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"Abrimos en una semana y fue gracias a la ayuda de la gente"

Así lo aseguró David Botta, propietario de la panificadora Belgrano, que sufrió un incendio días atrás, el cual provocó importantes daños materiales. El comerciante relató que los clientes habituales siguieron concurriendo

El domingo 4 de julio por la madrugada, un autobomba con 6 efectivos acudió al llamado por un incendio en la Panificadora Belgrano, ubicada en la esquina de San Juan y Sabattini.

David Botta, propietario del local, comentó que jamás imaginó que una heladera pudiese hacer cortocircuito y prenderse fuego.

“Una de las heladeras que estaban cerca de la mercadería hizo una especie de explosión, por eso no saltó la térmica y allí el fuego alcanzó la mercadería agarrando mucha fuerza”, describió Botta.

A una semana del hecho que provocó daños materiales en el comercio ubicado en la zona céntrica, el local vuelve abrir sus puertas: “Tenemos una felicidad terrible, porque en una semana volvemos abrir, un poco incompletos pero logramos abrir, que no es poca cosa en estos tiempos”, dijo el dueño de la panadería.

Botta agradeció a las personas que colaboraron para que la panificadora vuelva a funcionar, destacando la ayuda de vecinos de la zona y allegados que acompañaron el proceso.

“Trabajamos de sol a sol para que poder abrir, ya pasó una semana del incendio y es importante tener, además de la ayuda, el aliento para superar una situación como la que pasamos”, explicó el panadero.

Destacó que todavía carecen de algunos elementos con los que contaban antes del incendio: “Lo que nos falta lo vamos a lograr conseguir a su debido tiempo”, dijo.

Una semana de trabajo

El propietario de la panadería que sufrió el incendio relató que las llamas llegaban al techo y que tenía mucho miedo debido a que sobre la panadería hay departamentos donde viven varias familias con hijos.

“Quedó gran parte del local destruido, incluso explotaron los vidrios”, relató. Agregó que el incidente podría haber sido peor, aunque fueron daños materiales valuados en aproximadamente dos millones de pesos.

“Fue una semana intensa para poner a punto el local y reinagurar, pero hoy vemos los frutos del esfuerzo”, indicó Botta.

Y agregó:“Para darnos una mano vinieron los amigos, parientes, conocidos y nos llevó menos tiempo del que nosotros pensábamos”, dijo el comerciante.

Después del hecho

Tras el incendio más de 30 personas trabajaron ayudando en las tareas de limpieza, expuso Botta. Asimismo, mencionó que se colocó un nuevo circuito eléctrico para remplazar el que provocó la explosión y posterior incendio.

“Faltan algunas cosas puntuales, como los vidrios, ya que eso se pide a fábrica y lleva su tiempo, y algunas heladeras y estanterías”, explicó David Botta.

Al mismo tiempo, resaltó que se encuentra feliz por poder superar esta situación y poder estar trabajando nuevamente.

“La gente viene a tomar un café, se sienta a consumir y nos preguntan cómo pueden ayudar, eso me sorprende mucho, la solidaridad de Villa María es muy grande”, expresó el panadero.

En esa línea, remarcó que los clientes habituales volvieron y se sumaron otros nuevos: “Algunos vienen a comprar algo y si ven que no lo tenemos se llevan otra porque quieren ayudarnos a poner en pie el local nuevamente”, señaló.

Además, Botta hizo un especial agradecimiento a su familia, que estuvo desde el primer momento ayudando para que la panadería vuelva a la normalidad lo antes posible: “Ellos estuvieron a la par mía, algunos terminaban su trabajo y venían a darme una mano”, expresó.

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