Marcelo Uribarren, presidente de la UIC: “Lo urgente es estabilizar”
El villamariense afirmó que otras cuestiones, como la baja de tasas de interés, pasan a segundo plano frente a los acontecimientos de los últimos días. Y agregó: “Tenemos que poder trabajar con precios que sean estables”
La economía argentina atraviesa una situación muy delicada, con variables que parecen fuera de control, como el tipo de cambio, y otras que aún no se sabe de qué manera se comportarán en el futuro. Hace solo 15 días atrás este medio habló con Marcelo Uribarren, titular de la Unión Industrial de Córdoba (UIC) sobre los inconvenientes que enfrentaba el sector. El directivo, sin dudarlo, sostuvo: “Lo que democratiza el problema es la tasa de interés. Las empresas no tenemos capacidad para financiarnos y necesitamos de los bancos para hacerlo. Las tasas actuales generalizan los inconvenientes”. En esa misma nota había agregado que para las empresas pymes “es muy difícil salir a exportar con tasas de interés del 45 por ciento. Hace falta plata para financiar las operaciones y en este escenario no se puede”.
En solo dos semanas cambió de tal forma el escenario que la mirada pasa por otro lado. No es que la tasa de interés ya no sea un problema; al contrario, pasó de 45 por ciento al 60 por ciento, cifra que torna inviable a cualquier producción. Lo que ocurre es que frente a la estampida del billete norteamericano parece un tema menor. El directivo, consultado sobre la celebración industrial, enfatizó que el análisis de distintas cuestiones que afectan a la actividad queda al margen, ya que lo importante en este momento es estabilizar la economía.
“Los cambios vertiginosos hacen que temas que son muy problemáticos para el sector y para toda la producción en general dejen de tener prioridad. Hace un tiempo reclamábamos por las tasas de interés astronómicas que se fijaban, que conspiraban contra las posibilidades de desarrollarnos. También decíamos que hacía falta un plan económico que involucre a todos, que nos represente y brinde confianza en el camino a seguir, aunque sea duro; que nos diera un motivo. Todo eso quedó en segundo plan; buscamos que la economía se estabilice para empezar a trabajar, mover la industria, generar energía, empleo y valor agregado. Todas esas variables, que son sumamente incómodas, se pueden solucionar en una segunda etapa. Hoy la urgencia es estabilizar”, comenzó el diálogo con PUNTAL VILLA MARIA Marcelo Uribarren.
Asimismo, el villamariense recientemente electo en la entidad fabril señaló que más allá del precio que adquirió el billete norteamericano en la última semana, el problema es la marcada volatilidad que exhibió.
“Si dijéramos que el dólar vale $40, y no se va mover, podemos determinar un precio. La industria necesita futuro, tenemos que poder trabajar con precios que sean estables. Esa previsibilidad la necesita el comprador”, afirmó.
Añadió que a la volatilidad del tipo de cambio se le sumó la suba de la tasa de interés. “Esa combinación constituye la tormenta perfecta para el sector industrial. Si miramos el lado medio lleno del vaso podemos decir que un dólar alto es necesario para lograr competitividad cuando uno exporta; pero esos dos elementos, volatilidad y tasa de interés, elimina de plano ese horizonte e impide aprovechar el escenario exportador”.
Un interrogante que se plantea frente a la crisis cambiaria y la volatilidad expresada por el titular de la UIC es si las industrias pueden continuar con la producción aunque desconozcan el costo que tendrán finalmente sus productos por la variación de precios de los insumos dolarizados.
En ese aspecto Uribarren subrayó que “todos estamos tratando de producir hasta que se acomoden los precios, por supuesto que parados arriba de los gastos. La idea es producir al menor costo posible y tratar de generar confianza puertas adentro porque es necesario mantener el estado de ánimo y la calma. Pero claramente necesitamos respuestas concretas. Da la sensación que hace falta mostrar el liderazgo”.
