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Franco Stauble: "Noruega me permitió jugar a un nivel que no había jugado nunca"

El jugador de handball local analizó a la distancia su experiencia en el país nórdico donde la disciplina es una de las más populares. Allí juega y también entrena divisiones juveniles. Ya había jugado en España, Italia y Francia

Stauble en acción. Con la camiseta número 17, el villamariense transita su experiencia en Noruega. 

 
Cuarto país europeo para Franco Stauble. Se fue de Villa María en el 2019.  

Persiguiendo sueños. Franco Stauble, nació en La Falda pero desde muy pequeño se radicó junto a su familia en Villa María. En la ciudad forjó su amor por el handball vistiendo las camisetas de Central Argentino, Cief, Villa María Handball y Alianza. También formó parte de la selección de Córdoba.

Hace cinco años armó las valijas en busca de nuevos horizontes y europa fue el destino elegido. Pasó por España, Italia y Francia. Hoy se encuentra en Noruega, un país donde el balonmano es uno de los deportes más practicados.

En el año 2019 se fue a vivir a Barcelona, en España vistió los colores del Club Handball Martorell, donde fue entrenador del primer y segundo equipo femenino y a su vez jugaba en el equipo masculino. A mitad del año 2020 y en plena pandemia se fue a Italia, allí estuvo vistiendo los colores del equipo Pallamano HC Monteprandone, en la Serie A2 italiana.

Luego pasó a Francia donde formó parte del club Oyonnax de y representó al club perteneciente a la Primera provincial.

Desde junio de este año se encuentra viviendo en Noruega donde está como entrenador y jugador.

A 12.000 kilómetros de distancia Puntal Villa María dialogó con el deportista que dijo: “Estoy junto a mi pareja, ella entrena al equipo femenino y yo enseño a los cadetes masculinos de primer año (son dos equipos, edades 15 años) y juego en el primer equipo en lo que es la segunda división. El club se llama Vikhammer”.

- Habías pasado por otros países europeos, ¿qué nivel encontraste en Noruega?

- Un buen nivel y el más alto en el que he jugado en estos años, un handball totalmente diferente al que nosotros estamos acostumbrados, ya que en el Mediterráneo (Francia, Italia y España) donde se juega el mismo balonmano con algunas diferencias de nivel y calidad pero es el mismo en cuanto a la base. El handball nórdico es distinto, el fin de semana pasado dio comienzo el campeonato con nuestro equipo como entrenadores y jugador y es muy alta la exigencia.

- ¿Cómo ha sido el cambio cultural y la adaptación?

- Estamos acostumbrándonos al cambio de cultura, clima e idioma donde diariamente nos comunicamos en inglés con toda la gente del club y demás, pero estamos aprendiendo cosas nuevas para ambientarnos con la gente del país, al igual que otros aspectos como la duración del día, la luz, el frío, pero poco a poco nos vamos acostumbrando a las nuevas vivencias y sensaciones.

“Estamos situados a las afueras de la ciudad, Trondheim, una de las tres ciudades más grandes de Noruega, en este club de nombre Vikhammer, que es uno de los mejores equipos noruegos que compite a nivel internacional, por lo que tenemos la posibilidad de ir a ver partidos de Champions League y a fin de año se juega el mundial femenino, por lo que estamos rodeados de mucho nivel de balomnano”, dice Franco sobre el lugar donde eligió vivir.

- ¿Cómo describís esta oportunidad que te da el deporte?

- Estoy muy contento por la oportunidad y por lo que significa el deporte en este país y lo que creceré, ya que una vez lo dije en otra entrevista que me realizaron desde este medio, Europa es potencia en el handball. La infraestructura acompaña y a la hora de jugar vas a estadios con buenos vestuarios, canchas excelentes y entrenás con todos los elementos necesarios. El nivel de juego es de excelencia, pero Noruega me abrió las puertas a algo maravilloso.

- ¿Qué dejaste atrás para optar por un país con mucho handball pero muy distinto a lo acostumbrado?

- Varias cosas, mi zona de confort, mi familia y amigos, costumbres, el día a día que tenía trabajando como entrenador y preparador físico cuando estuve en fútbol, el gimnasio, el colegio Trinitarios donde trabajé como preceptor, saque de contexto todo eso y me fui, puse una pausa gigante dejando atrás todo eso, pero poniendo sobre la balanza y priorizando mis sueños y ganas de segur creciendo con el handball. Fueron muchas vivencias y años, ya que esta es mi quinta temporada viviendo afuera.

- ¿Cómo han sido las experiencias anteriores?

- Las experiencias vividas en los tres países donde viví han sido buenas y malas porque he tenido muchos momentos difíciles y críticos, que por ahí tenían que ver con el handball y tal vez no, pero que gracias a esos momentos hoy casi con 30 años soy otro Franco diferente al que se fue hace 4 años atrás.

“Gracias a esas experiencias soy lo que soy y estoy trabajando para seguir progresando y construir el futuro que deseo y sin dudas es la carrera de entrenador a lo que más aspiro, pero sobre todo ir disfrutando a su vez los últimos años que puedo estar como jugador y haciéndolo en Noruega luego de haberlo concretado en otros países de Europa con niveles diferentes de handball, ya que en este país es demasiado competitivo, estamos en una categoría nacional en donde viajamos en avión a jugar a Oslo y otras ciudades, pero todo esto me dejan una experiencia y aprendizaje muy especial”, concluyó el deportista y entrenador villamariense.

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