El presidente Alberto Fernández afirmó ayer que la deuda "es insostenible e imposible de pagar en estos términos" y por eso el gobierno argentino está "iniciando un proceso de conversación y discusión" con el Fondo Monetario Internacional (FMI), durante una conferencia magistral que ofreció ante estudiantes del Instituto de Estudios Políticos de París Sciences Po.
"Argentina necesita reordenar esa deuda en acuerdo con el Fondo y los acreedores", dijo el mandatario al responder preguntas de los estudiantes del instituto francés tras ofrecer una charla, en el marco de su gira por Europa.
Por el momento piden tiempo
Consultado por participantes del auditorio sobre cuál es su plan económico, el jefe de Estado expresó que "el día 12 (de febrero), el ministro de Economía (Martín Guzmán) va a explicar todo lo necesario para que todos entiendan de qué se trata, para hacer sostenible la deuda. Significa darle tiempo a la Argentina para que pueda pagar".
"No es verdad que no tenemos un plan. No lo contamos porque estamos en plena negociación y contarlo sería mostrar las cartas, y estamos jugando al poker y no con chicos", advirtió el Presidente.
En ese sentido, sostuvo que "el plan es poner en funcionamiento a la Argentina" y dijo: "Me reuní con empresarios, les pedí que sigan invirtiendo".
"Tampoco quiero que la solución sea la eterna ayuda a los sectores desfavorecidos, necesito que trabajen y generen sus propios ingresos", destacó Fernández al responder preguntas realizadas por el auditorio.
Como parte de su exposición, el Presidente afirmó que la "desigualdad" es el "principal problema" de América Latina y advirtió que no es una cuestión de "ideología", sino que se trata de un problema "ético" que padecemos "como sociedad".
"El problema es la desigualdad, la brecha que separa a los ricos de los pobres, la distribución de la pobreza en millones, y ahí debemos reparar un puente porque no parece justo vivir en semejante tierra y vivir esa desigualdad", expresó.
En otro tramo, dijo que los argentinos "tenemos a Messi, Maradona y al Papa; pero tenemos un 40% de pobreza. Nada de eso sirve para calmar la vergüenza y el dolor como sociedad de la pobreza".
"Durante cuatro años hubo un gobierno que vendió una realidad que no existía", destacó y manifestó que "todos los datos indicaban que estábamos peor y un día descubrimos lo mal que estábamos cuando ya era muy tarde. Pero nunca es tarde para cambiar".
Sobre Raúl Alfonsín
En otro orden, afirmó que el exmandatario Raúl Alfonsín "no era peronista" pero "merecía serlo", y lo calificó como "un gran hombre que devolvió la institucionalidad" al país.
"Nunca debemos olvidar lo que nos pasó como país. Tuvimos nuestros centros clandestinos de detención, tenemos nuestros desaparecidos, tenemos nuestros torturados, tenemos nuestros muertos, tenemos nuestros exiliados", enfatizó Fernández.
Resaltó: "Pese a toda esa tragedia un día recuperamos la democracia. Raúl Alfonsín nos devolvió la institucionalidad. No era peronista, merecía serlo. Era radical. Un gran hombre".
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Por el momento piden tiempo
Consultado por participantes del auditorio sobre cuál es su plan económico, el jefe de Estado expresó que "el día 12 (de febrero), el ministro de Economía (Martín Guzmán) va a explicar todo lo necesario para que todos entiendan de qué se trata, para hacer sostenible la deuda. Significa darle tiempo a la Argentina para que pueda pagar".
"No es verdad que no tenemos un plan. No lo contamos porque estamos en plena negociación y contarlo sería mostrar las cartas, y estamos jugando al poker y no con chicos", advirtió el Presidente.
En ese sentido, sostuvo que "el plan es poner en funcionamiento a la Argentina" y dijo: "Me reuní con empresarios, les pedí que sigan invirtiendo".
"Tampoco quiero que la solución sea la eterna ayuda a los sectores desfavorecidos, necesito que trabajen y generen sus propios ingresos", destacó Fernández al responder preguntas realizadas por el auditorio.
Como parte de su exposición, el Presidente afirmó que la "desigualdad" es el "principal problema" de América Latina y advirtió que no es una cuestión de "ideología", sino que se trata de un problema "ético" que padecemos "como sociedad".
"El problema es la desigualdad, la brecha que separa a los ricos de los pobres, la distribución de la pobreza en millones, y ahí debemos reparar un puente porque no parece justo vivir en semejante tierra y vivir esa desigualdad", expresó.
En otro tramo, dijo que los argentinos "tenemos a Messi, Maradona y al Papa; pero tenemos un 40% de pobreza. Nada de eso sirve para calmar la vergüenza y el dolor como sociedad de la pobreza".
"Durante cuatro años hubo un gobierno que vendió una realidad que no existía", destacó y manifestó que "todos los datos indicaban que estábamos peor y un día descubrimos lo mal que estábamos cuando ya era muy tarde. Pero nunca es tarde para cambiar".
Sobre Raúl Alfonsín
En otro orden, afirmó que el exmandatario Raúl Alfonsín "no era peronista" pero "merecía serlo", y lo calificó como "un gran hombre que devolvió la institucionalidad" al país.
"Nunca debemos olvidar lo que nos pasó como país. Tuvimos nuestros centros clandestinos de detención, tenemos nuestros desaparecidos, tenemos nuestros torturados, tenemos nuestros muertos, tenemos nuestros exiliados", enfatizó Fernández.
Resaltó: "Pese a toda esa tragedia un día recuperamos la democracia. Raúl Alfonsín nos devolvió la institucionalidad. No era peronista, merecía serlo. Era radical. Un gran hombre".