Agregó que “hay que mirar hacia adentro, contener a nuestra gente. Por eso necesitamos medidas que den certezas y la única opción que nos queda es esperar que eso ocurra. Mientras tanto seguimos adelante, aguardando el desarrollo de los acontecimientos. Por suerte el viernes el dólar se tranquilizó, pero sabemos que puede ser algo pasajero”.
Señaló además que “el mercado también espera respuestas, no solamente los industriales. Los que tienen sus activos en dólares, que van y vienen, también necesitan un horizonte. Como diagnóstico uno puede decir que el inversor dolariza su portafolio y entonces no invierte en productos industriales. Eso baja el nivel de actividad y después los resultados son los que se ven”.
La suba del dólar comenzará en los próximos días a impactar en los valores de productos y servicios, afectando seguramente con más fuerza al nivel de actividad.
“Es la historia de siempre en Argentina. Habría que ver si llevan adelante una negociación con los formadores de precios. No se trata solamente del aumento de precios de los productos de la canasta básica sino también la presión que todo esto va a generar sobre los servicios de energía, gas y también los combustibles, que hoy ya son tan caros. Como continuarán subiendo, me parece que el primer objetivo es lograr estabilidad. Hace un mes decíamos que necesitábamos bajar la tasa de interés; Hoy lo importante es dar estabilidad para generar algo de previsibilidad. Después veremos de qué manera trabajar sobre el resto”, indicó.
A la vez, Uribarren se refirió al peso del ajuste en marcha.
“Tenemos algunos temores. El gobierno ya bajó los reintegros a las exportaciones y como viene la mano pareciera que una parte del ajuste lo va a pagar de nuevo el sector privado. Todavía resta por ver qué pasa con las retenciones y qué otras medidas pueden tomar”.
Finalmente cerró diciendo que los industriales se mantienen en estado de alerta siguiendo de cerca como se dan los acontecimientos.
La escalada del dólar en la última semana, que según el promedio que realiza el Banco Central pasó entre lunes y viernes de $31,54 a $38 –con picos por encima de $42- generó una sensación de incertidumbre en toda la sociedad. Particularmente durante jueves y viernes se sucedieron las manifestaciones de preocupación y comenzaron también a circular por medios de comunicación y distintas redes sociales versiones que comparaban la situación existente con lo ocurrido hace casi dos décadas atrás.
Vale señalar que en diciembre de 2001, particularmente sobre los últimos días de ese año, la fuga de divisas que el sistema financiero venía exhibiendo desde varios meses hizo eclosión. Se produjo una corrida cambiaria, los ahorristas concurrieron masivamente a las entidades para retirar depósitos y desde el gobierno Nacional dispusieron medidas para restringir la libre disponibilidad de los fondos, conocido como corralito. Como en ese entonces existía una ley que permitía la convertibilidad entre pesos y dólares, el problema se agravó y puso en jaque a todo el sistema, que tardó varios años en normalizarse.
Según el presidente de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), Marcelo Uribarren, las comparaciones entre uno y otro período no son válidas ya que las condiciones, fundamentalmente en el sistema financiero, son distintas.
“En 2001 la banca no tenía respaldo, algo totalmente diferente a lo que ocurre por estos días. Y las informaciones dicen que no hubo pérdida de depósitos. Por supuesto que eso no significa que de continuar esta situación no haya problemas graves en el nivel de actividad que pueda acelerar una pérdida preocupante de empleo. No es lo que está pasando ahora, pero las situaciones negativas tampoco se puede extender de por vida. En algún momento necesitan un corte y ahora es cuando tendría que terminarse”, señaló.
Mensaje a los industriales
A su vez, en medio de la crisis, el directivo envió un mensaje a los industriales de Córdoba destacando que “nos gustaría festejar el día de otra manera, contentos; pero es lo que nos toca y esperamos que lo que se haga en los próximos días tenga resultados”.
Indicó que “la industria es la principal estructura que genera riqueza en cualquier país. Hay que poner el foco en eso y ojalá veamos algún día que las políticas públicas vayan en ese sentido y que los gobiernos entiendan la importancia del sector”.
