Segundo homicidio en menos de 30 horas: lo asesinaron a balazos en el patio de una casa
Ocurrió en una vivienda de barrio Botta. Junto al cuerpo de la víctima había tres vainas servidas de un arma calibre 22. Rápida investigación permitió el arresto de dos personas
Cuando Villa Nueva todavía se veía sacudida por el homicidio de Jessica Núñez (44), otro violento episodio estremeció esta vez a Villa María, dejando un lamentable saldo de dos víctimas en menos de 30 horas en las Villas.
El reciente crimen, del que también se está encargando la fiscal Juliana Companys, tuvo lugar este viernes, alrededor de las 5 horas, en una vivienda del barrio Felipe Botta, sobre calle La Quiaca 1025, donde fue hallado sin vida Martín Rogelio Pérez (43), a quien muchos conocían por su actividad de limpiavidrios en la zona de la Escuela Superior Integral de Lechería (ESIL).
Según se informó, junto al cuerpo de la víctima ya sin vida se hallaron tres vainas servidas de un arma de fuego calibre 22.
Tras una rápida investigación, tanto la Policía como la Justicia pudieron acercarse a los nombres de los principales sospechosos, quienes fueron detenidos horas después del crimen, en el marco de un par de allanamientos.
El fuerte de las pesquisas estuvo en el análisis de las cámaras y la recolección de diversos testimonios, desde los cuales lograron identificarse dos personas.
Por un lado, uniformados hicieron efectivo el arresto de Mauricio Nicolás Delgado, un joven de 29 años.
Pero también este medio tomó conocimiento que fue esposada Paola Ailén Funes, una adolescente de 19 años.
Según ventiló la fiscal Companys, ambos se encuentran imputados por el supuesto delito de homicidio agravado por uso de arma de fuego.
Segundo homicidio en menos de 30 horas
Apenas un día antes, el barrio La Floresta había sido escenario del violento crimen de una mujer trans, identificada como Jessica Núñez, a quien hirieron con un arma blanca durante la fría madrugada del jueves villanovense.
Por ese hecho, algunas horas más tarde fueron detenidos Johana Rogero (22), a quien la Justicia apunta como la agresora principal, y su padre Cristian “Gringo” Rogero (48), un villamariense con frondosos antecedentes por violencia de género, ambos domiciliados en calle San Luis al 200, en Villa Nueva, lugar donde se dieron los violentos acontecimientos que terminaron con la muerte de Núñez, quien según lo indicado por testigos, hacía aproximadamente un mes que vivía junto con los victimarios.