Luis Juez, diputado nacional de Juntos por el Cambio y principal líder del Frente Cívico, evaluó que el gobierno provincial debería tomar medidas más profundas por la situación sanitaria que vive Córdoba pero agregó que no tiene la autoridad ni la credibilidad para hacerlas cumplir.

“Voy a respetar, como he hecho siempre, las disposiciones del gobierno. Pero no puedo menos que decir que es la típica conducta del cuento del pastor mentiroso. Tantas veces dijeron que el lobo venía que cuando vino nadie lo cree. Por eso, el gobierno se ve obligado a tomar ahora medidas sanitarias que no son las que debería tomar. Recordemos que tuvimos cierre total con una ocupación de camas del 20 por ciento. Estuvimos 8 meses guardados, particularmente el sur de Córdoba, y no había ningún caso de Covid. Sin embargo, el gobierno provincial no se desmarcaba porque Alberto tenía 70 puntos de intención de votos. Después, cuando cayó por el piso, se diferenciaron y ahora resulta que hay que tomar medidas profundas y no lo hacen”, indicó el diputado.

Juez manifestó que las restricciones anunciadas ayer son cosméticas. “Prohibir la circulación desde las 20 es como si el virus no circulara antes. Pero son las medidas que puede tomar el gobierno, porque si dispone otras más estrictas no las puede hacer cumplir, no tiene la capacidad de hacerlo”, declaró.

El diputado planteó que Córdoba fue estricta cuando no debía serlo (recordó los trágicos y conmocionantes casos de Blas Correa y Solange Musse) y que ahora toma medidas mucho más livianas de las que debería imponer porque no está en condiciones de hacerlas cumplir.

“La gente les perdió el respeto”, señaló.

Juez precisó que el cambio de criterio en la presencialidad escolar se debe a la especulación política. “Schiaretti toma decisiones con la calculadora en la mano. Si Larreta se le paraba al gobierno nacional con la presencialidad, en Córdoba se hacía lo mismo porque caía bien en la clase media. Hace una semana la presencialidad era fundamental y ahora es lo primero que cierra”, resaltó.