El NWS pronosticaba grandes nevadas en algunas áreas y acumulaciones de hielo posiblemente “catastróficas” por lluvia helada. El secretario de Transporte de EE.UU., Sean Duffy, advirtió que hasta 240 millones de estadounidenses pueden verse afectados por la tormenta. Al menos 16 estados y la capital Washington se declararon en emergencia.
“Tómense esta tormenta en serio, amigos”, dijo el NWS en X, prediciendo una “franja asombrosamente larga” de nieve desde Nuevo México, en el suroeste, hasta Maine, en el extremo noreste. Cerca de 4.000 vuelos con origen o destino en EE.UU. fueron cancelados y habrá 9.000 cancelaciones el domingo.
En Texas, la lluvia helada azotó Dallas y las temperaturas cayeron a los -6ºC. En Houston, el alcalde John Whitmire pidió a los residentes de la cuarta ciudad más poblada del país, resguardarse durante las siguientes 72 horas. En esta metrópolis de casi 2,4 millones de habitantes se abrirán desde la tarde del sábado centros de acogida para personas sin hogar. Eric Maple, un homeless de 56 años, declaró que “no estamos acostumbrados a lo que se supone que viene; pero nuestra ciudad es fuerte y aquí hay gente buena, así que todos tratamos de unirnos”.
Casi 130.000 hogares en EE.UU. estaban sin electricidad hasta la tarde del sábado, y había 50.000 cortes en Texas y Luisiana. La nieve también golpeó a los estados de Oklahoma y Arkansas, y en algunos puntos se reportaron hasta 15 centímetros de acumulación.
“Los efectos de la nieve y el aguanieve persistirán bien entrada la próxima semana, con episodios de recongelamiento que mantendrán las superficies heladas y peligrosas tanto para conducir como para caminar”, señaló el servicio meteorológico. El gobierno federal anunció que sus oficinas estarán cerradas el lunes, de manera preventiva.