotros y nos paralizan a tal punto de no poder accionar frente a ellos. Conversamos con la Psicóloga Yamila Dekimpe – M.P: 11289, quién nos contó porque aparecen esos miedos y que podemos hacer para evitar anularnos frente a ellos.

¿Qué son las fobias? ¿Cómo y porque se manifiesta?

- La fobia es un temor a diferentes situaciones o cosas que no son peligrosas y a las cuales la mayoría de las personas no las encuentran molestas, las más comunes podríamos decir que son el miedo a volar, miedo a las arañas y miedo a la sangre entre otros.

Freud por su lado distingue dos grupos en función del objeto que las suscita, por un lado, nos habla de las fobias comunes, como el miedo exagerado a las cosas que todos temen (por ejemplo, a la muerte) y por el otro nos hace mención de las fobias ocasionales, como el miedo en circunstancias que normalmente no provocan temor (como la agorafobia). De esta forma, plantea una peculiaridad de la fobia en relación a la angustia que es la aparición de un objeto que provoca miedo, es decir que cuando el miedo se presenta ante situaciones u objetos que no suponen a un miedo real, es a eso a lo que denominamos fobia.

¿Hablar de fobias es lo mismo que hablar de ataques de pánico?

- El ataque de pánico según el DSM-V se caracteriza por la presencia temporal o aislada de miedo o de malestar intenso, acompañado al menos de cuatro de los siguientes síntomas físicos y cognitivos:

- Palpitaciones, golpeteo del corazón o aceleración de la frecuencia cardíaco

- Sudoración

- Temblor o sacudidas

- Sensación de dificultad para respirar o de asfixia

- Sensación de ahogo

- Dolor o molestias en el tórax

- Náuseas o malestar abdominal

- Sensación de mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo

- Escalofríos o sensación de calor

- Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueo)

- Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (separarse de uno mismo)

- Miedo a perder el control o de “volverse loco”

- Miedo a morir.

Por otro lado, la ansiedad no se expresa de la misma manera en todas las personas, en algunas puede presentarse mediante la sensación de preocupación permanente, mientras que, en otras con una sensación constante de cansancio, irritabilidad, problemas con el sueño y falta de concentración, también se elevan las pulsaciones, se experimenta sudoración, tensión muscular, dolores, temblores, respiración profunda, mareos, desmayos, indigestión y diarrea. Si una persona ya tiene ansiedad, puede llegar a pensar que estos síntomas son signos de una enfermedad grave y esto puede hacer que los síntomas empeoren.

Mientras que la fobia por su lado se expresa mediante la sensación de ansiedad sólo en determinadas situaciones; por ejemplo, si uno tiene fobia a las arañas, nos sentimos ansiosos sólo cuando estemos en presencia de una de ellas, pero se siente bien en otros momentos. Con frecuencia uno se da cuenta de que no hay peligro real, sin embargo, puede resultar difícil controlarla.

¿Cómo cambiamos la visión del miedo que nos impiden avanzar?

- El miedo es un mecanismo defensivo innato en todas las personas, el cual se pone en alerta ante la percepción de peligro, esta situación puede ser real o no, el miedo nos indica que debemos tomar ciertas medidas para protegernos, es decir busca mantenernos a salvo, sin embargo, este mecanismo cuando se encuentra en exceso es el mismo quien no nos permite vivir saludablemente, es por esto que es importante que ante esta situación se pueda trabajar y de este modo enfrentarlo. A medida que aprendas a hacerlo te vas a sentir más libre y más confiado de vos mismo.

Es fundamental poder aprender a convivir con el miedo, a manejarlo, y evitar que nos paralice, para esto se pueden utilizar diversas herramientas como la meditación, la visualización, también otra opción son las actividades creativas como una vía de canalización y actividades que nos faciliten los procesos de pensamiento y el manejo de nuestras emociones.

¿Cómo trabajas o que estrategias empleas con los pacientes que dejan de hacer algo por miedo?

- Es fundamental poder abrir los canales de diálogo con los pacientes para que al sentirse cómodos y seguros comiencen a exteriorizar sus miedos, y de este modo lograr llegar al origen del mismo. Es necesario que la persona pueda reconocer sus características, sus habilidades, las capacidades con las que cuentan, también es crucial trabajar en la autoestima del paciente. Por ejemplo, un paciente puede manifestar miedo a presentarse a rendir un final en el cursado de su carrera, ya que puede que este considere que la nota representara si sos o no sos lo suficientemente inteligente o talentoso. Trabajando en la autoestima del paciente, puede que parte del miedo desaparezca.

También es fundamental reconocer el miedo para poder trabajar sobre él. Enseñarle a utilizar y aplicar diferentes técnicas de relajación, lo ayudaran en el momento que el miedo se haga presente, disminuyendo la intensidad del mismo.

¿Es posible vivir sin miedo?

- El miedo jamás desaparecerá totalmente, ya que es una de las emociones primaria, básica y universal. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el miedo no sea excesivo, para que este no nos paralice y nos impida realizar las actividades cotidianas.

Recién comenzamos el año y estamos llenos de expectativas por alcanzar aquello que deseamos, pero ¿qué pasa cuando nuestros propósitos se quedan estancados por el miedo? ¿Qué debo hacer?

- En primer lugar, es necesario buscar apoyo profesional cuando consideres que ya no podés ejercer el poder sobre tus miedos, ya que de este modo te darás la posibilidad de recibir la ayuda necesaria para recuperar tu propio control. También es fundamental aprender a reconocer tus emociones y darles lugar a experimentarlas, de este modo podrás reconocerlas y estar atenta a las mismas.

Es necesario afrontar los miedos para poder avanzar a lograr los objetivos de nuestra vida, para esto es necesario tener un conocimiento de nosotros mismos, es decir, de lo que nos gusta, de lo que no nos gusta, de lo que estamos dispuestos a negociar, de lo que no estamos dispuestos a negociar, comenzar a reconocer nuestros límites personales, de este modo podremos proveernos de confianza hacia nosotros mis

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