El día después de que la Legislatura aprobara en primera lectura, con el voto del oficialismo, el presupuesto provincial para el año próximo, el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, destacó que la proyección de números está basada sobre la baja de presión tributaria sobre los sectores productivos, la asistencia a los sectores más vulnerables y la continuidad de las obras.
“Estamos cerrando un año muy difícil y con buena suerte vamos a tener al menos el comienzo de 2019 con las mismas características de recesión, alta inflación, dificultades sociales crecientes, todas cuestiones que hacen más difícil la administración del Estado”, arrancó describiendo el funcionario encargado de la economía en la administración de Juan Schiaretti.
Y continuó: “En ese marco, el de Córdoba es un presupuesto que mantiene algunas líneas directrices que fijó el gobernador para pensar en una Córdoba que progrese, genere empleo e inversión, pero por otro lado un presupuesto sensible a esta otra situación de complicaciones crecientes”.
Giordano remarcó que atender la situación social es un eje central sobre el cual se montó el próximo presupuesto: “Lamentablemente estamos en medio de estas dificultades, por eso tenemos una doble mirada: una hacia la realidad nacional, tomando acciones tendientes a dar paliativos a quienes más sufren la crisis, como las familias más vulnerables con exenciones de inmobiliario, automotores y motos de bajo valor, o incrementando programas asistenciales para estar más cerca de los sectores vulnerables. Y, por otro lado, ver la poscrisis de la Córdoba que tiene que seguir liderando los procesos de inversión y generación de empleo a partir de mantener este plan muy ambicioso de infraestructura, junto con una baja de impuestos a los sectores productivos muy importante que es continuidad de lo que ya se hizo este año”, enfatizó en comunicación con el programa radial Café Digital que se emite por el 91.9.
A nivel nacional, buena parte del déficit cero se terminó logrando con suba de impuestos y no recortes del Estado, ¿qué pasa en Córdoba con lo tributario?
En Córdoba mantenemos la política de apoyar a los sectores productivos recortando impuestos, por eso uno de los rasgos de este presupuesto es una baja fuerte en el caso de Ingresos Brutos en el marco del cumplimiento del Pacto Fiscal, beneficiando a sectores productivos. Por el lado de los impuestos patrimoniales dando un alcance amplio de exenciones, con más de 100 mil casas, vivienda única, que no pagan inmobiliario, más de un millón de motocicletas de baja cilindrada y autos más antiguos que tampoco pagan. Desde el año próximo lo que contemplamos es menos impuestos que este año.
La oposición cuestionó mucho la deuda provincial, ¿cuál es la situación de Córdoba en esto?
La deuda está asociada a un hecho exógeno vinculado a esta crisis que es la fuerte devaluación que naturalmente impactó en la deuda porque era nominada en dólares. La única vía de acceso a financiamiento de largo plazo a tasa razonable era esa. A mí no me parece un análisis correcto el de alguna crítica que se hace porque se confunde lo que es corto plazo con largo plazo. La devaluación es hoy y la deuda se paga dentro de 7 u 8 años, y no sabemos cuál será el tipo de cambio. La deuda, de todos modos, tiene dos rasgos fundamentales: uno es que permite el plan de obras, por lo que si uno dijera me endeudo menos debería decir qué obra no hace. Y en ese punto creo que queda claro que a los cordobeses nos conviene hacer las obras. Tener todas las vías de comunicación, como rutas, o gasoductos, o cloacas, son inversiones muy importantes para el desarrollo productivo y social de la provincia y con lo cual, si uno analiza la relación costo y beneficio, claramente es conveniente. Obras que además se hacen en parte con ahorro y en parte con financiamiento.
¿Pero están comprometidas las cuentas provinciales?
Si uno mira la deuda, aun en la circunstancia desfavorable como la actual, por un dólar que está muy alto, implica comprometer en los próximos 10 años aproximadamente el 4% de los ingresos de la Provincia. Y a eso hay que compararlo con lo que se hizo con ese dinero, como la circunvalación de Córdoba, las cloacas en muchas ciudades, las rutas, los gasoductos.
Cierra el año con una negociación salarial con los estatales que podrían alcanzar el 36% de aumento anual, ¿cómo avanza esto para la administración?
