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La AFA les tiró la pelota a las Ligas, que buscan el regreso

Ocho clubes de la Liga Béccar Varela decidieron jugar, y otros tantos esperar. En Villa María y la región existe el deseo, pero falta un plan para regresar. Habrá una reunión clave esta semana (sería mañana). Existen posturas encontradas

La AFA y el Consejo Federal ya les tiraron la pelota a las Ligas para que decidan si quieren o pueden empezar a entrenar el 7 de septiembre, para ver si quieren o si pueden realizar torneos en 2020.

Por un lado es positivo que ante la diferente situación epidemiológica existente en el país (también en el mundo), los dirigentes puedan decidir si vuelve la actividad deportiva más convocante del país y del planeta en pleno pico de crecimiento de Covid 19.

Por otro lado, no habrá $ 1 para las Ligas. Es decir que el fútbol amateur debería cubrir todas las exigencias del protocolo, pero sin el dinero que AFA recibe de Conmebol, FIFA y la TV, que es sólo para el fútbol profesional.

Las Ligas tendrían el visto bueno para empezar sin testeos el 7 de septiembre, lo que es altamente peligroso. Pero los otros costos son idénticos a los que tendrán que afrontar los clubes profesionales, lo que también parece inviable.

Si a ello le sumamos que se jugará sin público, al menos hasta fin de año, es casi imposible volver a ver fútbol oficial en la Liga Villamariense en el corriente año.

Sin embargo, hay dirigentes que tienen el deseo de jugar. Es saludable, aunque parezca riesgoso, que un dirigente quiera que el torneo que empezó el 8 de marzo continúe, o que se inicie otro nuevo.

La posibilidad de sostener el torneo que comenzó el 8 de marzo (denominado Apertura Luis María Bertolotti) dependería de la continuidad de los 19 equipos participantes, lo que parece imposible.

A partir de ese escenario, habrá que ver cuántos son los clubes que desean jugar en 2020, y cuántos no. También si esos clubes que quieren que el fútbol vuelva (sería recién para octubre), pueden seducir a los que ya “se fueron al mazo” hasta el año próximo.

Del dicho al hecho

Del deseo a la realidad hay una brecha que es enorme. Más allá de la grieta que existe entre los clubes que apoyan a Claudio Martínez y los que componen la oposición, se suma ahora la de los que ven que pueden realizar actividad, y los que ya decidieron: no jugar.

No es caprichosa la situación de grieta. Martínez convocó a asamblea el 28 de marzo. Nunca se realizó, y es necesario dejar en claro la situación más allá de que la pandemia atenta contra la realización de una asamblea (se necesita votar en forma presencial).

El otro tema es si es conveniente empezar a entrenar, sin saber si se va a jugar. Nadie quiere realizar una erogación económica para no jugar un torneo oficial.

A ningún club se lo podrá obligar a jugar (lo dejó en claro el Consejo Federal). Los dirigentes que no quieren jugar esgrimen que abrir una cancha sin público es endeudar al club. Es entendible.

También afirman que entrenar para no jugar es endeudar al club sin otro motivo que contener, lo que es prioritario para muchos, pero a la vez inviable desde el aspecto económico. Ningún preparador físico, ni director técnico merece trabajar gratis, y el club que no tenga ingresos, no podrá abonarle. También es entendible.

Más entendible es aún que haya dirigentes que quieran jugar. Es deber del dirigente hacer torneos. Es necesario unirse y buscarle la vuelta con un plan.

Ese plan es el que deberán crear y debatir mañana en el Consejo Directivo, si se realiza la reunión a través de Zoom.

Si los que quieren que el fútbol local regrese en 2020 se mezclan en la interna política, no habrá debate. Sólo es posible hablar de entrenar o no entrenar desde el 7 de septiembre (cumpliendo los protocolos), y de jugar o no jugar (posiblemente desde octubre).

Del dicho al hecho... Los que dicen que van a jugar, deberán presentar una propuesta que seduzca. En 2020 o en 2021, el fútbol debe volver, y se necesita un plan.

La misma pelota

Partiendo de la base de que en el fútbol amateur es tan importante la competencia como la contención, deberían debatir para encontrarle la vuelta al fútbol, o por lo menos para volver a entrenar.

Lo necesitan los chicos, los grandes, las mujeres futbolistas, los integrantes de los cuerpos técnicos.

También los clubes necesitan volver a vivir, y es la gente y los deportistas los que le dan vida.

El primer interrogante a resolver es si querer es poder. Todos quieren, pero hoy no se puede.

Para que el 7 de septiembre se pueda volver a entrenar en los clubes de la Liga, se necesita que el poder ayude y triunfe. Para ello se necesitará que le den la misma pelota a la Liga que a otras situaciones. Hay mucho rol social en la Liga de fútbol, y más allá de los votos, hay necesidades básicas que van más allá de una competencia.

Hoy los chicos del fútbol están en a calle. Muchos están jugando en la calle, y en situación riesgosa. Otros están en la calle... Más peligroso.

Es mucho más importante que elegir a un presidente de la Liga, que la Liga contenga a esos pibes.

Por eso sería bueno encontrarle la vuelta, y que en vez de esperarse a la vuelta de la esquina, controlen ofreciendo fútbol a los pibes que en cada esquina están en la calle.

Darle la misma pelota que al fútbol, a ese rol de contención, no es sólo deber del dirigente deportivo, también del Estado, más allá de quién sea el presidente de la Liga.

Las otras Ligas

La AFA logró que sus clubes vuelvan a los entrenamientos. Pero los clubes de la AFA no son los del fútbol amateur. Las Ligas están todas iguales, pero no en igualdad.

La Federación Cordobesa reunió a sus Ligas, y los presidentes ven muy difícil poder jugar en 2020.

Serán los clubes los que fuercen la situación. Los grandes deberán ser solidarios para convencer a los chicos, y unirse en la búsqueda.

Los equipos que juegan el torneo Federal Amateur van a ser de la partida. Esos clubes alimentarán el regreso de Ligas que no demostraron estar dispuestas a volver.

El presidente José Luis Di Benedetto y su cúpula sólo pidieron aunar criterios y ser pacientes, para dar pasos en firme, pero no un plan de acción. La FCF pedirá que los estudios médicos sean gratis, que baje un subsidio a las Ligas, pero hasta ahora no hay seguridad de poder conseguirlo.

En cambio, las Ligas van a pagar el 60% de su aporte trimestral a la FCF para poder mantenerla.

Ocho clubes de la Liga Béccar Varela decidieron empezar a entrenar el 7 de septiembre para jugar un torneo corto en 2020.

En Villa María hay clubes que desean entrenar para jugar, pero no hay un plan, y sólo si logran unirse en el desamparo, podrán encontrar una vuelta al fútbol. La AFA les tiró la pelota a las Ligas, y ahora son los dirigentes los que deciden.