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"El fútbol pagó mis estudios"

Matías Bendazzi destacó: "Gracias a la pelota hoy tengo una profesión. Quiero ganar con Rivadavia antes de retirarme"

El futbolista está más vivo que nunca en Matías Bendazzi, que no dudó en continuar: “Pese a que no he vuelto a entrenar con mis compañeros, quiero seguir en Rivadavia. Es un lindo desafío el que me propuse en un club grande”.

Indicó: “Es un club futbolero y cuando ‘Chacho’ Peñaloza me vino a buscar, recordé que me tocó jugar en Colón, Alem, Alumni, Argentino, Yrigoyen, Playosa y era lindo enfrentar a Rivadavia. Ahora ya sé lo que se siente en el ‘verde’, y ojalá podamos ganar este año”.

Contó: “Hice todas las inferiores en Independiente de Hernando, incluso en el baby jugué en Villa María. Debuté a los 15 en primera, y después de pasar por Belgrano, Jorge ‘Chacho’ Peñaloza me fue a buscar para Yrigoyen”.

Destacó: “Me conocía porque yo jugaba en la quinta cuando él dirigía a la primera. Fui a Yrigoyen en el Argentino ‘B’. Habían pasado una fase, y me sumé a ese equipazo. Allí arranqué en esta Liga, donde tengo grandes recuerdos y amigos. También jugué en la Liga Bellvillense (Bell), en la Riocuartense (Ateneo Vecinos), en la Béccar Varela (Unión Lagunense) y volví a la Riotercerense para ser campeón en 2011 con Independiente, el club de mis amores, que hacía 32 años que no lo lograba”.

Aclaró: “En ese equipo jugué con Claudio Díaz. Con mi viejo no lo podíamos creer, porque perdimos previamente una semi y una final hasta que se nos dio. Toda mi familia es fanática de Independiente, mi señora venía siempre y hasta al perro llevaba a la cancha”.

Señaló: “Mi fiel campañero del fútbol es Carlos, mi papá. Me inculcó respeto y me marcó el camino del deporte. Le agradezco”.

Dijo: “Gracias al fútbol pude conocer Villa María, donde pude estudiar gracias al dinero que gané con el fútbol. Hoy tengo mi profesión gracias al fútbol. A la pelota le voy a agradecer toda mi vida”.

Mencionó: “A los 17 años no conocía Villa María. Hoy los chicos son diferentes, pero no fue fácil venir de Hernando y con el fútbol poder costear una carrera, y hoy tener una profesión”.

Explicó: “En Belgrano fue una experiencia dura. La pensión no era la de ahora, y mi familia hacía un gran esfuerzo para que yo viviera en Córdoba. Me costó”.

Señaló: “Ahora hay muchas oportunidades, pero antes era duro entrenar en el Liceo con Belgrano. Las canchas eran horribles, ni hablar de la comida, y ni agua caliente había para bañarse”.

Agregó: “A Villa María vine más fuerte. Me fue bien en Yrigoyen, que es como una segunda casa. Allí pude dar 3 vueltas olímpicas, pero los títulos pasan y los amigos y las anécdotas quedan para siempre en el fútbol”.

Añadió: “El bicampeonato en Playosa también fue muy especial. En Colón integré dos equipos campeones, y en Alem me tocó ganar otro título. En Ticino gané el último con ese genio que es Páez”.

Insistió: “No me va a retirar el documento. Teníamos un lindo equipo en Rivadavia, y me gustaría colaborar desde donde me toque para ganar un título”.

Destacó: “Los jugadores de experiencia vamos a ayudar mucho tras este año sin jugar. La cabeza fría de la experiencia para ayudar a los DT a encaminar a los más pibes va a ser útil. Hay que volver a meterle en la cabeza la pasión por el fútbol a los más chicos”.

Recalcó: “Silder Bosio sabe que tengo una asignatura pendiente con Rivadavia. El 2020 se frustró, pero es un club bárbaro, un técnico ganador, un grupo muy bueno, jugadores experimentados, y pibes con mucho futuro”.

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