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Otro golpe a las avícolas: por un nuevo brote de gripe aviar, se cierran las exportaciones

El Senasa informó un nuevo foco en provincia de Buenos Aires y comunicó a la autoridad mundial que la Argentina se retira por el momento del comercio de carne de pollo, tal como lo establecen los protocolos internacionales

Cuando la Argentina venía retomando la cuesta del comercio internacional de carne aviar, tras desbarrancarse con un foco de gripe aviar detectado el año pasado en la provincia de Buenos Aires, un nuevo brote volvió todo a fojas cero. Es más, el país venía de anunciar dos semanas atrás que las autoridades Europeas habían rehabilitado el ingreso de ese producto desde Argentina a partir del 1° de marzo tras validar las pruebas de las autoridades sanitarias nacionales respecto a la erradicación de la enfermedad. A menos de una semana de esa fecha, ayer el Senasa confirmó un caso positivo de influenza aviar altamente patógena (IAAO) H5 en aves de corral, en este caso de reproductores padres pesados, en la localidad de Ranchos, también en provincia de Buenos Aires.

Como se sabe, la cadena aviar en la Argentina se encuentra en un delicado momento, con su principal empresa con severas dificultades económicas (Granja Tres Arroyos, que controla la planta de Avex en Reducción). El problema incluye varias aristas: una sobreoferta que mantiene planchados los precios desde hace un largo tiempo y con pérdida de relación evidente ante otras alternativas como la carne vacuna en el mercado interno; el cierre desde hace dos años de la exportación a China, el mercado más relevante, en particular para garras y alitas. A eso se sumó la imposibilidad de enviar cargamentos a Europa y otros destinos de manera intermitente por los distintos focos de gripe aviar que se fueron sucediendo. Ahora cuando el mercado externo empezaba a normalizarse, un baldazo de agua helada volvió a sorprender al sector.

Lo cierto es que tras la notificación al organismo sanitario de la presencia de signos clínicos compatibles con la enfermedad y la elevada mortandad de aves, veterinarios oficiales recolectaron las muestras y las remitieron al Laboratorio Oficial del Senasa en la localidad de Martínez, que confirmó el resultado de IAAP H5.

Según se explicó, para la contención del virus, el organismo activó rápidamente su plan de contingencia, con la inmediata interdicción del establecimiento. En línea con el protocolo sanitario, se establece una Zona de Control Sanitario, conformada por una zona de perifoco de 3 kilómetros alrededor del brote, donde se intensifican las medidas sanitarias de contención, bioseguridad y restricción de movimientos; y otra área de vigilancia de 7 kilómetros alrededor de la zona de perifoco –un segundo anillo-, donde se realizan tareas de monitoreo, control y rastrillaje epidemiológico.

Posteriormente, entre las acciones sanitarias contempladas en el plan, los agentes del Senasa supervisarán el despoblamiento y la disposición final de las aves, con la posterior aplicación de medidas de higiene y desinfección en el predio.

Lo cierto es que, ante el hallazgo, el organismo informará oficialmente la novedad a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y se suspenderán temporalmente las exportaciones de productos aviares hacia los países con los que mantiene un acuerdo sanitario como libre de la enfermedad. No obstante, por los resultados alcanzados en los últimos meses, Argentina podrá continuar comercializando con aquellos Estados que reconocen la estrategia de zonificación y compartimentos libres de IAAP.

En caso de no presentarse otro brote en establecimientos comerciales y una vez transcurridos al menos 28 días posteriores a las tareas de sacrificio, limpieza y desinfección en el brote, Argentina podrá autodeclararse libre ante la OMSA y restablecer su condición sanitaria, posibilitando la reactivación de las exportaciones aviares.

Cabe destacar que la producción destinada al mercado interno continuará desarrollándose con normalidad, dado que la influenza aviar no se transmite por el consumo de carne de aves ni de huevos.

Medidas preventivas y notificación

Desde Senasa remarcaron que para reducir el riesgo de propagación de la IAAP, los establecimientos avícolas deben reforzar sus medidas de manejo, higiene y bioseguridad —Resolución N° 1699/2019—, que incluyen: inspeccionar periódicamente la integridad de las mallas antipájaros; verificar el correcto lavado y desinfección de vehículos e insumos; intensificar la limpieza en zonas de acumulación de materia fecal de aves silvestres (transmisores del virus); y reducir o eliminar las zonas con agua estancada que puedan atraer otras aves.

Para tenedores de aves de traspatio (domésticas no comerciales), se aconseja mantener a las mismas en espacios protegidos para evitar el contacto con ejemplares silvestres; utilizar ropa exclusiva de trabajo; higienizar y desinfectar periódicamente sus instalaciones; y restringir el acceso de aves silvestres a fuentes de agua y comida en gallineros familiares.

Ante la observación de mortandades en aves o sintomatología nerviosa, digestiva y/o respiratoria, se deberá notificar inmediatamente al Senasa para su respuesta inmediata y atención de la sospecha.