La industria manufacturera volvió a mostrar un saldo negativo en su nivel de actividad durante el mes de mayo según el dato publicado ayer por el Indec. Es parte de una tendencia que se viene repitiendo en ese sector y que preocupa a los empresarios.
El mismo organismo de estadísticas presentó ayer la Encuesta de Tendencia de Negocios de la Industria manufacturera y allí se observa el ánimo del sector fabril: apenas el 6,2% considera que la situación actual del negocio es buena, el 29,2% fue por la opción “mala” y el 64,7% dijo que la considera “normal”.
Cuando se les preguntó por el aspecto financiero de la empresa, el 10% dijo que era bueno y el 23% lo evaluó como malo. Dentro de ese capítulo, se consultó también sobre el acceso al crédito y allí el 7% dijo que era de “fácil”, mientras el 28% tomó la opción contraria: “difícil”.
Como trasfondo del delicado momento de la industria en general se recorta una valoración de los empresarios fabriles que está vinculada al factor principal que está limitando su capacidad para aumentar la producción: la falta de demanda interna. Es por lejos la respuesta más mencionada por los industriales como explicación de la caída; el 52,1% de los consultados mencionó esa razón como la número uno. Muy lejos se ubicó en segundo lugar “la competencia de productos importados”, con el 19% de las respuestas. Un poco más atrás, con el 7%, completó el podio la “incertidumbre económica”.
Vale destacar que el Índice de Confianza Empresaria de la industria manufacturera está compuesto por la opinión empresarial sobre las expectativas futuras del volumen de producción, la evaluación actual de la cartera total de pedidos de clientes y la evaluación actual del nivel de stocks de productos terminados.
Respecto a las perspectivas de niveles productivos para el trimestre julio-septiembre, el 14,1% consideró que seguramente aumentará, mientras que el 17% consideró que caerá. El 68,8% restante estimó que no tendrá modificaciones respecto a la situación actual.
Respecto a la principal preocupación, vinculada a la escasa demanda, sólo el 14,6% cree que aumentará en los próximos tres meses. En cambio, el 63,8% espera que no haya cambios y el 21,6% considera que caerá.
En línea con esas respuestas, sólo el 5,6% estima que deberá aumentar las horas trabajadas por el personal. Del mismo modo, el 3,8% de los industriales consultados dijo que podría incrementar la cantidad de puestos de trabajo, mientras que 81% afirmó que no tiene pensado cambios y el 15,1% evalúa recortes en la plantilla actual.
Por último, un dato no menor respecto a las proyecciones del trimestre estuvo vinculado a los precios promedio de venta: el 30,8% consideró que habrá aumentos, mientras que un 61 consideró que se mantendrán sin cambios.

