UNVM: más de 300 niños y adultos participaron del “Locro Solidario”
Colaboradores voluntarios, colegios profesionales, asociaciones y organizaciones trabajaron juntos para el evento. Los impulsores de la iniciativa fueron el fiscal Carlos Gonella, el conductor radial Sergio Vaudagnotto y el padre Oberlin
Con el objetivo de dar visibilidad a la tarea de los comedores y merenderos de Villa María y Villa Nueva y de presentar a la Universidad como una opción posible, se realizó el “locro solidario”.
Más de 300 niños y adultos se hicieron presentes ayer en el Campus de la casa de altos estudios para compartir una jornada de almuerzo, visitas guiadas y arte.
La iniciativa del fiscal federal Carlos Gonella, el conductor radial Sergio Vaudagnotto y el padre Mariano Oberlin contó con el aporte de una veintena de colaboradores voluntarios, colegios profesionales, asociaciones y organizaciones.
Siete merenderos participaron del “locro solidario” en el que se hicieron unas 400 porciones del tradicional alimento. “Toto Basualdo”, “Pinceladas”, “Rayito de Esperanza”, “La Esperanza”, “La Unión”, “Potrerito Malvinas” y “Dejando Huellas”, fueron los espacios de contención que se sumaron a la propuesta.
Universidad
“Queremos generarle la conciencia a los sectores más desprotegidos, que la universidad también es de ellos”, comentó a este matutino el responsable del área de Extensión de la UNVM, Omar Barberis. “Ellos pueden tener como objetivo llegar a la universidad para estudiar”, concluyó.
Por su parte, el rector reelecto, Luis Negretti, afirmó: “Es una satisfacción que los chicos desde tan pequeños puedan tener una experiencia de acercamiento con una universidad”.
Señaló también que distintas instituciones se unieron para el evento. “Tiene que ver con acercarle la universidad a los chicos”, manifestó.
“Hay más de 20 merenderos y comedores en Villa María, Villa Nueva y Sanabria”, comentó Vaudagnotto. Y de inmediato manifestó que llevar adelante el evento se pudo hacer “gracias al aporte de mucha gente”.
El encargado de la cocina, el fiscal Gonella se mostró satisfecho por el trabajo realizado y señaló: “Esta loca idea llevo ocho reuniones”. “Es una comida que se hace para compartir”, afirmó. Además comentó que el proceso llevó alrededor de “24 horas”.
“Esperamos que sea la primera de muchas acciones. La idea es concientizar sobre las problemáticas sociales. La universidad está siempre abierta”, dijo la responsable de comunicación de la UNVM, Malvina Rodriguez.
Un “Rayito de Esperanza”
La encargada del Centro Comunitario “Rayito de Esperanza” de bario Las Playas, Liliana Costabello, expresó: “Le pedimos a los chicos que dibujaran la universidad, y lo hicieron casi como un castillo”.
Para Costabello, la universidad estaba muy “distante en el imaginario de la representación de los barrios. “No la podían ver como una estructura amiga que nos recibe a todos”, dijo y añadió que poder “tocarla” les permite saber que “pueden llegar”.
“Muchos de los que fuimos y somos estudiantes, somos la primera generación que llega a la casa de altos estudios”, comentó.
Con más de 16 años de coordinar el centro comunitario en Las Playas, Costabello acompañó ayer a unos 30 niños de los más de 50 de su espacio de contención. “La universidad tiene que salir a buscar y facilitarles la llegada. Y una de las posibilidades es atraerlos desde niños”, concluyó.
Roque Guzmán. Redacción Puntal Villa María
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Más de 300 niños y adultos se hicieron presentes ayer en el Campus de la casa de altos estudios para compartir una jornada de almuerzo, visitas guiadas y arte.
La iniciativa del fiscal federal Carlos Gonella, el conductor radial Sergio Vaudagnotto y el padre Mariano Oberlin contó con el aporte de una veintena de colaboradores voluntarios, colegios profesionales, asociaciones y organizaciones.
Siete merenderos participaron del “locro solidario” en el que se hicieron unas 400 porciones del tradicional alimento. “Toto Basualdo”, “Pinceladas”, “Rayito de Esperanza”, “La Esperanza”, “La Unión”, “Potrerito Malvinas” y “Dejando Huellas”, fueron los espacios de contención que se sumaron a la propuesta.
Universidad
“Queremos generarle la conciencia a los sectores más desprotegidos, que la universidad también es de ellos”, comentó a este matutino el responsable del área de Extensión de la UNVM, Omar Barberis. “Ellos pueden tener como objetivo llegar a la universidad para estudiar”, concluyó.
Por su parte, el rector reelecto, Luis Negretti, afirmó: “Es una satisfacción que los chicos desde tan pequeños puedan tener una experiencia de acercamiento con una universidad”.
Señaló también que distintas instituciones se unieron para el evento. “Tiene que ver con acercarle la universidad a los chicos”, manifestó.
“Hay más de 20 merenderos y comedores en Villa María, Villa Nueva y Sanabria”, comentó Vaudagnotto. Y de inmediato manifestó que llevar adelante el evento se pudo hacer “gracias al aporte de mucha gente”.
El encargado de la cocina, el fiscal Gonella se mostró satisfecho por el trabajo realizado y señaló: “Esta loca idea llevo ocho reuniones”. “Es una comida que se hace para compartir”, afirmó. Además comentó que el proceso llevó alrededor de “24 horas”.
“Esperamos que sea la primera de muchas acciones. La idea es concientizar sobre las problemáticas sociales. La universidad está siempre abierta”, dijo la responsable de comunicación de la UNVM, Malvina Rodriguez.
Un “Rayito de Esperanza”
La encargada del Centro Comunitario “Rayito de Esperanza” de bario Las Playas, Liliana Costabello, expresó: “Le pedimos a los chicos que dibujaran la universidad, y lo hicieron casi como un castillo”.
Para Costabello, la universidad estaba muy “distante en el imaginario de la representación de los barrios. “No la podían ver como una estructura amiga que nos recibe a todos”, dijo y añadió que poder “tocarla” les permite saber que “pueden llegar”.
“Muchos de los que fuimos y somos estudiantes, somos la primera generación que llega a la casa de altos estudios”, comentó.
Con más de 16 años de coordinar el centro comunitario en Las Playas, Costabello acompañó ayer a unos 30 niños de los más de 50 de su espacio de contención. “La universidad tiene que salir a buscar y facilitarles la llegada. Y una de las posibilidades es atraerlos desde niños”, concluyó.
Roque Guzmán. Redacción Puntal Villa María