Se está buscando dentro del marco general una pauta salarial que compatibilice dos objetivos que hoy son muy difíciles de lograr. Por un lado, preservar el poder de compra de los salarios de los empleados públicos frente a este proceso inflacionario que es muy fuerte y afecta mucho a quienes tienen ingresos fijos. Y, por otro lado, con la posibilidad de pago de la Provincia que está asociada a la recaudación. El dato concreto es que en los últimos meses a la recaudación le costó muchísimo seguir el ritmo de la inflación y claramente eso no es un tema de Córdoba sino que pasa a nivel país. Cuando se ingresa en un clima recesivo e inflacionario es imposible que la recaudación alcance a la suba de precios. Entre esas dos variables se intenta un punto razonable que mantenga el diálogo y la paz social, que siempre es buena, pero mejor en estos contextos.
¿La recaudación perdió terrenoen el segundo semestre?
Sí. Pero no es que estemos insatisfechos. La recaudación es buena en un contexto muy malo. En el caso de los tributos patrimoniales, la recaudación avanza sobre un cálculo hecho con otra proyección de inflación, estimada en un 15% a comienzos de año y ahora vamos a estar cerca del 50%. El resto de los impuestos está muy ligado a la actividad económica que se desplomó. Pero además sabemos que para las familias y las empresas, en la emergencia, la prioridad no es pagar impuestos. Por eso, teniendo en cuenta todos estos factores, hasta diría que nos está yendo bien.
¿Cree que el Gobierno está haciendo lo necesario para salir de esta situación?
Van a ser meses difíciles los de comienzos de año. Ojalá que lo plasmado en el presupuesto que fue acompañado por parte de la oposición se logre y tengamos déficit primario cero para que eso sea el proceso desencadenante de un ordenamiento del Estado que nos libere de estas permanentes crisis que tenemos por la situación fiscal. Por primera vez hay un gesto concreto por parte del gobierno nacional de hacer un ordenamiento más profundo. Es un ordenamiento muy temporario, apelando a impuestos muy malos como las retenciones, que impactan en los sectores productivos y en las inversiones, especialmente en Córdoba, pero peor sería no hacerlo. Hubiese sido preferible seguir otro camino, perdimos cuatro años de idas y vueltas sin entrarle al tema de fondo. Estas no son para nada las bases definitivas para un proceso de crecimiento.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal
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Y continuó: “En ese marco, el de Córdoba es un presupuesto que mantiene algunas líneas directrices que fijó el gobernador para pensar en una Córdoba que progrese, genere empleo e inversión, pero por otro lado un presupuesto sensible a esta otra situación de complicaciones crecientes”.
Giordano remarcó que atender la situación social es un eje central sobre el cual se montó el próximo presupuesto: “Lamentablemente estamos en medio de estas dificultades, por eso tenemos una doble mirada: una hacia la realidad nacional, tomando acciones tendientes a dar paliativos a quienes más sufren la crisis, como las familias más vulnerables con exenciones de inmobiliario, automotores y motos de bajo valor, o incrementando programas asistenciales para estar más cerca de los sectores vulnerables. Y, por otro lado, ver la poscrisis de la Córdoba que tiene que seguir liderando los procesos de inversión y generación de empleo a partir de mantener este plan muy ambicioso de infraestructura, junto con una baja de impuestos a los sectores productivos muy importante que es continuidad de lo que ya se hizo este año”, enfatizó en comunicación con el programa radial Café Digital que se emite por el 91.9.
A nivel nacional, buena parte del déficit cero se terminó logrando con suba de impuestos y no recortes del Estado, ¿qué pasa en Córdoba con lo tributario?
En Córdoba mantenemos la política de apoyar a los sectores productivos recortando impuestos, por eso uno de los rasgos de este presupuesto es una baja fuerte en el caso de Ingresos Brutos en el marco del cumplimiento del Pacto Fiscal, beneficiando a sectores productivos. Por el lado de los impuestos patrimoniales dando un alcance amplio de exenciones, con más de 100 mil casas, vivienda única, que no pagan inmobiliario, más de un millón de motocicletas de baja cilindrada y autos más antiguos que tampoco pagan. Desde el año próximo lo que contemplamos es menos impuestos que este año.
