Fuentes cercanas a la negociacion explicaron que el Ministerio de Economía iría adelante con pequeños grupos de inversores que aceptaron el acuerdo, porque eso lo permite el prospecto de reestructuración, si no se consigue el porcentaje de aceptación del 65% con todos los bonistas.
Con los grandes fondos, con los que continúan las negociaciones, extendería las tratativas hasta el 22 de mayo, donde se definirá si Argentina entra o no en default, por el no pago de los intereses de los bonos Globales, que vencieron el pasado 22 de abril.
El Gobierno optó por tener un plazo de 30 días más para efectuar ese pago, que no quiso realizar, esperando llegar antes a un acuerdo con los acreedores, porque esos títulos se incorporaron al canje.
Economía daría a conocer hoy, después de las 18, hora oficial de finalización del canje, un comunicado extendiendo la negociación, porque esa posibilidad figura en el prospecto de reestructuración, entre las atribuciones que puede tomar el ministro Martín Guzmán.
El Gobierno se mostró "dispuesto" a recibir contraofertas de los bonistas, aunque les advirtió que esa iniciativa debe asegurar la "sostenibilidad" de los pagos de la deuda a largo plazo y no entorpecer el crecimiento económico.
A sólo un día del cierre de la negociación los títulos argentinos tuvieron una buena jornada, anotando subas de las ADRs, el indice S&P Merval trepó un 4,9%, a 35.850 unidades, y los bonos ganaron hasta 6,1%.
En el mercado financiero local se descuenta que por ahora no se logrará llegar a un acuerdo, por lo que las negociaciones seguirán durante las próximas dos semanas hasta la fecha límite del 22 de mayo, cuando caería en default un bono.
Dispuesto a escuchar
El ministro Guzmán afirmó: "Estamos dispuestos a considerar cualquier combinación de reducción de intereses, reducción de capital, extensión y vencimiento del período de gracia que respete las limitaciones que definen lo que es sostenible".
En su propuesta, la Argentina condicionó cualquier acuerdo a que los pagos de la deuda sean sostenibles en el largo plazo y permitan el crecimiento económico.
Guzmán dijo que el Gobierno no retrasará la fecha límite del 8 de mayo a menos que haya "nuevos elementos", como una propuesta por escrito de los acreedores, en una entrevista concedida a la agencia Bloomberg News.
"Somos flexibles en términos de combinaciones de parámetros. La esencia es la sostenibilidad", explicó el ministro.
El titular del Palacio de Hacienda reveló que el Gobierno ya realizó una concesión que fue reducir de cuatro a tres años el período de gracia para iniciar los pagos.
"En los términos originales que presentamos, incluimos un período de gracia de cuatro años, pero entendiendo cuán crítico fue esto para nuestros bonistas, hemos reducido el período de gracia a tres años", señaló.
Los grupos tenedores de títulos rechazaron la propuesta que incluye aceptar una reducción del 5,4% en el capital, un recorte del 62% en los pagos de intereses y un período de gracia de tres años.
"No es nuestra intención retrasar la resolución del problema, porque estamos en un entorno muy incierto y alejar el problema no será efectivo para reducir la incertidumbre", dijo Guzmán.
Por su parte, el FMI confió en que la Argentina logre un acuerdo por la deuda "con alta participación de acreedores", y aclaró que ese organismo "no participa directamente" de las negociaciones.
"Las autoridades argentinas se encuentran con negociaciones activas para reestructurar su deuda soberana. Confiamos en un acuerdo con una alta participación de los acreedores, para que la Argentina pueda restituir la sostenibilidad de alta probabilidad de la deuda", enfatizó el vocero del Fondo Monetario, Gerry Rice.
Tema bilateral
En una conferencia de prensa virtual que brindó desde Washington, el portavoz explicó que las negociaciones entre funcionarios argentinos y bonistas es "una cuestión bilateral, que corresponde a la Argentina y sus acreedores. Y el FMI no participa directamente" en ellas.
"Como es práctica arraigada en el organismo, el FMI no participa directamente de este tipo de negociaciones", añadió.
Rice destacó las "negociaciones activas y bilarerales" que están llevando adelante las partes, a sólo horas de que venza el plazo que fijó la Argentina para que los tenedores de bonos decidan si aceptan ingresar al canje de deuda.
Además, destacó que el Fondo está "listo para ayudar a la Argentina, especialmente en estos tiempos difíciles en los que el gobierno argentino busca responder a los efectos en la salud y económicos del coronavirus y desarrollar un plan económico que restaure un crecimiento sostenible e inclusivo en el mediano plazo".
Canje
Por último, el Gobierno logró ayer un canje de US$ 1.836 millones de Letras del Tesoro (Letes) y el Bono AF20, por títulos a más largo plazo y en pesos, al avanzar en su objetivo reducir el monto de vencimientos en dólares.
En la licitación se canjearon 12 Letes en dólares, que habían sido reperfiladas, por títulos en pesos que extienden los plazos de vencimiento entre 2022 y 2024, ajustados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) y parte del Bono Dual AF20.
Por el canje de Letes se adjudicaron US$ 1.723.278.389, mientras que por el Bono Dual lo canjeado alcanzó a US$ 113.180.207, lo que hace un total de valor técnico adjudicado de US$ 1.836.458.596.
Las ofertas recibidas por el canje de Letes llegaron a US$ 2.123.248.973 y por el Bono dual US$ 139.449.183, en un total de 998.

