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"Vivir del fútbol, de lo que uno ama, es maravilloso"

Juan Cruz Gill "colgó los botines" tras lograr el ascenso en Malta con Marsaxlokk FC, en el que continuará "en el cuerpo técnico"

Aquel defensor de las inferiores de Alem de Villa Nueva, que luego de lucir la casaca de los seleccionados juveniles de la Liga Villamariense de Fútbol emigró a Talleres de Córdoba, donde debutaría venciendo a River, anunció que cuelga los botines.

“Sentir dolores en la rodilla me condujo a tomar esta difícil decisión. Me hice una limpieza en enero, fue mi tercera operación. No podía entrenar con normalidad, se me juntaba mucho líquido y se hinchaba la zona. Jugué todos los partidos, ascendimos, y fui elegido mejor defensor del torneo, pero no podía disfrutar de los entrenamientos semanales como me gusta e hice siempre”, argumentó.

Se trata de Juan Cruz Gill, quien edificó una gran carrera futbolística fuera del país, razón por la cual quizás ahora los jóvenes en la ciudad sólo lo identifiquen como el hermano del intendente de Villa María, Martín.

Sin embargo, ese rubio que se destacaba desde niño por su fiereza de “león” y viajaba en colectivo a Córdoba para probarse y luego jugar en Talleres, es un muy buen ejemplo a seguir y un gran embajador de nuestro deporte rey.

El mes próximo cumplirá 39 años y decidió retirarse tras ser considerado el mejor defensor de la Liga Desafío en Malta, donde ascendió a primera con Marsaxlokk FC.

Precisamente allí continuará ligado al fútbol en el cuerpo técnico que ya integra. “Seguiré en Malta, en el mismo proyecto del club, integrando el cuerpo técnico. Tanto el DT (Pablo Doffo, nacido en La Carlota, ex Boca, Sportivo Belgrano de San Francisco y excompañero suyo en las inferiores de Talleres) como el entrenador de arquero son argentinos y me ofrecieron acompañarlos. Ese es mi nuevo desafío. Me preparé para esto”.

En Malta, Juan Cruz Gill es muy reconocido por haber jugado desde junio de 2015 en los principales equipos del país, donde fue 3 veces campeón en el Valletta FC y luego en el Sliema Wanderers FC (también jugó en Tarxien Rainbows).

Lejos quedó aquel debut el 19 de junio de 2004 en la victoria de Talleres 3-2 ante River, pese al posterior descenso al que la “T” fue condenada por los promedios, tras haber peleado el título con Boca, y obtener puntos para clasificar a las copas.

Cuatro años en Talleres le dieron paso a su carrera en el exterior: Chile (Deportes Melipilla), Chipre (ascendió con el Ermis Aradippou), Venezuela (Estudiantes de Mérida), nuevamente en Chile (Unión y Deportes Temuco e Iberia) y hace 8 años en Malta.

“Estaba en mis planes”

Gill asegura: “Hace un mes que lo venía analizando. Estaba en mis planes cuando decidí jugar en Marsaxlokk FC en el ascenso la posibilidad de ser DT. Hice el curso y entrené a las inferiores”.

Sobre Doffo, el entrenador, dice: “Me abrió esta posibilidad. Ascendimos y las sensaciones del fútbol son únicas. Amo a este deporte, poder vivir de lo que uno ama es maravilloso, y estoy muy contento por los logros, pero más por el camino recorrido, por las vivencias, los amigos que recogí y las enseñanzas que me dejaron los entrenadores”.

Su sueño es “poder disfrutar esta nueva etapa” en su vida de la misma forma en que disfrutó como jugador. “Hoy se terminó una etapa y comienza otra”, resalta.

Sabe que no es idéntica la sensación. “Siento mucha tristeza por no poder seguir jugando como quisiera. Mi gran satisfacción es haber entregado todo como jugador. No me quedó nada guardado y lo di todo siempre, hasta el último partido”.

Acota: “Así creo que deben ser las cosas en la vida. Espero que la misma satisfacción me depare ser entrenador. Para eso me preparé, para seguir encontrando en el fútbol idéntica pasión y disfrute que tuve como jugador”.

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