La oposición cuestionó mucho la deuda provincial, ¿cuál es la situación de Córdoba en esto?
La deuda está asociada a un hecho exógeno vinculado a esta crisis que es la fuerte devaluación que naturalmente impactó en la deuda porque era nominada en dólares. La única vía de acceso a financiamiento de largo plazo a tasa razonable era esa. A mí no me parece un análisis correcto el de alguna crítica que se hace porque se confunde lo que es corto plazo con largo plazo. La devaluación es hoy y la deuda se paga dentro de 7 u 8 años, y no sabemos cuál será el tipo de cambio. La deuda, de todos modos, tiene dos rasgos fundamentales: uno es que permite el plan de obras, por lo que si uno dijera me endeudo menos debería decir qué obra no hace. Y en ese punto creo que queda claro que a los cordobeses nos conviene hacer las obras. Tener todas las vías de comunicación, como rutas, o gasoductos, o cloacas, son inversiones muy importantes para el desarrollo productivo y social de la provincia y con lo cual, si uno analiza la relación costo y beneficio, claramente es conveniente. Obras que además se hacen en parte con ahorro y en parte con financiamiento.
¿Pero están comprometidas las cuentas provinciales?
Si uno mira la deuda, aun en la circunstancia desfavorable como la actual, por un dólar que está muy alto, implica comprometer en los próximos 10 años aproximadamente el 4% de los ingresos de la Provincia. Y a eso hay que compararlo con lo que se hizo con ese dinero, como la circunvalación de Córdoba, las cloacas en muchas ciudades, las rutas, los gasoductos.
Cierra el año con una negociación salarial con los estatales que podrían alcanzar el 36% de aumento anual, ¿cómo avanza esto para la administración?
Se está buscando dentro del marco general una pauta salarial que compatibilice dos objetivos que hoy son muy difíciles de lograr. Por un lado, preservar el poder de compra de los salarios de los empleados públicos frente a este proceso inflacionario que es muy fuerte y afecta mucho a quienes tienen ingresos fijos. Y, por otro lado, con la posibilidad de pago de la Provincia que está asociada a la recaudación. El dato concreto es que en los últimos meses a la recaudación le costó muchísimo seguir el ritmo de la inflación y claramente eso no es un tema de Córdoba sino que pasa a nivel país. Cuando se ingresa en un clima recesivo e inflacionario es imposible que la recaudación alcance a la suba de precios. Entre esas dos variables se intenta un punto razonable que mantenga el diálogo y la paz social, que siempre es buena, pero mejor en estos contextos.
¿La recaudación perdió terrenoen el segundo semestre?
Sí. Pero no es que estemos insatisfechos. La recaudación es buena en un contexto muy malo. En el caso de los tributos patrimoniales, la recaudación avanza sobre un cálculo hecho con otra proyección de inflación, estimada en un 15% a comienzos de año y ahora vamos a estar cerca del 50%. El resto de los impuestos está muy ligado a la actividad económica que se desplomó. Pero además sabemos que para las familias y las empresas, en la emergencia, la prioridad no es pagar impuestos. Por eso, teniendo en cuenta todos estos factores, hasta diría que nos está yendo bien.
¿Cree que el Gobierno está haciendo lo necesario para salir de esta situación?
Van a ser meses difíciles los de comienzos de año. Ojalá que lo plasmado en el presupuesto que fue acompañado por parte de la oposición se logre y tengamos déficit primario cero para que eso sea el proceso desencadenante de un ordenamiento del Estado que nos libere de estas permanentes crisis que tenemos por la situación fiscal. Por primera vez hay un gesto concreto por parte del gobierno nacional de hacer un ordenamiento más profundo. Es un ordenamiento muy temporario, apelando a impuestos muy malos como las retenciones, que impactan en los sectores productivos y en las inversiones, especialmente en Córdoba, pero peor sería no hacerlo. Hubiese sido preferible seguir otro camino, perdimos cuatro años de idas y vueltas sin entrarle al tema de fondo. Estas no son para nada las bases definitivas para un proceso de crecimiento.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal

