En declaraciones realizadas este sábado a Cadena 3, la mujer relató que Gallo permanece alojado en la cárcel de El Rodeo 1, incomunicado, sin asistencia consular y sin haber sido presentado ante un tribunal. “No voy a estar tranquila hasta poder escucharlo o verlo”, expresó al referirse a las explosiones registradas en Caracas durante la madrugada.
Gómez sostuvo que el actual contexto, pese a su gravedad, abre una posibilidad de cambio político y lo consideró un paso hacia la recuperación de la democracia. En ese marco, pidió a quienes custodian a su esposo que actúen con humanidad y reclamó la liberación de todos los detenidos sin causas judiciales.
Según denunció, Gallo lleva 391 días sin contacto directo con sus seres queridos y la única información sobre su estado físico proviene de referencias extraoficiales de personas que lo habrían visto en el penal. “Fue un secuestro, una desaparición forzada”, afirmó.
Uno de los momentos más emotivos del testimonio estuvo vinculado a su hijo Víctor, quien cumplirá tres años el próximo 21 de enero. “Le quitaron dos años de su vida sin su papá”, lamentó, al recordar que durante las fiestas el niño lo llamaba por su nombre.
Finalmente, al referirse a la intervención militar en curso, Gómez sostuvo que el desenlace era inevitable y lo vinculó con la posibilidad de recuperar la libertad tanto para su esposo como para otros presos políticos en Venezuela.