Los estudiantes que el lunes inicial el primer día del último año del secundario de dos escuelas de la zona deberán pasar por el control de alcoholemia antes de ingresar a las aulas. Es que la modalidad de celebrar el denominado “último primer día” con una juntada en algún lugar para luego ir directamente a clases ha alertado a las autoridades educativas, que pretenden evitar que los chicos ingresen a clases luego de haber ingerido alcohol.
Al menos dos colegios ya anunciaron que el lunes, el alcotest esperará a los futuros egresados en la puerta.
Se trata del Ipea Nº 291 de General Cabrera y el Ipem Nº 215 Raúl Scalabrini Ortíz de Holmberg.
En Cabrera, la acción de contralor se realizará en operativo conjunto entre algunos docentes, la policía de la provincia y el área Tránsito de la Municipalidad de la ciudad. El objetivo: controlar los niveles de alcohol en los alumnos del séptimo año, que consideran al próximo día lunes, como el “último primer día”.
Para los policías intervinientes, al mando del comisario Federico Arrieta, será la primera experiencia de controlar, en la tranquera de ingreso al establecimiento escolar, el estado en el cual llegarán los alumnos luego de haber participado de una previa, de la que ni autoridades escolares ni docentes, tienen demasiadas precisiones.
No se sabe, dónde los chicos se van a reunir para luego, en entrada triunfal llegarán al colegio para ser parte del acto de iniciación de clases.
La ingeniera zootecnista María Elena Gauna, directora del Ipea 291 adelantó a los medios locales que “ es una forma de poder comprometernos entre todos, para que el ingreso al ‘último primer día’ de clases sea de la mejor manera posible, como lo indican, nuestros acuerdos de convivencia. Es así que vamos a hacer el control de alcoholemia porque es una preocupación de todos los directivos y docentes por lo que suceda en este próximo día de iniciación de las clases con los alumnos del último año”.
Agregó que docente que será al ingreso del alumnado antes del acto de iniciación de clases.
Para el lunes está previsto un acto a las 8 de la mañana, con la presencia de los alumnos de primero a séptimo año.
“El primer año se retirará a su casa luego; pero desde segudo a séptimo año continuarán la jornada en las aulas, durante todo el turno mañana” , precisó la directora del Ipea 291, de General Cabrera.
Primera vez
El comisario Federico Arrieta, al ser consultado sobre esta tarea que deberán llevar a cabo el lunes, admitió que en su caso personal significará una experiencia nueva, puesto que es la primera vez que como policía le toca controlar de esta manera el ingreso a un establecimiento educativo.
Dos efectivos policiales usarán los dos alcoholímetros y medirán el alcohol en sangre sólo a los alumnos del último año del colegio con orientación agropecuaria”.
Daniel Garay, jefe del área Tránsito de la Municipalidad de la ciudad de General Cabrera, explicó a PUNTAL: “En este inicio de clases, queremos cuidar todos los ingresos con lo que conocemos con el operativo blanco, para evitar que algún automóvil atropelle a algún alumno o familiar en el agitado ingreso que se observará el lunes por la mañana. Debido a eso, sólo podremos estar con los dos alcoholímetros propiedad del municipio y un sólo agente de tránsito”.
Las gestiones de la directora para organizar el control comenzaron el miércoles.
“La directiva que se ha impuesto desde el colegio es que quien supere los límites de alcohol en sangre permitidos, inmediatamente se vuelva a su casa. “Sabemos que muchos de los chicos no llegan solos a su escuela sino, en compañía de muchos de los padres. Por lo que si hay alcohol en la toma de muestra los padres tendrán que hacerse cargo”, dijo Arrieta.
La misma modalidad de control se aplicará en el colegio secundario de Holmberg.
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Se trata del Ipea Nº 291 de General Cabrera y el Ipem Nº 215 Raúl Scalabrini Ortíz de Holmberg.
En Cabrera, la acción de contralor se realizará en operativo conjunto entre algunos docentes, la policía de la provincia y el área Tránsito de la Municipalidad de la ciudad. El objetivo: controlar los niveles de alcohol en los alumnos del séptimo año, que consideran al próximo día lunes, como el “último primer día”.
Para los policías intervinientes, al mando del comisario Federico Arrieta, será la primera experiencia de controlar, en la tranquera de ingreso al establecimiento escolar, el estado en el cual llegarán los alumnos luego de haber participado de una previa, de la que ni autoridades escolares ni docentes, tienen demasiadas precisiones.
No se sabe, dónde los chicos se van a reunir para luego, en entrada triunfal llegarán al colegio para ser parte del acto de iniciación de clases.
La ingeniera zootecnista María Elena Gauna, directora del Ipea 291 adelantó a los medios locales que “ es una forma de poder comprometernos entre todos, para que el ingreso al ‘último primer día’ de clases sea de la mejor manera posible, como lo indican, nuestros acuerdos de convivencia. Es así que vamos a hacer el control de alcoholemia porque es una preocupación de todos los directivos y docentes por lo que suceda en este próximo día de iniciación de las clases con los alumnos del último año”.
Agregó que docente que será al ingreso del alumnado antes del acto de iniciación de clases.
Para el lunes está previsto un acto a las 8 de la mañana, con la presencia de los alumnos de primero a séptimo año.
“El primer año se retirará a su casa luego; pero desde segudo a séptimo año continuarán la jornada en las aulas, durante todo el turno mañana” , precisó la directora del Ipea 291, de General Cabrera.
Primera vez
El comisario Federico Arrieta, al ser consultado sobre esta tarea que deberán llevar a cabo el lunes, admitió que en su caso personal significará una experiencia nueva, puesto que es la primera vez que como policía le toca controlar de esta manera el ingreso a un establecimiento educativo.
Dos efectivos policiales usarán los dos alcoholímetros y medirán el alcohol en sangre sólo a los alumnos del último año del colegio con orientación agropecuaria”.
Daniel Garay, jefe del área Tránsito de la Municipalidad de la ciudad de General Cabrera, explicó a PUNTAL: “En este inicio de clases, queremos cuidar todos los ingresos con lo que conocemos con el operativo blanco, para evitar que algún automóvil atropelle a algún alumno o familiar en el agitado ingreso que se observará el lunes por la mañana. Debido a eso, sólo podremos estar con los dos alcoholímetros propiedad del municipio y un sólo agente de tránsito”.
Las gestiones de la directora para organizar el control comenzaron el miércoles.
“La directiva que se ha impuesto desde el colegio es que quien supere los límites de alcohol en sangre permitidos, inmediatamente se vuelva a su casa. “Sabemos que muchos de los chicos no llegan solos a su escuela sino, en compañía de muchos de los padres. Por lo que si hay alcohol en la toma de muestra los padres tendrán que hacerse cargo”, dijo Arrieta.
La misma modalidad de control se aplicará en el colegio secundario de Holmberg.

