El panorama surge de la Encuesta de Tendencia de Negocios elaborada por el INDEC, que relevó las expectativas de empresas de la industria manufacturera y del comercio mayorista y minorista.
En el sector fabril, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en -20,2% en agosto, en un contexto en el que el 52,9% de las firmas consideró que su cartera de pedidos estaba por debajo de lo normal. Además, el 25,3% calificó como mala la situación de su empresa y el 36,9% evaluó como insatisfactorio su nivel de exportaciones.
Producción y empleo
Para los próximos tres meses, el 64,9% de los industriales espera que el volumen de producción se mantenga sin cambios, mientras que el 19,7% proyecta una disminución y el 15,4% prevé un incremento.
En cuanto a la demanda interna, el 62,4% no anticipa modificaciones en los pedidos locales, frente a un 23,8% que estima una reducción y un 13,8% que espera una mejora. Para las exportaciones, el 64,7% prevé estabilidad, el 18,2% un aumento y el 17,1% una caída.
El mercado laboral presenta una perspectiva más restrictiva: el 79,8% de las empresas mantendrá su dotación, el 16,5% prevé reducir personal y apenas el 3,7% planea incorporar trabajadores.
Respecto de los precios de venta, el 62,4% de las industrias espera estabilidad durante los próximos tres meses, mientras que el 30,5% anticipa aumentos y el 7,1% proyecta bajas.
El comercio mantiene expectativas de estabilidad
En el comercio de consumo masivo, el ICE alcanzó el 0,0% en agosto, en un escenario de mayor equilibrio entre las expectativas empresariales.
La evaluación de la situación comercial actual fue negativa para el 28,1% de las firmas, mientras que el 64% la consideró normal y el 7,9% la calificó como buena. Para septiembre-noviembre, el 74,2% de los comerciantes espera estabilidad en su actividad, el 19,1% proyecta una mejora y el 6,7% prevé un deterioro.
Las órdenes de compra tampoco muestran grandes movimientos: el 73% mantendrá sus pedidos a proveedores, el 15,7% los reducirá y el 11,2% planea incrementarlos.
En materia de empleo, la cautela también predomina. El 84,3% mantendrá su plantilla, mientras que el 13,5% prevé reducirla y solo el 2,2% analiza incorporar trabajadores.
A diferencia de la industria, los supermercados y mayoristas anticipan principalmente aumentos de precios: el 62,9% espera incrementos en los próximos tres meses y el 34,8% no prevé modificaciones.
La demanda, el principal obstáculo
Tanto en la industria como en el comercio, la demanda insuficiente aparece como la principal limitación para el crecimiento.
Entre los fabricantes, la demanda interna insuficiente concentra el 53,6% de las respuestas, seguida por la competencia de productos importados, con el 10,1%, y la incertidumbre económica, con el 6,7%.
En el comercio mayorista y minorista, la debilidad de la demanda representa el 59,6% de los condicionantes, mientras que el costo laboral alcanza el 20,2% y el costo de financiamiento, el 6,7%.
El acceso al crédito también presenta dificultades: el 31,4% de los industriales y el 36% de los comerciantes lo calificaron como “difícil”.