Señaló además que “darle trabajo a nuestra gente y generar valor agregado nos debe hacer sentir orgullosos a pesar de que estos avatares nos dificulten esa tarea. No hay perder la calma ni el objetivo y debemos enfocarnos en cada una de nuestras empresas para tratar no solo de pensar estrategias para afrontar este momento sino también para desarrollar las industrias, porque el mundo que se viene es muy competitivo”.
Pablo Correa. Redacción Puntal Villa María.
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En solo dos semanas cambió de tal forma el escenario que la mirada pasa por otro lado. No es que la tasa de interés ya no sea un problema; al contrario, pasó de 45 por ciento al 60 por ciento, cifra que torna inviable a cualquier producción. Lo que ocurre es que frente a la estampida del billete norteamericano parece un tema menor. El directivo, consultado sobre la celebración industrial, enfatizó que el análisis de distintas cuestiones que afectan a la actividad queda al margen, ya que lo importante en este momento es estabilizar la economía.
“Los cambios vertiginosos hacen que temas que son muy problemáticos para el sector y para toda la producción en general dejen de tener prioridad. Hace un tiempo reclamábamos por las tasas de interés astronómicas que se fijaban, que conspiraban contra las posibilidades de desarrollarnos. También decíamos que hacía falta un plan económico que involucre a todos, que nos represente y brinde confianza en el camino a seguir, aunque sea duro; que nos diera un motivo. Todo eso quedó en segundo plan; buscamos que la economía se estabilice para empezar a trabajar, mover la industria, generar energía, empleo y valor agregado. Todas esas variables, que son sumamente incómodas, se pueden solucionar en una segunda etapa. Hoy la urgencia es estabilizar”, comenzó el diálogo con PUNTAL VILLA MARIA Marcelo Uribarren.
Asimismo, el villamariense recientemente electo en la entidad fabril señaló que más allá del precio que adquirió el billete norteamericano en la última semana, el problema es la marcada volatilidad que exhibió.
“Si dijéramos que el dólar vale $40, y no se va mover, podemos determinar un precio. La industria necesita futuro, tenemos que poder trabajar con precios que sean estables. Esa previsibilidad la necesita el comprador”, afirmó.
Añadió que a la volatilidad del tipo de cambio se le sumó la suba de la tasa de interés. “Esa combinación constituye la tormenta perfecta para el sector industrial. Si miramos el lado medio lleno del vaso podemos decir que un dólar alto es necesario para lograr competitividad cuando uno exporta; pero esos dos elementos, volatilidad y tasa de interés, elimina de plano ese horizonte e impide aprovechar el escenario exportador”.
Un interrogante que se plantea frente a la crisis cambiaria y la volatilidad expresada por el titular de la UIC es si las industrias pueden continuar con la producción aunque desconozcan el costo que tendrán finalmente sus productos por la variación de precios de los insumos dolarizados.
En ese aspecto Uribarren subrayó que “todos estamos tratando de producir hasta que se acomoden los precios, por supuesto que parados arriba de los gastos. La idea es producir al menor costo posible y tratar de generar confianza puertas adentro porque es necesario mantener el estado de ánimo y la calma. Pero claramente necesitamos respuestas concretas. Da la sensación que hace falta mostrar el liderazgo”.
Agregó que “hay que mirar hacia adentro, contener a nuestra gente. Por eso necesitamos medidas que den certezas y la única opción que nos queda es esperar que eso ocurra. Mientras tanto seguimos adelante, aguardando el desarrollo de los acontecimientos. Por suerte el viernes el dólar se tranquilizó, pero sabemos que puede ser algo pasajero”.
Señaló además que “el mercado también espera respuestas, no solamente los industriales. Los que tienen sus activos en dólares, que van y vienen, también necesitan un horizonte. Como diagnóstico uno puede decir que el inversor dolariza su portafolio y entonces no invierte en productos industriales. Eso baja el nivel de actividad y después los resultados son los que se ven”.
