Nacionales | Fútbol-femenino

Una cuestión cultural y de estimulación

El boom del fútbol femenino en los últimos años permitió que las niñas que querían entrenarlo –algo que ocurrió siempre– empiecen a encontrar sus propios espacios de pertenencia. El entrenamiento del fútbol infantil dejó de ser cosa de nenes: ahora hay escuelas, clubes y equipos para las nenas. Desde nuestro lugar de formadores de fútbol infantil, vimos la necesidad de crear un espacio para que ellas pudieran disfrutar y aprender el deporte más lindo del mundo. Que aprendan a su manera: con sus tiempos, con sus ganas, con su pasión, con su estilo. Con profesoras que sean referentes para ellas: mujeres futbolistas capaces de transmitirles toda su experiencia. 

Después de estos años de experiencia, podemos decir que la capacidad de juego de cada género es una cuestión meramente cultural y de estimulación temprana que suele tener el niño y no así la niña. Incluso, si hablamos de la parte vivencial, de cómo sienten el fútbol, encontramos que, hoy por hoy, la pasión es idéntica: las chicas llevan la pelota al recreo, tienen la camiseta del equipo por el que hinchan, el short, las medias.

Aunque fuimos pioneros, afortunadamente ya no somos los únicos. La demanda –el entusiasmo de las chicas– generó que diferentes clubes sociales deban abrir la disciplina como otros deportes. El fútbol femenino ya es una realidad. Ellas son una ola que despertó la necesidad de buscar estimulación con el deporte porque quieren disfrutar como veían que lo hacían sus hermanos, su padre o sus propios compañeros en la escuela. El cambio es tan profundo que muchos padres y madres nos cuentan que ya son familias enteras las que juegan.

Se viene el Mundial de Fútbol Femenino y probablemente para muchos sea una experiencia nueva. Pero para las chicas que nacieron con el fútbol inyectado en la sangre, es tan o más importante que la Copa América masculina. Al igual que lo hicieron con el Mundial de Fútbol Masculino, juntan el álbum de figuritas de sus ídolas, a quienes tienen como espejo y desean imitar. El mundo del 2019 les permite identificarse con su selección y disfrutar de jugarlo porque ellas lo consiguieron gracias a su insistencia: desde casa y hacia donde ellas sueñen.



Demián Krynski y Ezequiel Masyngier - Directores de una escuela de fútbol femenino

TEMAS:
Comentá esta nota

Noticias Relacionadas