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La historia de un villamariense que estuvo en Puerto Argentino

El titular del Centro de Veteranos terminó el secundario en diciembre de 1981, en febrero de 1982 empezó el servicio militar y en la madrugada del 2 de abril llegó a Malvinas
 
Jorge Aisama terminó el secundario en diciembre de 1981 y lo incorporaron al servicio militar obligatorio en febrero de 1982. Lo destinaron al Regimiento de Infantería 25 ubicado en Colonia Sarmiento (Chubut). Se trata de una zona árida, de explotación petrolera, ubicada a 150 kilómetros aproximadamente en forma equidistante entre Comodoro Rivadavia y la Cordillera de los Andes.

Según relató, a los pocos días de estar en el sur iniciaron una instrucción que no duró más de 20 días y durante la cual una sola vez tiró con fusil. “A poco de llegar notamos movimientos, un día nos hacen preparar todo el armamento, el equipo. Había rumores que posiblemente había rebrote de la subversión en Tucumán así que nos iban a trasladar a Córdoba para de ahí ir a Tucumán. Pero eso no cerraba. Primero dijeron que eran maniobras generales, lo raro es que las maniobras generales se hacen al finalizar el año, después salieron con el rebrote de la subversión y después con un posible enfrentamiento armado con Chile. Estábamos a 150 kilómetros de la frontera, así que eso sonaba como lo más creíble, lo más posible”, contó sobre aquellos días.

Y siguió: “Nos empezamos a preparar, preparar, preparar. Un día determinado, como una semana o 10 días antes del 2 de abril, vemos movimientos y una madrugada la Sección AOR de la que yo había participado, junto a otras se van, nadie sabía a dónde. Yo tenía una buena relación con un sargento primero con el que todavía me sigo comunicando a veces, que fue quien me anticipó una semana antes del 2 de abril que me prepare porque íbamos a pasar a formar parte de la historia. Me pidió que no le dijera a nadie, pero me contó que las Fuerzas Armadas Argentinas iban a recuperar las islas Malvinas”.

Se calló el secreto y llegó el día. “El 1 de abril a la mañana, después del almuerzo, nos hicieron preparar todo, y a la tarde entraron a aparecer colectivos y camiones. Nos cargaron a todos y todo lo que había en el regimiento: armamento y munición de guerra, todo para ir a Comodoro Rivadavia, al Regimiento 8 de Infantería. De los soldados yo era el único que sabía para qué. Habremos llegado a las 8 o 9 de la noche; cuando estábamos ahí nos dijeron que fuéramos a descansar a los colectivos, que después nos iban a comunicar una novedad”, relató.

Y así les indicaron, tipo 2 o 3 de la mañana del 2 de abril, que pasaban “a formar parte de un proceso histórico que era la recuperación de las islas Malvinas de manos de los usurpadores, piratas ingleses”.

“Nos dijeron que las Fuerzas Armadas estaban rumbo a desembarcar en la islas Malvinas, y era cierto. Había un grupo que iba a ser la cabecera de playa, que iban a llegar a eso de las 4 o 5 de la mañana. Y así fue como empezó todo; el avión en que yo fui fue el primero en llegar a Malvinas, tuvimos que sobrevolar las islas un rato porque los ingleses quisieron bloquear la pista y para eso ubicaron maquinaria vial y camiones”, agregó. Después se desocupó la pista y aterrizaron. Aisama reconoce a quien fuera su jefe de Regimiento en Malvinas, Mohamed Alí Seineldín, por quien, según asegura, se sintió protegido porque “no dejaba que maltraten a sus soldados”.

Estuvo en Malvinas hasta una semana antes de la rendición, figuró en una lista de desaparecidos porque al avión en que viajaba de regreso lo atacaron los ingleses al salir del aeropuerto y el vuelo que debía llegar a Comodoro pudo arribar “de casualidad” a Río Gallegos. Llegó al continente en un Hércules junto a varios heridos.



Mariana Corradini.  Redacción Puntal Villa María

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