Corre de Mar del Plata al Aconcagua para honrar a los 44 tripulantes del ARA San Juan
Guillermo Tibaldi fue excomandante de este buque y se lanzó a una expedición en memoria de sus camaradas. Recorrerá 1.600 kilómetros para llevar la bandera con el nombre de las víctimas “a lo más alto de la Patria”
“Desde su muelle a lo más alto de la Patria”. Este es el lema de la cruzada que lleva adelante Guillermo Tibaldi (64 años), el excomandante del Ara San Juan quien recorre el país a pie para rendir un homenaje a los 44 tripulantes y llevar su nombre a lo más alto de Argentina, el Aconcagua.
Este capitán de navío retirado de la Armada Argentina, inició esta cruzada en el Muelle de Mar del Plata, desde donde partió el submarino su última vez. Y su meta es escalar el Aconcagua y dejar en su cima la bandera argentina con el nombre estampado de las 44 víctimas, y que simbólicamente represente que allí en lo más alto de la Patria se encuentra este puñado de héroes.
Recorrerá así unos 1.600 kilómetros por distintas provincias hasta llegar a la meta el enero del año próximo.
Ayer, Guillermo Tibaldi llegó a Vicuña Mackenna, en su trayecto rumbo a Mendoza. Allí fue recibido por autoridades municipales y deportistas.
En diálogo con Puntal, Tibaldi contó de esta gesta que comenzó el 26 de octubre pasado, fecha que coincide con el último día que el Ara zarpó del puerto de Mar del Plata.
“Hice mi carrera en el submarino San Juan y fui dos años su comandante. A la vista de la cantidad de homenajes que hay en distintas partes del país se me ocurrió hacer algo diferente”, comienza contando.
A pie, realiza esta expedición que persigue tres objetivos: “El primero es unir sin utilización de ningún medio mecánico, o sea a pie, desde el muelle donde zarpó el Ara hasta donde digo yo, están los 44 tripulantes, en lo más alto de la Patria, el Aconcagua”.
Esta primera meta va cumpliéndola día a día Guillermo. Recorre unos 30 kilómetros por jornada caminando o corriendo. Ya lleva recorridos unos 870 kilómetros, poco más de la mitad del total a desandar.
El segundo objetivo es dar charlas en escuelas y lugares donde lo convocan. “Hablo sobre el tema del submarinismo en particular, protección de intereses marítimos, protección de océanos. Voy irrumpiendo en las escuelas, en los lugares que he pasado. Y luego comparto esas charlas por mi canal de you tube (tibaldiway). Cada semana a través de esta plataforma va contando de la travesía.
Y como tercer objetivo, Tibaldi con el apoyo del Banco Nación abrió una cuenta para recaudar fondos y con ello hacer un memorial en Mar del Plata del submarino Ara San Juan. El mismo tendrá una “Cápsula del tiempo” con detalle de todas las personas y empresas que lo hicieron posible, para ser abierta el 25 de octubre del 2067.
Destacado
Señala que su meta es rendir un homenaje a quienes fueron sus camaradas. “No conocía a todos, pero fui director de escuela de submarino, y muchos de los tripulantes habían navegado conmigo. El comandante había sido dos años subordinado mío también en destino. El segundo comandante lo conozco de chiquito porque el padre de Jorge Bergallo, que también se llama igual, era el segundo comandante fue vecino mío toda la vida. Y el hijo lo conozco de chiquito. Muchos de los suboficiales más antiguos habían navegado conmigo”, recuerda haciendo un repaso de las víctimas de aquel fatídico hecho.
Desde su partida, Guillermo no regresó a Mar del Plata. Acompañado con otras dos personas que le hacen el apoyo y manejan la camioneta convertida en su hogar, espera poder cumplir el trayecto a principios del año que viene.
“Si todo va bien, el 4 de enero trataría de entrar al Parque Aconcagua y de ahí tengo otros 20 días para llegar a la cumbre”, dice el hombre que no se despega de la bandera que le fue entregada en el muelle de Mar del Plata.
La rutina que a diario repite desde el inicio de esta aventura, es levantarse a las 5 de la mañana y subir a la ruta. “Hago unos 30 kilómetros por día en unas 4 a 5 horas, parte corriendo y a pie.
