Una murga cerró la quinta edición del programa Derribando Obstáculos, que en conjunto realizaron el IPEM 147 Manuel Anselmo Ocampo y la Escuela Especial Clotilde Sabattini.
Y así, juntos, los protagonistas de esta iniciativa que es parte del programa Voluntariado Joven, posaron para la foto en la previa que empezó frente al colegio en calle Catamarca y cerró en el teatrino del subnivel.
“Es un proyecto de accesibilidad. Tratamos de concientizar a la gente para que no deje obstáculos en las veredas. Y esto tan simple implica que se haga hábito no dejar en la vereda bicicletas, motos, montículos de arena, árboles que puedan estar a la altura de las personas, macetas”, describió una de las docentes impulsoras de la iniciativa, Laura Batallez.
Destacó que apuntan a que eso se transforme en un hábito, de manera que las personas con problemas visuales o problemas motores “puedan circular mejor en la comunidad”.
También apuntó que la jornada que vivieron en la víspera es el resultado de actividades que se desarrollaron a lo largo de todo el año, en el que se sucedieron desayunos de trabajo para avanzar en el trabajo.
Batallez admitió que los cambios “son lentos” en el objetivo de generar conciencia. “Estamos hablando de sensibilización. Son cambios educativos, la persona tiene que adquirir el hábito de no dejar la bicicleta cruzada en la vereda, o tiene que resignar poner las macetas en la vereda, para que la persona no vidente pueda ir con su bastón y caminar”, puntualizó.
Igual se mostró confiada en que los avances “se van consiguiendo”. Y en ese punto destacó el rol que cumplen los medios de comunicación.
Conciencia ciudadana
Por el lado de la 20, la directora Mónica Buffa, y la trabajadora social, Laura Samuel explicaron el trabajo.
“Esta campaña se puso en marcha hace 5 años, y la venimos realizando con los chicos del IPEM 147. Es una campaña de accesibilidad que tiene el objetivo de concientizar a la población de distintos barrios”, explicó Buffa.
Apuntan a formar “conciencia ciudadana”. “La idea es que puedan verse y removerse los elementos que se encuentran en la vía pública y terminan siendo un obstáculo para las personas con discapacidad motriz o visual”, dijo.
Por su parte Samuel destacó que el proyecto encuentra su génesis en el Centro de Estudiantes de la Escuela Especial, en consonancia con el acercamiento a la institución de la docente Batallez, quien ofreció “colaborar en algún proyecto desde la materia que dicta, que es Formación para la Vida y el Trabajo”.
“Con ella empezamos a transitar todos estos años en lo que tiene que ver con la accesibilidad en la vía pública. Así diseñamos la campaña y la empezamos a implementar en el barrio Trinitarios, que es por donde nuestros alumnos hacían el recorrido diario por actividades pedagógicas”, explicó.
A partir de eso, según contó, “la campaña cada año toma un barrio diferente”. Y así en este 2018 se eligió el sector del centro en que se encuentra el edificio del Manuel Anselmo Ocampo.
“El problema de la accesibilidad no sólo involucra a las personas con discapacidad sino también a ancianos o a personas que transitan con algún problema temporario de movilidad, y todos estos obstáculos interrumpen sus trayectos diarios”, detalló Samuel.
El proyecto también fue declarado de interés por el Concejo Deliberante.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María.
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“Es un proyecto de accesibilidad. Tratamos de concientizar a la gente para que no deje obstáculos en las veredas. Y esto tan simple implica que se haga hábito no dejar en la vereda bicicletas, motos, montículos de arena, árboles que puedan estar a la altura de las personas, macetas”, describió una de las docentes impulsoras de la iniciativa, Laura Batallez.
Destacó que apuntan a que eso se transforme en un hábito, de manera que las personas con problemas visuales o problemas motores “puedan circular mejor en la comunidad”.
También apuntó que la jornada que vivieron en la víspera es el resultado de actividades que se desarrollaron a lo largo de todo el año, en el que se sucedieron desayunos de trabajo para avanzar en el trabajo.
Batallez admitió que los cambios “son lentos” en el objetivo de generar conciencia. “Estamos hablando de sensibilización. Son cambios educativos, la persona tiene que adquirir el hábito de no dejar la bicicleta cruzada en la vereda, o tiene que resignar poner las macetas en la vereda, para que la persona no vidente pueda ir con su bastón y caminar”, puntualizó.
Igual se mostró confiada en que los avances “se van consiguiendo”. Y en ese punto destacó el rol que cumplen los medios de comunicación.
Conciencia ciudadana
Por el lado de la 20, la directora Mónica Buffa, y la trabajadora social, Laura Samuel explicaron el trabajo.
“Esta campaña se puso en marcha hace 5 años, y la venimos realizando con los chicos del IPEM 147. Es una campaña de accesibilidad que tiene el objetivo de concientizar a la población de distintos barrios”, explicó Buffa.
Apuntan a formar “conciencia ciudadana”. “La idea es que puedan verse y removerse los elementos que se encuentran en la vía pública y terminan siendo un obstáculo para las personas con discapacidad motriz o visual”, dijo.
Por su parte Samuel destacó que el proyecto encuentra su génesis en el Centro de Estudiantes de la Escuela Especial, en consonancia con el acercamiento a la institución de la docente Batallez, quien ofreció “colaborar en algún proyecto desde la materia que dicta, que es Formación para la Vida y el Trabajo”.
“Con ella empezamos a transitar todos estos años en lo que tiene que ver con la accesibilidad en la vía pública. Así diseñamos la campaña y la empezamos a implementar en el barrio Trinitarios, que es por donde nuestros alumnos hacían el recorrido diario por actividades pedagógicas”, explicó.
A partir de eso, según contó, “la campaña cada año toma un barrio diferente”. Y así en este 2018 se eligió el sector del centro en que se encuentra el edificio del Manuel Anselmo Ocampo.
“El problema de la accesibilidad no sólo involucra a las personas con discapacidad sino también a ancianos o a personas que transitan con algún problema temporario de movilidad, y todos estos obstáculos interrumpen sus trayectos diarios”, detalló Samuel.
El proyecto también fue declarado de interés por el Concejo Deliberante.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María.


