Hace 50 años, George Harrison editaba su obra más importante: All Things Must Pass (Todas las cosas deben pasar), un disco que comenzó a grabar apenas 6 semanas después que los Beatles se separaran definitivamente.

El disco tiene el honor de ser el primer álbum triple de la historia del rock y se grabó durante dos días a fines de mayo de 1970. Harrison grabó 15 canciones respaldadas por Ringo Starr y su viejo amigo, el bajista Klaus Voormann. Al día siguiente, tocó 15 canciones adicionales para el coproductor Phil Spector solo con una guitarra acústica.

En lo musical, Harrison no sólo fue el primer Beatle en editar un disco en solitario cuando el cuarteto aún funcionaba; también fue mentor de dos de los trabajos más inquietantes de los años 60 para una figura pop de alta envergadura.

Reedición de un clásico

El álbum incluye los exitosos sencillos "My Sweet Lord" y "What Is Life", así como canciones como "Isn't It a Pity" y la canción principal que se había pasado por alto para su inclusión en los lanzamientos de los Beatles. Las tomas alternativas del lanzamiento del 50 aniversario son muy diferentes de las versiones conocidas.

Ahora, ¿qué tiene de especial esta nueva reedición que salió a la venta este mes de agosto? Bueno, tiene mucho. Las grabaciones del 50 aniversario del disco están disponibles en una amplia variedad de ediciones: El boxset “común” viene en versión boxset triple CD o Boxset triple vinilo donde se incluye el álbum original con sus 23 canciones más un disco con 17 nuevas versiones, demos y versiones inéditas nunca antes escuchadas, de la sesión jam donde salieron los temas originales.

Hay que tomar en cuenta que las sesiones originales produjeron más de 25 horas de música, por lo que hubo que hacer un trabajo minucioso para restaurar y reeditar cada una de las piezas. Los oyentes más familiarizados con canciones como “Let it Down” van a quedar sorprendidos al escuchar su versión acústica, o incluso “Isn’t a Party” tiene una versión más triste que la original

Además de celebrar el aniversario número 50 del disco, Dhani Harrison, el hijo de George, quién fue el que supervisó el proyecto, dice que uno de los objetivos de retocar la mezcla es hacer que el disco sea más amable en términos sonoros para una nueva generación. “Creo que el mensaje de este disco está más listo para ser recibido ahora que cuando salió, el mensaje es más claro y ahora es más claro desde el punto de vista del sonido. Esta es una pieza musical realmente importante”

Por Lucas Vizueta