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"Nadie quiere tener la basura cerca de su casa, pero la basura es de todos"

La universidad abordará a través de una diplomatura latinoamericana el tratamiento de residuos sólidos urbanos.  Para la especialista es necesario asumir el rol como sociedad y avanzar en la aplicación de una economía circular

“La gente debe entender que su responsabilidad sobre los residuos no termina cuando deja la bolsita con basura en la vereda“. Así lo considera Andrea Aguiar, docente de la Universidad Nacional y una de las organizadoras del Diplomado Latinoamericano sobre Tratamientos de Residuos que la casa de altos estudios iniciará el viernes 22 del corriente, y que busca exponer cuál es la realidad que se vive en otros países y en el nuestro mismo con relación a una problemática cada vez más preocupante y que demanda la intervención no sólo del Estado en sus diferentes niveles, sino principalmente de la sociedad a través de un compromiso y asumiendo la responsabilidad que le compete.

Los residuos, desde hace décadas, se mostraron como un dilema a resolver, aunque desde hace un tiempo a esta parte se observa un mayor interés por parte de los gobernantes en analizar alternativas para evitar los comúnmente basurales a cielo abierto. Entre ellas, comenzó a abordarse la necesidad de la aplicación de las 3 R (Reducir, Reciclar y Reutilizar), y en ese proceso, según la licenciada, “podemos volver a la economía circular del país un montón de elementos que son necesarios para actividades locales y regionales”.

En esta etapa aparece el desarrollo de cooperativas de trabajo, que a entender de Aguiar a través de la gestión de residuos “podemos generar fuentes laborales. La gente muchas veces tiene el concepto de que al residuo lo deja en la puerta de su casa y ya no es su responsabilidad, sino del Estado. Pero uno como ser humano debe entender que sigue siendo responsable de ese residuo”, insistió.

En concreto, la capacitación apunta a generar conciencia “de la problemática que estamos viviendo como seres de una sociedad. Los residuos son una responsabilidad social, y por ende debemos hacernos cargos. El reto de la sociedad actual es poder trabajar sobre las 3 R”. Consultada sobre la aceptación de esta modalidad que apunta a alcanzar una conducta mucho más amigable con el ambiente, la entrevistada explicó que en el sector privado y a nivel instituciones “se está en una etapa relevante”.

Sobre cómo se debe intervenir para avanzar en un camino que conduzca efectivamente a la aplicación de la economía circular, Aguiar consideró que es necesario entender que la problemática es a nivel local-regional: “No se pueden dividir los municipios, es necesario caracterizar los residuos que se generan, poder identificarlos porque no todos pueden terminar en el vertedero o relleno sanitario. Incluso los peligrosos, que conllevan otras normativas, no pueden estar vinculados con los residuos sólidos urbanos”.

Para la especialista, es necesario avanzar en un cambio de mentalidad a nivel social: “Nos faltan pautas culturales. Quizás las personas más jóvenes recibieron mucha información desde jardín de infantes o primaria, pero a los más grande nos están faltando pautas culturales. Pero está claro que la cuestión no acaba en una adecuada separación, sino que debe haber un sistema articulado que vincule la operatoria del Estado municipal con el vecino”.

Consideró que en ese aspecto debe funcionar debidamente la recolección diferenciada y la llegada al centro de disposición final para que sea dispuesto como corresponde, y evitar “que se rompa la cadena. Debemos asumir el compromiso social, necesitamos más información y mayor concientización”.

“Nadie quiere tener la basura cerca de su casa, pero la basura es de todos”, remarcó. Abordada sobre proyectos que justamente plantean aplicar cambios en las metodologías actuales, consideró que se deben tener en cuenta diferentes aspectos, entre los que citó que la propuesta “debe ser económicamente rentable, pero también sostenible, sustentable y amigable con el ambiente. También debe ser socialmente aceptable”.

Y en este último aspecto, profundizó: “Para que sea así, la gente debe tener conocimiento. Es necesario someterlo a audiencia pública, aportando información ambiental a la sociedad y que cada ciudadano pueda evaluarlo para no caer en el rechazo. Ante el desconocimiento, lo primero que nos encontramos es con la negativa”.

Realzar a la persona

Aguiar explicó que se encontraron con casos particulares, como recolectores de Cotreco que se mostraron interesados en participar del diplomado “porque les da conocimiento y los realza en su ser. La tarea de ellos no es para cualquiera, requiere de conocimiento” .

“El hecho de que las personas que estén vinculadas a los residuos sólidos urbanos puedan acceder a realizar la Diplomatura, como ser humano los eleva. Entonces lo que se busca realzar es a la persona en cuanto a lo que tiene que ver con técnicas de conocimiento y darles herramientas fáciles de gestión, es decir cuestiones básicas escuchando experiencias que se llevan a cabo con otros países”, cerró.