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Para evitar inconvenientes, insisten en asumir la responsabilidad de controlar

Matías Salcedo, técnico en Seguridad e Higiene y además bombero voluntario, entendió que los responsables de cada espacio deben avanzar en inspecciones periódicas, aún sin normativa que lo exija. Pidió aplicar medidas de prevención

Especialistas entienden que muchos responsables de edificios o complejos de departamentos no efectúan controles en seguridad e higiene ante el desconocimiento que tienen de la responsabilidad que les cabe por un siniestro. Pero además, no se aplican las inspecciones porque no hay una exigencia periódica que obligue a los propietarios o administradores a efectuarla, como sí suele existir puntualmente en el caso de los ascensores, por ejemplo.

En la actualidad, sí se solicita un informe especial en materia de seguridad previo al inicio de obra, aunque luego no se efectúa un seguimiento para constatar que las medidas de seguridad se continúen cumpliendo, con el funcionamiento correcto de los sensores de humo o el estado en condiciones de los extintores, por ejemplo.

“Es una cuestión de responsabilidades, que es lo que genera la necesidad de hacer controles. El Municipio no los exige salvo el inicial, a excepción de lugares específicos como espacios de gran afluencia, geriátricos o boliches bailables, entre otros”, sostiene Matías Salcedo, quien además de ser técnico en Seguridad e Higiene es bombero voluntario.

“No conozco de una ley que exija controles mensuales o anuales, pero es necesario que cada responsable asuma hacerlos para evitar inconvenientes mayores, principalmente si se producen incendios graves o con víctimas fatales”, destacó. Cabe consignar que entre semana se produjo el incendio de un departamento en la torre Alem, cuyos ocupantes salvaron su vida milagrosamente y perdieron todas las pertenencias. La propia damnificada denunció ante este medio que los matafuegos no funcionaban, y otros vecinos detallaron que los sensores de humo tampoco alertaron.

Salcedo explicó además que ante un siniestro como ese, los vecinos sólo pueden utilizar los extintores ya que el edificio posee un sistema de redes seca -en otros casos se aplica la modalidad húmeda- “que sólo es para el uso de bomberos. Cuando llegamos nos conectamos a la red e inyectamos agua para poder utilizarla arriba. Pero a esto no lo pueden hacer los habitantes del edificio”.

Sobre la metodología que se aplica en un proyecto de construcción de este tipo, el especialista indicó que la Municipalidad exige “para habilitar un edificio o un espacio particular una habilitación de un técnico o ingeniero de Seguridad. El especialista, con la Ley 19.587 en mano, plantea las necesidades que exige esa norma más las ordenanzas municipales. Tras ello, al constructor se le informa que debe hacer tal o cual esquema de seguridad, según la cantidad de pisos y demás”.

Esto se produce previo al inicio de obra, aunque luego no hay una normativa que habilite al control periódico del funcionamiento de extintores o detectores de humo. Salcedo entiende que ahí aparece “la responsabilidad del consorcio, administrador o dueño, en definitiva del responsable. Existe una responsabilidad civil del propietario, los inquilinos y también los administradores, porque el día que fallezca una persona alguien puede terminar preso por no haber hecho lo que se debía hacer”.

La importancia de conocer medidas de prevención para evitar siniestros graves

Salcedo entendió que muchas veces la gente desconoce la aplicación de medidas de prevención muy simples “pero muy importante a la vez”, que permitirían en la mayoría de los casos evitar siniestros de magnitud.

De hecho, prácticamente de manera diaria los bomberos deben asistir a incendios en viviendas -y en menor medida a edificios-, muchos de los cuales son generados por un descuido o la manipulación incorrecta de determinados elementos.

“Es fundamental cerrar las puertas, porque cambia la realidad de un incendio. Sin aire el incendio se autoapaga”, destacó, y valoró la aplicación de sistemas de detección de humo, “que es impresionantemente útil en el sentido del tiempo de detección del incendio”.

Trajo como ejemplo un incendio ocurrido semanas atrás en una vivienda de barrio Mariano Moreno, donde los propietarios “estaban en la planta alta y se prendió fuego una alfombra o un sillón en la parte baja. Se enteraron recién cuando el humo les llegó a la cama”. Afortunadamente, la rápida intervención de los servidores públicos evitó una tragedia.

El especialista instó además al cuidado que hay que tener al encender velas o manipular encendedores. “Hemos tenido muchos incendios por velas que estaban en el interior de un ropero; o por chicos que estaban jugando con un encendedor o fósforos. Son cosas comunes. Y a ello le sumamos los cortocircuitos, con la utilización de zapatillas que no son normalizadas y se terminan prendiendo fuego. Si la gente supiese todo este tipo de cuestiones se podrían evitar muchos siniestros”.