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La Fábrica Militar, en estado de alerta: "La perspectiva a futuro no es buena"

La secretaria gremial de ATE, Silvana Torres, advirtió por la compleja situación que atraviesan todas las plantas del país, entre ellas la de Villa María. La producción no repunta y los salarios siguen retrocediendo

La secretaria gremial de ATEVilla María, Silvana Torres, reconoció que la Fábrica Militar local sigue transitando un escenario de total incertidumbre, con un futuro que parece no ser mejor, al menos en el corto plazo.

Las declaraciones fueron realizadas este martes, jornada en la que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE)motorizó un paro en todo el país, y que dejó fuertes reclamos al Gobierno nacional, como por ejemplo el que hizo el secretario general Rodolfo Aguiar, quien afirmó que “si no hay plata para los trabajadores, no habrá paz para el Gobierno”.

Es en ese marco que ATEVilla María convocó a una conferencia de prensa, junto a otros gremios locales, para hacer visible la delicada situación que atraviesan los trabajadores del Estado en todo el país.

“En estado de alerta”

Torres afirmó con énfasis y preocupación que la Fábrica Militar y su producción se encuentran “en estado de alerta”.

“Tenemos un nuevo presidente de Fabricaciones Militares (el cuarto en lo que va de la gestión Milei) y no vemos que haya avances. Lamentablemente no tenemos un plan productivo que sea efectivo”, advirtió la dirigente.

A su vez, dijo que el panorama de las fábricas no difiere a lo que sucede con el resto de los trabajadores del Estado.

“El ajuste es estructural y eso significa miles de despidos en todo el Estado. Se ven reducciones de ministerios y organismos y recortes de presupuestos. Esto nos afecta directamente a nosotros como fabriqueros, porque no tenemos inversiones. A su vez, hemos tenido un plan de ajuste y de jubilaciones anticipadas y retiros voluntarios, a lo que nosotros le llamamos despidos encubiertos. Esto nos redujo en más de un 60% el plantel de trabajadores”, expuso.

Refiriéndose a lo que sucede en las fábricas del país, manifestó:“La situación no parece que vaya a mejorar y que se sumen nuevos trabajadores, eso hace que haya más gente que se va por jubilaciones, haciendo que no se renueve el plantel, por ende, estamos perdiendo conocimiento para la producción”.

“Por los bajos salarios, la gente lamentablemente se quiere ir de la fábrica. Los trabajadores estamos endeudados y no porque se adquieren créditos para comprar una casa o un vehículo. Las deudas son para adquirir alimentos o acceder a cuestiones básicas”, soltó Torres.

Según dijo la referente gremial, en la actualidad, la planta villamariense emplea a unas 296 personas.

Lejos quedó esa cifra de los 420 trabajadores que había cuando comenzaba el 2024, es decir, hace poco más de dos años.

La secretaria General de ATEVilla María, María Maturano, coincidió con su par al señalar que el panorama “es muy negativo” para todos los trabajadores del Estado, tanto los del ámbito municipal como los del provincial y el nacional.

“Estamos todos atravesados por lo mismo: bajos salarios, precarizaciones, muchos que trabajan como contratados, monotributistas y jornaleros, gente que trabaja por día, gente que gana muy poco y que utilizan su poco sueldo para comer, si es que a algunos les alcanza para pagar el alquiler”, precisó.

Durante la conferencia, estudiantes de la UNVM también expusieron la difícil crisis que atraviesan las universidades. Lo propio hizo Diego Vilches, secretario General de Apuvim, gremio que nuclea al personal no docente de la misma casa de estudios. Además, la titular de Cispren, Rosana Calneggia, compartió con los medios el crudo presente que atraviesan los trabajadores de la prensa y la comunicación.