En su paso por Córdoba, ayer llegó a Vicuña Mackenna, y en el acceso a esta ciudad por ruta nacional N° 7, fue recibido por autoridades y deportistas. Luego de un breve descanso, tenía previsto hoy reunirse y hacer un paso por General Levalle, y luego retomar su caminata rumbo a Washington y continuar la otra mitad del viaje.
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Este capitán de navío retirado de la Armada Argentina, inició esta cruzada en el Muelle de Mar del Plata, desde donde partió el submarino su última vez. Y su meta es escalar el Aconcagua y dejar en su cima la bandera argentina con el nombre estampado de las 44 víctimas, y que simbólicamente represente que allí en lo más alto de la Patria se encuentra este puñado de héroes.
Recorrerá así unos 1.600 kilómetros por distintas provincias hasta llegar a la meta el enero del año próximo.
Ayer, Guillermo Tibaldi llegó a Vicuña Mackenna, en su trayecto rumbo a Mendoza. Allí fue recibido por autoridades municipales y deportistas.
En diálogo con Puntal, Tibaldi contó de esta gesta que comenzó el 26 de octubre pasado, fecha que coincide con el último día que el Ara zarpó del puerto de Mar del Plata.
“Hice mi carrera en el submarino San Juan y fui dos años su comandante. A la vista de la cantidad de homenajes que hay en distintas partes del país se me ocurrió hacer algo diferente”, comienza contando.
A pie, realiza esta expedición que persigue tres objetivos: “El primero es unir sin utilización de ningún medio mecánico, o sea a pie, desde el muelle donde zarpó el Ara hasta donde digo yo, están los 44 tripulantes, en lo más alto de la Patria, el Aconcagua”.
Esta primera meta va cumpliéndola día a día Guillermo. Recorre unos 30 kilómetros por jornada caminando o corriendo. Ya lleva recorridos unos 870 kilómetros, poco más de la mitad del total a desandar.
El segundo objetivo es dar charlas en escuelas y lugares donde lo convocan. “Hablo sobre el tema del submarinismo en particular, protección de intereses marítimos, protección de océanos. Voy irrumpiendo en las escuelas, en los lugares que he pasado. Y luego comparto esas charlas por mi canal de you tube (tibaldiway). Cada semana a través de esta plataforma va contando de la travesía.
Y como tercer objetivo, Tibaldi con el apoyo del Banco Nación abrió una cuenta para recaudar fondos y con ello hacer un memorial en Mar del Plata del submarino Ara San Juan. El mismo tendrá una “Cápsula del tiempo” con detalle de todas las personas y empresas que lo hicieron posible, para ser abierta el 25 de octubre del 2067.
Destacado
Señala que su meta es rendir un homenaje a quienes fueron sus camaradas. “No conocía a todos, pero fui director de escuela de submarino, y muchos de los tripulantes habían navegado conmigo. El comandante había sido dos años subordinado mío también en destino. El segundo comandante lo conozco de chiquito porque el padre de Jorge Bergallo, que también se llama igual, era el segundo comandante fue vecino mío toda la vida. Y el hijo lo conozco de chiquito. Muchos de los suboficiales más antiguos habían navegado conmigo”, recuerda haciendo un repaso de las víctimas de aquel fatídico hecho.
Desde su partida, Guillermo no regresó a Mar del Plata. Acompañado con otras dos personas que le hacen el apoyo y manejan la camioneta convertida en su hogar, espera poder cumplir el trayecto a principios del año que viene.
“Si todo va bien, el 4 de enero trataría de entrar al Parque Aconcagua y de ahí tengo otros 20 días para llegar a la cumbre”, dice el hombre que no se despega de la bandera que le fue entregada en el muelle de Mar del Plata.
La rutina que a diario repite desde el inicio de esta aventura, es levantarse a las 5 de la mañana y subir a la ruta. “Hago unos 30 kilómetros por día en unas 4 a 5 horas, parte corriendo y a pie.
En su paso por Córdoba, ayer llegó a Vicuña Mackenna, y en el acceso a esta ciudad por ruta nacional N° 7, fue recibido por autoridades y deportistas. Luego de un breve descanso, tenía previsto hoy reunirse y hacer un paso por General Levalle, y luego retomar su caminata rumbo a Washington y continuar la otra mitad del viaje.