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Tenía una perimetral, pero igual mató a su hijito de dos años

Un hombre de 49 años oriundo de Vicuña Mackenna fue detenido por el hecho

El horror se apoderó ayer de General Levalle, localidad ubicada al sur de la provincia, donde un hombre asesinó a su propio hijo de 2 años para destruir a la madre, después de que ella decidiera separarse. El miércoles la mujer lo había denunciado por violencia de género, la citaron ayer al Juzgado de Paz local para definir un régimen de visitas y el homicida utilizó la oportunidad para llevarse al nene y asesinarlo en su auto. El monstruoso crimen, por el que fue detenido un sujeto de 49 años, generó profunda indignación en la localidad y el sospechoso fue trasladado a Laboulaye.

Según pudo conocer Puntal, la mujer decidió terminar la relación cansada de los episodios de violencia que vendría soportando y abandonó la casa que compartía con su pareja en Vicuña Mackenna para instalarse en General Levalle, en lo de unos familiares.

En ese marco, se llevó con ella al hijo en común que tenían, un nene de dos años de edad que luego terminaría pagando con su vida por la ira de su propio padre.

La acción institucional

El último miércoles la mujer lo había denunciado por violencia de género y consiguió una orden de restricción de contacto, por la cual el hombre no podía acercarse a ella.

Pese a esta perimetral, apenas un día después tuvo que verle la cara en el Juzgado de Paz de General Levalle para definir el régimen de visitas y manutención, una vez confirmada la voluntad de separarse.

No está claro todavía cómo es que esa audiencia se llevó a cabo aun con la orden de restricción de acercamiento en vigencia.

Fuentes locales con conocimiento del caso indicaron que la mujer habría vivido una situación de sometimiento a su pareja, en la que la violencia habría sido algo habitual.

Pero la mujer no imaginó hasta dónde llegaría la crueldad del padre de su pequeño hijo.

Bajo circunstancias que son materia de investigación, el hombre aprovechó un determinado momento de la audiencia de ayer para apoderarse del chico y llevárselo del Juzgado de Paz a su automóvil y de allí a un lugar hasta ahora no conocido.

Allí, en el interior mismo del vehículo, le disparó en la cabeza a su propio niño de dos años para provocarle la muerte y así causarle el máximo dolor posible a la madre.

De acuerdo con lo que se sabe hasta el momento, el homicida no tendría ningún arma registrada a su nombre, por lo que su procedencia es también materia de pesquisa.

“Vive conmigo o con nadie”

Pero el horror no terminó en ese punto. Después del aberrante crimen, el hombre se dirigió al Hospital Municipal Dr. Luis Rodríguez, estacionó su auto cuidadosamente, lo cerró con el mando a distancia y se bajó para meterse a la guardia con el niño en brazos.

Una vez dentro del centro de salud, indicó que le había disparado al chico y dijo: “O vive conmigo o no vive con nadie”, según indicaron fuentes cercanas a la causa.

También precisaron que el sospechoso manifestó ante la Policía que había querido suicidarse pero el disparo no había salido del arma de fuego.

De todos modos, esa versión está siendo cotejada a la luz de los hechos comprobados hasta ahora.

En el mismo sentido, la pericia sobre el artefacto determinará cuántos disparos salieron y si fue accionada más de una vez.

Gravemente herido, el nene fue derivado al Hospital San Antonio de Padua de Río Cuarto, pero cuando llegó solo pudieron constatar que no tenía signos vitales.

La madre siguió a la ambulancia en un remís y hasta anoche no había sido citada a declarar, pero se da por descontado que la convocarán en el corto plazo.

En tanto, el sospechoso enfrenta una gravísima acusación: está imputado por homicidio calificado. por el vínculo y por femicidio transversal.