La suba del dólar comenzará en los próximos días a impactar en los valores de productos y servicios, afectando seguramente con más fuerza al nivel de actividad.
“Es la historia de siempre en Argentina. Habría que ver si llevan adelante una negociación con los formadores de precios. No se trata solamente del aumento de precios de los productos de la canasta básica sino también la presión que todo esto va a generar sobre los servicios de energía, gas y también los combustibles, que hoy ya son tan caros. Como continuarán subiendo, me parece que el primer objetivo es lograr estabilidad. Hace un mes decíamos que necesitábamos bajar la tasa de interés; Hoy lo importante es dar estabilidad para generar algo de previsibilidad. Después veremos de qué manera trabajar sobre el resto”, indicó.
A la vez, Uribarren se refirió al peso del ajuste en marcha.
“Tenemos algunos temores. El gobierno ya bajó los reintegros a las exportaciones y como viene la mano pareciera que una parte del ajuste lo va a pagar de nuevo el sector privado. Todavía resta por ver qué pasa con las retenciones y qué otras medidas pueden tomar”.
Finalmente cerró diciendo que los industriales se mantienen en estado de alerta siguiendo de cerca como se dan los acontecimientos.
La escalada del dólar en la última semana, que según el promedio que realiza el Banco Central pasó entre lunes y viernes de $31,54 a $38 –con picos por encima de $42- generó una sensación de incertidumbre en toda la sociedad. Particularmente durante jueves y viernes se sucedieron las manifestaciones de preocupación y comenzaron también a circular por medios de comunicación y distintas redes sociales versiones que comparaban la situación existente con lo ocurrido hace casi dos décadas atrás.
Vale señalar que en diciembre de 2001, particularmente sobre los últimos días de ese año, la fuga de divisas que el sistema financiero venía exhibiendo desde varios meses hizo eclosión. Se produjo una corrida cambiaria, los ahorristas concurrieron masivamente a las entidades para retirar depósitos y desde el gobierno Nacional dispusieron medidas para restringir la libre disponibilidad de los fondos, conocido como corralito. Como en ese entonces existía una ley que permitía la convertibilidad entre pesos y dólares, el problema se agravó y puso en jaque a todo el sistema, que tardó varios años en normalizarse.
Según el presidente de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), Marcelo Uribarren, las comparaciones entre uno y otro período no son válidas ya que las condiciones, fundamentalmente en el sistema financiero, son distintas.
“En 2001 la banca no tenía respaldo, algo totalmente diferente a lo que ocurre por estos días. Y las informaciones dicen que no hubo pérdida de depósitos. Por supuesto que eso no significa que de continuar esta situación no haya problemas graves en el nivel de actividad que pueda acelerar una pérdida preocupante de empleo. No es lo que está pasando ahora, pero las situaciones negativas tampoco se puede extender de por vida. En algún momento necesitan un corte y ahora es cuando tendría que terminarse”, señaló.
Mensaje a los industriales
A su vez, en medio de la crisis, el directivo envió un mensaje a los industriales de Córdoba destacando que “nos gustaría festejar el día de otra manera, contentos; pero es lo que nos toca y esperamos que lo que se haga en los próximos días tenga resultados”.
Indicó que “la industria es la principal estructura que genera riqueza en cualquier país. Hay que poner el foco en eso y ojalá veamos algún día que las políticas públicas vayan en ese sentido y que los gobiernos entiendan la importancia del sector”.
Señaló además que “darle trabajo a nuestra gente y generar valor agregado nos debe hacer sentir orgullosos a pesar de que estos avatares nos dificulten esa tarea. No hay perder la calma ni el objetivo y debemos enfocarnos en cada una de nuestras empresas para tratar no solo de pensar estrategias para afrontar este momento sino también para desarrollar las industrias, porque el mundo que se viene es muy competitivo”.
Pablo Correa. Redacción Puntal Villa María.