La industria cordobesa sigue en baja y el 54,8% espera un mayor derrumbe
El último relevamiento de la UIC muestra una profundización en la cantidad de empresas que disminuyeron su producción el mes pasado. La excepción es la maquinaria agrícola, que da buenas señales
La industria cordobesa sigue con su nivel de actividad en caída y así lo muestra el último relevamiento que realizó la UIC en el que el 60,16% de los empresarios del sector aseguró tener un menor ritmo de producción que en el mes anterior. Es el porcentaje más alto de respuestas de los últimos tres meses ya que a comienzos de marzo el 54,85% había respondido en ese sentido y 30 días antes, el número alcanzó el 55,35%.
Pero no sólo que las fábricas vienen mostrando una actividad a la baja, sino que la sumatoria de meses en retroceso y el contexto económico repleto de dificultades para la mayoría de las ramas industriales expanden el pesimismo hacia adelante ya que un 54,85% de los consultados por la UIC, en un trabajo que realiza junto al Consejo Profesional de Ciencias Económicas, respondieron que esperan más derrumbe.
Las razones que observan los empresarios son claras: caída de las ventas por derrumbe de poder adquisitivo de los consumidores; altas tasas de interés que impiden actualización de maquinaria e inversiones para hacer más eficientes las plantas; inestabilidad cambiaria y señales confusas de política económica. Un combo letal para quienes producen.
Hacia fines de 2018 las empresas cordobesas habían mostrado su caída más significativa, que luego fue recortada en parte en el arranque de este año. Pero este último registro volvió a poner por encima del 60% la cantidad de empresas que cayeron en sus ventas.
Es decir que hubo un retroceso a los escenarios más complejos de una crisis que no muestra señales alentadoras.
En cuanto a la cadena de pagos, el relevamiento de la UIC muestra que el 14,88% de los industriales aseguró que se cortó en algún momento, mientras que el 56,2% señala que se mantiene estable. Hay un 28% que remarcó que se vienen extendiendo los plazos de cumplimiento entre los distintos eslabones.
Por otra parte, en uno de los apartados de la consulta los empresarios respondieron sobre la plantilla de personal y qué medidas vienen tomando. El 47,83% aseguró que no tomó ninguna determinación con respecto a sus empleados, pero el segundo grupo más numeroso de respuestas es el de aquellos que recortaron horas de trabajo por baja en la producción: sumaron 20,43%. Algo más abajo, con el 13,9% se ubicaron los que despidieron personal en el último mes.
El rubro empleo tiene a su vez una proyección en el informe ya que se les consultó a los industriales qué piensan hacer con los trabajadores hacia adelante y allí el 48,7% afirmó que no tomará decisiones. Pero el 11,74% dijo que despedirá personal. En el otro lado de la ecuación, el 12,19% piensa que podría tomar nuevos empleados en los próximos meses de la mano de la reactivación de su sector.
Hay una excepción en el contexto industrial que bien podrían ser los que están dentro de este último grupo y son los industriales de la maquinaria agrícola. Es que con la fuerte cosecha del campo empezó a observarse una recuperación de la actividad en esas fábricas, especialmente dispersas en el territorio cordobés y santafesino.
De hecho, en su último informe sectorial, la Cámara de Maquinaria Agrícola señaló un cambio en el clima de negocios del sector por la buena campaña de granos.
El documento destaca que las perspectivas para la presente campaña son muy promisorias y proyectan un repunte en las ventas de maquinarias y agrocomponentes, dejando atrás el magro 2018.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal
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Pero no sólo que las fábricas vienen mostrando una actividad a la baja, sino que la sumatoria de meses en retroceso y el contexto económico repleto de dificultades para la mayoría de las ramas industriales expanden el pesimismo hacia adelante ya que un 54,85% de los consultados por la UIC, en un trabajo que realiza junto al Consejo Profesional de Ciencias Económicas, respondieron que esperan más derrumbe.
Las razones que observan los empresarios son claras: caída de las ventas por derrumbe de poder adquisitivo de los consumidores; altas tasas de interés que impiden actualización de maquinaria e inversiones para hacer más eficientes las plantas; inestabilidad cambiaria y señales confusas de política económica. Un combo letal para quienes producen.
Hacia fines de 2018 las empresas cordobesas habían mostrado su caída más significativa, que luego fue recortada en parte en el arranque de este año. Pero este último registro volvió a poner por encima del 60% la cantidad de empresas que cayeron en sus ventas.
Es decir que hubo un retroceso a los escenarios más complejos de una crisis que no muestra señales alentadoras.
En cuanto a la cadena de pagos, el relevamiento de la UIC muestra que el 14,88% de los industriales aseguró que se cortó en algún momento, mientras que el 56,2% señala que se mantiene estable. Hay un 28% que remarcó que se vienen extendiendo los plazos de cumplimiento entre los distintos eslabones.
Por otra parte, en uno de los apartados de la consulta los empresarios respondieron sobre la plantilla de personal y qué medidas vienen tomando. El 47,83% aseguró que no tomó ninguna determinación con respecto a sus empleados, pero el segundo grupo más numeroso de respuestas es el de aquellos que recortaron horas de trabajo por baja en la producción: sumaron 20,43%. Algo más abajo, con el 13,9% se ubicaron los que despidieron personal en el último mes.
El rubro empleo tiene a su vez una proyección en el informe ya que se les consultó a los industriales qué piensan hacer con los trabajadores hacia adelante y allí el 48,7% afirmó que no tomará decisiones. Pero el 11,74% dijo que despedirá personal. En el otro lado de la ecuación, el 12,19% piensa que podría tomar nuevos empleados en los próximos meses de la mano de la reactivación de su sector.
Hay una excepción en el contexto industrial que bien podrían ser los que están dentro de este último grupo y son los industriales de la maquinaria agrícola. Es que con la fuerte cosecha del campo empezó a observarse una recuperación de la actividad en esas fábricas, especialmente dispersas en el territorio cordobés y santafesino.
De hecho, en su último informe sectorial, la Cámara de Maquinaria Agrícola señaló un cambio en el clima de negocios del sector por la buena campaña de granos.
El documento destaca que las perspectivas para la presente campaña son muy promisorias y proyectan un repunte en las ventas de maquinarias y agrocomponentes, dejando atrás el magro 2018.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal