Hace una semana se marchó en las calles de la ciudad mediante una caravana por la reapertura de los gimnasios.
Los propietarios y profesores quieren volver a dar clases y necesitan tener un ingreso económico para subsistir en esta época de pandemia.
Son cinco meses de tener los gimnasios cerrados. Y a su vez los alumnos y los que asisten a los mismos quieren volver a realizar la actividad física como corresponde.
Nicolás Restivo es profesor de educación física y además es docente en el Instituto del Rosario y en el Instituto Kinetic.
“En lo que respecta la realidad de los gimnasios y específicamente de nuestra profesión, ya no hay más excusas para no dejarnos trabajar y principalmente a los gimnasios, ya sabemos que la mejor medicina es la actividad física y por ende literalmente hay personas que la requieren”.
-¿Cómo definen la situación en la que están?
-Nosotros somos agentes de salud, no somos esparcimiento ni diversión para nada.
Hay gente con hipertensión, diabetes, dolores articulares que lo necesitan y eso no tiene más explicaciones. No entendemos por qué no podemos trabajar, ojalá que todos tomen conciencia y nos dejen hacerlos de una vez por todas.
-¿Qué sienten al ver los gimnasios cerrados?
-Sabés lo que combina esos factores es mirar para los costados y ver lugares de Villa María concurridos, como la costanera, los juegos, donde se puede hacer actividad física en la población con gran aglomeramiento de gente y nadie hace nada, algunos usan barbijo y otros no, eso es injusto para nosotros que pedimos volver a trabajar con todos los protocolos y cuidados establecidos para la salud de nuestros alumnos.
-¿Qué opinas de la caravana de la semana pasada?
-Fue muy importante y significativa porque muchos colegas y vinculados a la actividad se hicieron presentes en sus autos, pero indignación porque no podemos trabajar aún y no nos habilitan como corresponde.

