General Cabrera fue la única localidad ubicada sobre la ruta nacional 158, en las proximidades de Río Cuarto, que se le animó a la tarea organizativa de un Carnaval con desfile por las principales calles de la comunidad.
Ni la baja temperatura de la noche, ni los altos costos organizativos que hicieron flaquear a otras localidades en este 2020 pararon ese entusiasmo que surge desde los barrios hacia el centro y copó la plaza central 9 de Julio de la ciudad, en la noche del sábado y madrugada del domingo.
Por segundo año consecutivo, el cuartel de Bomberos Voluntarios y la Municipalidad trabajaron para que continuara, lo que fue la recuperación de una tradición local.
Aunque con importantes ausencias, por diversos compromisos contraídos, la propuesta logró congregar a más de 2.000 personas, que disfrutaron del paso de comparsas y carrozas y colaboraron con la gran cantina de Bomberos Voluntarios, comprando choripanes, papas fritas y gaseosas.
El público observó a la potente batucada Jaguar, la participación de dos escuelas de danzas locales, las comparsas Fantasía, Las Estrellitas y Jaguar y la carroza de Bomberos Voluntarios llamada “Carroza de la panza”, que contó con el trabajo de los bomberos que convirtieron un auto en un gran camión autobomba, y de varios experimentados bomberos que se disfrazaron de exuberantes bailarinas y fueron la atracción hilarante de la noche.
Luego de la elección de los soberanos del corso, varios artistas locales animaron la madrugada del domingo.
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Por segundo año consecutivo, el cuartel de Bomberos Voluntarios y la Municipalidad trabajaron para que continuara, lo que fue la recuperación de una tradición local.
Aunque con importantes ausencias, por diversos compromisos contraídos, la propuesta logró congregar a más de 2.000 personas, que disfrutaron del paso de comparsas y carrozas y colaboraron con la gran cantina de Bomberos Voluntarios, comprando choripanes, papas fritas y gaseosas.
El público observó a la potente batucada Jaguar, la participación de dos escuelas de danzas locales, las comparsas Fantasía, Las Estrellitas y Jaguar y la carroza de Bomberos Voluntarios llamada “Carroza de la panza”, que contó con el trabajo de los bomberos que convirtieron un auto en un gran camión autobomba, y de varios experimentados bomberos que se disfrazaron de exuberantes bailarinas y fueron la atracción hilarante de la noche.
Luego de la elección de los soberanos del corso, varios artistas locales animaron la madrugada del domingo.

