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El Papa pidió una "tregua de Pascua para lograr la paz"

La Fiscalía General ucraniana comenzó ayer las gestiones para acusar a más de 500 líderes políticos y militares rusos por las violentas muertes en el territorio invadido desde hace un mes y medio por órdenes de Putin

El papa Francisco pidió para Ucrania una "tregua de Pascua para lograr la paz a través de verdaderas negociaciones" durante la celebración de la misa por el Domingo de Ramos en el Vaticano.

Esta celebración religiosa, una semana antes de las Pascuas, provocó el regreso de miles de fieles con sus palmas a la plaza de San Pedro tras la pandemia.

"Que se inicie una tregua de Pascua, pero no para volver a cargar las armas y reanudar el combate. No. Una tregua para lograr la paz a través de verdaderas negociaciones. ¿Qué victoria será la que plante una bandera sobre una montaña de escombros?, exhortó Francisco.

En su homilía, el jefe de la Iglesia Católica denunció la "locura de la guerra" en un "mundo violento y herido" y lamentó el uso de la violencia al recordar el martirio de Jesús de Nazaret: "Cuando se usa la violencia ya no se sabe nada de Dios, que es Padre, ni tampoco de los demás, que son hermanos".

Llamado a los seres humanos

"Se nos olvida por qué estamos en el mundo y llegamos a cometer crueldades absurdas. Lo vemos en la locura de la guerra, donde se vuelve a crucificar a Cristo. Es crucificado en los refugiados que huyen de las bombas con los niños en brazos. Es crucificado en los ancianos que son abandonados a la muerte, en los jóvenes privados de futuro, en los soldados enviados a matar a sus hermanos", remarcó.

Nueva crucifixión

Para el Papa, "Cristo es clavado en la cruz una vez más en las madres que lloran la muerte injusta de los maridos y de los hijos".

Si bien en su homilía Francisco no aludió explícitamente a la guerra en Ucrania, como lo viene haciendo desde la invasión rusa del 24 de febrero, sí demostró de nuevo su preocupación por un mundo "herido" por los conflictos.

"Ánimo, caminemos hacia la Pascua con su perdón. Porque Cristo intercede continuamente ante el Padre por nosotros y, mirando nuestro mundo violento y herido, no se cansa nunca de repetir: ´Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen´", precisó.

"Nada es imposible para Dios, ni hacer frenar una guerra de la que no se ve el fin que todos los días nos pone frente a los ojos masacres atroces de crueldad contra civiles indefensos", prosiguió.

El rito del Domingo de Ramos, que conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén y abre la Semana Santa, arrancó con la procesión de las palmas en la plaza de San Pedro del Vaticano y ante miles de personas, lo que no ocurría desde 2019 por la pandemia.

Bendición de las palmas y los ramos

Francisco bendijo las palmas desde un altar en la puerta de la basílica y no desde el obelisco en el centro de la plaza, como en años anteriores, y tampoco siguió en la procesión con fieles y el clero debido a un dolor que lo aqueja en la rodilla desde hace un tiempo.

De hecho leyó su homilía sentado y ni siquiera se lo vio caminar, ya que un automóvil lo llevó directamente al altar que había sido instalado a los pies de la basílica.

"Miles de personas se han visto obligadas a huir de Ucrania a causa de la guerra. Pero muchos también se han visto obligados a abandonar su tierra natal en Asia, África y América. Mis pensamientos y oraciones están con todos ellos", precisó la semana pasada el Sumo Pontífice.