Nada por aquí, nada por allá
Sólo por arte de magia podrá aparecer el fútbol oficial en 2020 en Villa María y la región.
Queda claro que la pandemia se encarga día tras día de imprimir mayor respeto y temor y coincidimos con los dirigentes del fútbol que priorizan proteger la salud.
La diferencia consiste en la inercia que demuestran en cada reunión por Zoom en temas puntuales que parecieran no afectar hoy pero que determinan el rumbo futuro de la actividad de la Liga.
Se trata de una Liga de Fútbol con 106 años de vida, y que no pertenece a ningún dirigente, sino a los 20 clubes afiliados. Ellos deberían decidir el destino de la prestigiosa entidad que rige el fútbol local y regional. Merece respeto.
Todos sabemos que no se puede jugar hoy. Lo que debiera debatirse es cómo volver mañana. Al cuándo lo decidirán los principales actores de la sanidad, desde el Ministerio de Salud de la República hasta el COE Regional y municipal.
Precisamente, al COE Regional le presentarán el protocolo de la Liga Villamariense de Fútbol para hacerle saber cómo pretenden regresar, pero ningún club podrá ofrecer esas condiciones de seguridad, salvo que no se respeten los hisopados y crean que pueden ser reemplazados por medidas “caseras” (olfatear café), que no garantizan la salud de los futbolistas.
Es decir, por un lado el compromiso del presidente de la Liga Villamariense de Fútbol, Claudio Martínez, se cumplirá formalmente. Alumni le pidió que presente un protocolo, lo hizo evaluar por los 20 clubes y en la reunión de Zoom recibió el visto bueno.
Siempre sirve y es positivo que se presente ante las autoridades el protocolo, lo que debería derivar en una reunión de las autoridades municipales con los dirigentes de la Liga Villamariense de Fútbol.
Lo que está en duda es si los 20 clubes pueden cumplir un protocolo que, aunque sea “casero”, implica gastos superiores cuando no se perciben mayores ingresos genuinos al no estar funcionando.
Si no se generan ideas y recursos, no se puede gastar a cuenta. Volver sin público no generaría recaudación y, por lo tanto, es obvio que no volverá el fútbol local sin público, salvo alguna mágica decisión.
La Liga necesita generar para que los clubes puedan volver en 2020, en 2021 o en 2022. Y de eso no hay nada por aquí, nada por allá.
Confusión generalizada
Alumni pidió que la Liga se encargue de autorizar el regreso a los entrenamientos, cuando el Consejo Federal de la AFA brindó esa posibilidad a partir del 7 de septiembre. Es evidente que ya retrocedió.
La situación sanitaria y epidemiológica empeoró y así lo obliga.
La confusión aquí existe a partir de que Bell comenzó a entrenar con sus niños y jóvenes futbolistas.
El coordinador de Bell, Oscar Basualdo, fue claro al señalar: “No volvieron los entrenamientos de fútbol. No fue la Liga de Bell Ville la que habilitó la actividad. La Liga no tiene nada que ver. Fueron los profesores del club, los que hicieron un protocolo explicando cómo volverían a desarrollar dos actividades físicas que están habilitadas: calistenia y freestyle”.
Estas dos actividades están habilitadas y son las que efectúan en Bell los futbolistas de categorías 2004 a 2015, con numerosos cuidados, profesores y sin contacto.
Allí radica el error de nuestra Liga. No volvió el fútbol, sino la actividad física a través de calistenia y el contacto con pelota (siempre individual) a través de freestyle.
Eso es lo que permitió el COE Regional realizar con cuidado en Bell. No fue la Liga ni regresó el fútbol.
Tampoco fue magia. Fue trabajo.
Nada por aquí, nada por allá
Lo único que se resolvió en la reunión de Zoom del Consejo Directivo de la Liga es que la cuota del presupuesto en septiembre tendrá un valor de $ 4.000.
Era de $ 3.500 pero, como dos clubes no abonaron julio y agosto, los sueldos se terminaron de pagar el viernes 28. Eso también es parte del mal trato de temas y decisiones.
No hubo novedades de la asamblea. Caducó el mandato de Martínez, pero la oposición ni preguntó al respecto. Faltan plata e ideas. Nada por aquí, nada por allá.
Septiembre ha llegado otra vez... No vuelve el fútbol y a este ritmo no volverá en 2020. Pero, si no se preparan para volver, llegará 2021 sin propuestas y con deudas.
Claudio Martínez propuso sacar un crédito. Deberían sacar crédito para recuperar la ilusión, o para contratar a un mago.