En Hernando monitorean el Paicor, que llega a 530 niños
El Municipio busca mejorar la calidad, incluso conociendo la opinión de los chicos. Hubo un leve incremento en la cantidad de beneficiarios que se sumaron al programa en la ciudad
La Municipalidad de Hernando lleva adelante un monitoreo del programa Paicor que se presta en la ciudad y que alcanza a 530 chicos de 6 establecimientos educativos de nivel inicial y primario.
Con esta supervisación se apunta a mejorar la calidad alimenticia, pero al mismo tiempo evaluar cada caso en particular de futuros ingresantes al programa.
“El Municipio se hizo cargo este año de la administración luego de que la Provincia hiciera el traspaso de los comedores a las órbitas municipales. Entonces, como experiencia nueva, hacemos reuniones mensuales para ir efectuando un monitoreo o control, que permite conocer más sobre la mercadería que se utiliza, o si los chicos comen bien”, explicó Ramón Cofré, secretario de Desarrollo Social.
El funcionario explicó que se realiza una inspección “a los almuerzos de los chicos, incluso se habla con ellos si les gusta la comida que se les cocina. Esa es la tarea del monitoreo, más allá del control de la calidad de los comestibles. Hay dos personas a cargo que están en permanente contacto con las escuelas y proveedores para mejorar el servicio”.
Cofré explicó que recientemente se actualizó el padrón de beneficiarios, que llega en la actualidad a unos 530 niños. “Nosotros comenzamos a trabajar con el padrón del año 2018, y recién ahora se dieron altas y bajas, con chicos que se cambiaron de escuelas. Hubo un incremento en cuanto a las partidas que tiene cada uno de los colegios”, reconoció.
Cofré aclaró que el Municipio “no tiene participación en las altas y bajas, sino que está a cargo de la Provincia y la escuela”. Igualmente, especificó que “el monitoreo apunta a efectuar un control pero además realizar un trabajo en conjunto con los directivos. Hay chicos que el sistema no los toma de alta, entonces tratamos de ver su incorporación”.
Para ello, el Municipio pone a disposición trabajadoras sociales “que se encargan de efectuar un informe socioeconómico de la realidad del niño, y elevarlo junto con la ficha de la escuela para que sea dado de alta. Puede ocurrir que la situación de la familia haya cambiado en el último tiempo, con respecto a años anteriores”.
Demanda contenida
Cofré tiene a su cargo el área municipal de Hernando. En algunas poblaciones de la región se da la particularidad de que el Municipio debió reforzar las ayudas sociales, principalmente en sectores donde la pobreza tiene un mayor impacto.
En Hernando, en cambio, se vive otra realidad. “Nosotros tenemos la situación bastante controlada. Escucho a otros municipios que las cosas se complicaron o agravaron, aunque acá en Hernando no se dio mucho esta situación, por lo menos no se nota en la comunidad”.
Entendió que afortunadamente “hay mucho trabajo en todos los ámbitos, y por eso no se ha disparado tanto”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María
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Con esta supervisación se apunta a mejorar la calidad alimenticia, pero al mismo tiempo evaluar cada caso en particular de futuros ingresantes al programa.
“El Municipio se hizo cargo este año de la administración luego de que la Provincia hiciera el traspaso de los comedores a las órbitas municipales. Entonces, como experiencia nueva, hacemos reuniones mensuales para ir efectuando un monitoreo o control, que permite conocer más sobre la mercadería que se utiliza, o si los chicos comen bien”, explicó Ramón Cofré, secretario de Desarrollo Social.
El funcionario explicó que se realiza una inspección “a los almuerzos de los chicos, incluso se habla con ellos si les gusta la comida que se les cocina. Esa es la tarea del monitoreo, más allá del control de la calidad de los comestibles. Hay dos personas a cargo que están en permanente contacto con las escuelas y proveedores para mejorar el servicio”.
Cofré explicó que recientemente se actualizó el padrón de beneficiarios, que llega en la actualidad a unos 530 niños. “Nosotros comenzamos a trabajar con el padrón del año 2018, y recién ahora se dieron altas y bajas, con chicos que se cambiaron de escuelas. Hubo un incremento en cuanto a las partidas que tiene cada uno de los colegios”, reconoció.
Cofré aclaró que el Municipio “no tiene participación en las altas y bajas, sino que está a cargo de la Provincia y la escuela”. Igualmente, especificó que “el monitoreo apunta a efectuar un control pero además realizar un trabajo en conjunto con los directivos. Hay chicos que el sistema no los toma de alta, entonces tratamos de ver su incorporación”.
Para ello, el Municipio pone a disposición trabajadoras sociales “que se encargan de efectuar un informe socioeconómico de la realidad del niño, y elevarlo junto con la ficha de la escuela para que sea dado de alta. Puede ocurrir que la situación de la familia haya cambiado en el último tiempo, con respecto a años anteriores”.
Demanda contenida
Cofré tiene a su cargo el área municipal de Hernando. En algunas poblaciones de la región se da la particularidad de que el Municipio debió reforzar las ayudas sociales, principalmente en sectores donde la pobreza tiene un mayor impacto.
En Hernando, en cambio, se vive otra realidad. “Nosotros tenemos la situación bastante controlada. Escucho a otros municipios que las cosas se complicaron o agravaron, aunque acá en Hernando no se dio mucho esta situación, por lo menos no se nota en la comunidad”.
Entendió que afortunadamente “hay mucho trabajo en todos los ámbitos, y por eso no se ha disparado tanto”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María