Advierten sobre una posible aceleración del ajuste por la negociación con el Fondo
Las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) podrían acelerar los plazos para un ajuste fiscal mayor al que viene haciendo el Ministerio de Economía, según planteó ayer el economista y consultor Rodolfo Santángelo.
"Hay que pensar en el empalme de cuatro años de política económica y eso no está ocurriendo. El acuerdo con el FMI puede ser un acelerador de tiempos porque estaba prometido para mayo o junio y estamos a julio y todavía no se firmó", destacó Santángelo en declaraciones al programa "Si pasa pasa", que conduce Ignacio Ortelli por Radio Rivadavia.
El organismo de crédito está muy firme en la idea de pedirle a Sergio Massa que incremente el esfuerzo fiscal para habilitarle desembolsos por al menos 4 mil millones de dólares correspondientes a la revisión de junio.
Este año el gobierno argentino ha incumplido todas las metas pactadas oportunamente en Washington en marzo de 2022.
Esta semana tendría que partir hacia Washington una misión encabezada por el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, y el jefe de Asesores, Leonardo Madcur.
Sin embargo, Massa por el momento quiere tener asegurado previamente un acuerdo para mandar a los funcionarios.
Desmadre y “plan bomba”
"Hay una situación muy complicada en la macroeconomía, en el área dólar y en el área pesos", señaló el consultor, quien opinó que un posible desmadre de las variables durante el próximo gobierno "no sería deliberado" al estilo "plan bomba".
"Lo que pasa es que se está trabajando con horizontes de corto plazo, el primer plazo es en agosto, después será octubre y después será noviembre", indicó Santágelo en referencia a las elecciones Paso, a las generales y a la eventual segunda vuelta en caso de ser necesaria, respectivamente.
El profesional, socio de Carlos Melconian en la consultora M&S, indicó que "en 2015 como había reservas se llegó con el último litro de nafta" al recambio de gobierno de diciembre de ese año, pero sostuvo que en 2023 "el problema es que se nos encendió la luz de la reserva en Samborombom, no en el kilómetro 698...".
Consideró que como indicadores de los desequilibrios macroeconómicas "lo más obvio es la tasa de inflación de 140 por ciento y la brecha cambiaria".
"Por ahora el objetivo es llegar y no estamos pensando en la gente y en el futuro", indicó.