"El gran tema es el sector de asalariados debajo de la línea de pobreza"
La flamante ministra de Trabajo, Raquel “Kelly” Olmos, se refirió a algunos de los principales desafíos que afrontará al frente de esa cartera, en reemplazo de Claudio Moroni, y dijo que "el gran tema es el sector de asalariados debajo de la línea de pobreza".
Destacó que su responsabilidad en esa cartera será "cuidar el trabajo y el salario de los argentinos y las argentinas" y que su gestión se ocupará de "fortalecer" los sueldos y fomentar "el diálogo".
Y aseguró que "voy a ser consecuente con la política de este Gobierno, que adelantó negociacio-
nes en el momento en que fue necesario".
Adelantó que el presidente Alberto Fernández le pidió llevar a cabo una gestión que "cuide los puestos laborales y los salarios, y afirmó que para el Gobierno "es central" mantener las negociaciones colectivas entre los gremios y las cámaras patronales.
Olmos le envió un mensaje a la cúpula de la CGT.
"Voy a ser siempre puente de unidad para todas y todos los trabajadores", aseveró, y en cuanto a la CGT, que afronta discusiones internas, señaló que actuará "con mucho diálogo y mucha comprensión entre todas las partes".
La central obrera no se expidió sobre la designación de la nueva ministra y mostró cierta inquietud con el presidente Alberto Fernández por haber desplazado a su antecesor –y hombre de confianza de los sectores de "los gordos" y "los independientes"– sin consulta previa.
Asimismo, la próxima titular de la cartera laboral remarcó que el principal desafío de su administración será “frenar la inflación sin que la variable de ajuste sean los trabajadores” y reconoció que tendrá una ardua tarea para recomponer la capacidad adquisitiva del bolsillo de los trabajadores frente a un pronóstico inflacionario que podría superar los tres dígitos a fin de año.
"Hay que detener la alta inflación, lograr que no afecte el nivel de empleo y que no se profundice la injusticia que existe, sobre todo entre los sectores más vulnerables", apuntó la ministra, que marcó que "los trabajadores que reciben un salario en pesos son los más afectados".
Olmos sostuvo que "el Gobierno tiene el objetivo muy firme de recuperar el salario", pero advirtió además que "tenemos un problema grave como sociedad, hay una gran proporción (de gente) en la informalidad que no accede a trabajo con derechos".
Y, en paralelo, dejó un palito a las administraciones anteriores: "También hay una alta informalidad que hemos heredado".
Designada por expreso pedido del Presidente, tal como lo expresó ella misma, Olmos es economista y se trata de una dirigente del PJ porteño de larga data. En los 90, ocupó una banca en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires por el menemismo, y entre 2007 y 2009 se desempeñó como secretaria de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior, a cargo de Aníbal Fernández.
"El sábado me llamó Juan Manuel Olmos (ex titular del PJ porteño y actual titular de Nuevo Espacio de Participación (NEP)) comunicándome que a Alberto Fernández le parecía una posibilidad que yo ingresara al Gabinete y el domingo me llamó el Presidente", contó.
Olmos también se refirió a su relación con la vicepresidenta Cristina Kirchner, uno de los temas que más suspicacias produjo a raíz de las internas en el oficialismo.
"Trabajé 4 años con Néstor y 3 con Cristina. La vicepresidenta es una gran dirigente de nuestro movimiento, pero hace tiempo que no tengo relación directa", reveló.
Los piqueteros no están conformes con los cambios
Los movimientos sociales no alineados con el oficialismo se pronunciaron ayer sobre las nuevas ministras de Trabajo, Kelly Olmos, y de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, y consideraron que "marcan el fracaso" de la administración del Gobierno.
Eduardo Belliboni, líder del Polo Obrero, una de las organizaciones que integran la llamada Unidad Piquetera afirmó que "no hay trabajo genuino ni bien remunerado, los ministros renuncian a partir de que fracasan Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner".
Además, puntualizó que, pese a que mantuvo decenas de reuniones en un año y medio de gestión, durante la permanencia del ministro saliente Juan Zabaleta al frente de Desarrollo Social "se cerraron los planes sociales frente al aumento de los niveles de indigencia".
En esa misma línea se manifestó otra de las referentes, Mónica Sulle, del MST Teresa Vive, "sería injusto decir que con Zabaleta no hubo reuniones", pero expresó "el tema son los resultados", por lo que puntualizó sobre la política económica de Sergio Massa, que ha frizado el gasto público en materia social.
"Los ministerios están estallados porque han respondido al plan de ajuste del superministro", criticó.
La reapertura del Potenciar Trabajo, cuyos beneficiarios han ido en decrecimiento desde la asunción del nuevo titular del Palacio de Hacienda, como las partidas de alimentos en los comedores barriales, son dos de las principales inquietudes que tienen hoy los dirigentes piqueteros troskistas.
"Debemos discutir un nuevo salario mínimo vital y móvil, 6 de cada 10 pibes pasa hambre y los jubilados viven bajo el nivel de la indigencia", agregó Sulle, que hoy el Ejecutivo "responde al FMI".Además vinculó los cambios con las internas políticas en el Frente de Todos y cuestionó el "rol de cartón" del Ministerio de la Mujer, que también sufrió cambios tras la renuncia de Elizabeth Gómez Alcorta, reemplazada por Ayelén Mazzina.
Y opinó que “el Gobierno pone tres figuras femeninas que no van a dar respuesta sino se rompe con el acuerdo con el Fondo".