El secretario y delegado en la Liga del “albirrojo” no permite que sus sueños se detengan, pero siempre aclara que “los sueños deportivos deben realizarse con los pies en la tierra, saber en qué club estamos. El Federal no es para todos. El Provincial es factible. El club tiene un grupo pequeño de dirigentes que saben delegar, desde la presidenta Myriam Bastino, pasando por mí, y en todas las actividades, cada uno debe cumplir con su rol. Somos un grupo que trabaja por el club, pero que no todos somos del fútbol, y eso por ejemplo en septiembre nos encuentra a nosotros renegando con el fútbol, mientras que otros se abocan a pliegos para la concesión y la pintura de la pileta. El club es el que gana, con gente que gestiona para diferentes actividades, y todos nos damos una mano”.
Ese es uno de los grandes secretos del campeón. Funcionan las 4 patas de la mesa del fútbol: el equipo, el cuerpo técnico, la dirigencia y los hinchas.
“Todo el tiempo pensamos en hacer alguna obra, o en mejorar otras. Ahora inauguraremos las nuevas duchas en los vestuarios, y hace un mes la prioridad fue el piso de la cancha, enarenarlo. Una de las últimas obras grandes fue el gimnasio. El aporte del profesor Sebastián Villa fue clave, pero también una profesora de la comisión directiva que no forma parte del fútbol tuvo un rol decisivo para conseguir los aparatos y pesas. Cuando nos dimos cuenta, estaba armado, y quizás mi aporte sólo fue apoyar la idea. El fútbol me absorbe como al resto de quienes trabajamos la parte del fútbol, y por eso cuando los otros colaboran y gestionan, nos facilitan la tarea”.
El predio del club es tan prolijo como el accionar de la comisión, y como la campaña arrolladora del equipo, que ya inició con victoria la búsqueda del bicampeonato. “Me sorprendió gratamente lo que dijeron algunos jugadores de San Lorenzo al terminar la final. Los que nos visitan ven al club bien, y uno en el día a día no lo advierte”.
“Hoy es triste pasar y ver cerrado el predio, pero lo principal es la salud. Los que sabemos lo que cuesta tener en condiciones un club, que realiza un trabajo de contención social tan grande, para tantos chicos, nos conmueve esto. Atlético es el club deportivo del pueblo, y contiene a más de 200 chicos. Hoy nos toca cerrarlo, pero no vemos la hora de poder ver nuevamente ese movimiento tan especial que le dan los pibes”.
“Esta es su segunda casa. Hoy los profesores les envían videos con rutinas de entrenamiento dependiendo de sus edades, para que ocupen el tiempo de ocio en sus casas. No es lo mismo, pero les damos una herramienta para seguir acompañándolos”.
Acerca del campeonato ganado dijo: “Hay muchas horas de trabajo detrás de un título. Desde armar una base institucional, para luego enfrentar lo deportivo mejor armado. Por ejemplo: Atlético está al día en IPJ, presentamos balances y realizamos la asamblea. Hoy queremos hacer una asamblea extraordinaria para modificar los estatutos, que quedaron viejos, para categorizar a los socios, y avanzar en un modelo institucional diferente, actual, moderno”.
Aclaró que “priorizamos la cancha, después los resultados ayudan. Trabajamos para que la institución esté bien presentada y al día. Que los rivales vengan y se sientan cómodos igual que nuestros socios, hinchas y jugadores. Después, todos queremos ganar”.
Estimó que “creció mucho en los últimos años la infraestructura del club. Tenemos la suerte que tanto la Municipalidad, como la Cooperativa y la empresa Lorenzati y Ruetsch nos acompañan, tanto en aportes como en mano de obra. Los comercios del pueblo nos ayudan siempre. Golpeamos una puerta para pedir por pintura, y se abre. Nosotros nos encargamos de pintar, y todos ven que pintamos. Por eso cuando volvemos a golpear otra puerta, está abierta”.
“Eso nos motiva a nosotros a hacer. La misma rutina nos lleva a eso. Por eso agregamos bancos de suplentes, riego, vestuarios, gimnasio, nos motiva poder ofrecer algo más. Por eso siempre decimos que si uno como dirigente, el jugador, el técnico, y el propio hincha, podemos dar un poquito más, allí es donde podemos hacer diferencias como club. Haciendo cada uno su trabajo por el club alcanza, pero si cada uno puede hacer un poquito más, esa pata funcionará mejor, y mejorará al club”.
Insistió en que “el mensaje para el chico de inferiores es: cuiden el club, porque a nosotros nos puede ser útil 1, 2 ó 6 años más, pero ellos lo disfrutarán muchos más años de sus vidas. Concientizar es tarea de todos, y los jugadores de Primera nos ayudan mucho. Nosotros regamos la cancha, pintamos, limpiamos, pero es para ellos. Nosotros no usamos el gimnasio. Lo armamos para ellos. Ese mensaje de cuidar lo que tenemos, porque es para ellos, baja de los profesores y los mismos jugadores de Primera”.
Destacó que “el aporte de socios lo administra la tesorería y es para mantener el club. Categorizar socios, nos permitirá crecer, y ofrecerle más al socio que más ayude”.

