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Balance y repercusiones divididas en el último informe de gestión

Ediles manifestaron sus reflexiones en torno a los ocho años de ejercicio del mandatario municipal. El referente del oficialismo Carlos De Falco, destacó lo realizado en materia educativa, mientras que la concejal de la oposición, Karina Bruno, se mostró crítica

Ayer, el intendente Martín Gill encabezó el segundo informe de gestión del año y último de su mandato. Y en cumplimiento con lo establecido en la Carta Orgánica Municipal, realizó un repaso por las principales políticas llevadas adelante en los últimos ocho años.

El primero en dejar una reflexión fue el concejal Carlos De Falco, quién expuso que la gestión del intendente saliente puso énfasis en la educación, “yo creo que la educación es justicia social, la igualdad de oportunidades, la escuela pública. Todas esas cosas se están discutiendo hoy y la exposición pública es notoria. Y creo que en ese sentido se ha cumplido una etapa muy importante”, dijo.

En esa línea, destacó el rol de la secretaría de Educación, Cultura y Promoción de la Ciencia a cargo de Rafael Sachetto, sostuvo que tuvo una impronta. “Cada intendente tiene su huella, su forma de hacer las cosas”, aclaró.

El abogado manifestó que “ahora vendrá una etapa de generación de trabajo”. “Una etapa de dónde habrá que terminar o habrá que empezar a hacer la obra, fundamentalmente una ciudad que tiene que desarrollarse integralmente” dijo.

También se expresó sobre aquellas cuestiones que aún faltan en la ciudad, poniendo como principal problemática la necesidad de atender a la falta de empleo. “Hay situaciones delicadas, gente sin trabajo, gente buscando trabajo y creo que la dinámica y la impronta de Acastello es lo que pasa por la actividad industrial que va a generar muchas posibilidades de desarrollo, creo que la educación ya está armada, ahora hay que poner mucho hincapié en el desarrollo de la ciudad”, puntualizó.

Y agregó: “Nosotros queremos una ciudad en vista al futuro, tenemos el 6% en industria y hay que pasar, por lo menos, el 20% o 25%, los servicios son buenos porque somos una ciudad región donde vienen muchos comerciantes”.

Sobre el cumplimiento de los objetivos en la gestión de Martín Gill, el edil del bloque Hacemos por Córdoba dijo que nunca es fácil cumplir los mismos. “Uno siempre tiene críticas. Yo he tenido críticas constructivas en algunas cosas que consideraba que no estaban del todo bien. Yo las he marcado en su momento. Pero veo muy positivo el tema de la educación, la cultura que es un derecho. Son cosas que realmente valoro mucho”.

Sobre su continuidad política, el abogado afirmó no haber hablado con el intendente electo. “Uno siempre está dispuesto a colaborar, yo he pasado cosas muy lindas estos 12 años de concejal. La verdad que ha sido un honor. Pero si vos me preguntas qué lugar más me gustó y yo te diría los años en la secretaría de Prevención Comunitaria”, completó.

Balance de la oposición

Tras la finalización del último informe de gestión, la concejal del bloque “Vamos Villa María”, Karina Bruno fue crítica sobre el mismo. Como en oportunidades anteriores, cuestionó la duración del informe y consideró que fue “excesivamente largo y repetitivo”.

“Creo que tuvo la ausencia de poder mostrar en sus años de gestión, no fueron ocho, un gran logro. Si buscas lo emblemático de esta gestión, no hay nada que pudiera distinguirlo”, indicó.

Del mismo modo la legisladora electa hizo referencia a la Plaza Centenario y su puesta en valor, “incluso la obra que el señala, debe ser de lo más cuestionado por el vecino villamariense, por cómo se dio, por los costos y cómo terminó”, puntualizó.

Sobre los datos estadísticos que enumeró en el discurso sobre las bajas tasas en relación a desempleo, pobreza e indigencia proyectados en la ciudad, Bruno sostiene que están lejos de lo que pasa en las calles. “En estos días vemos las lluvias de la época y como vecinos de barrios industrial o San Juan Bautista no pueden salir de la casa”, ejemplificó y cuestionó la referencia exitosa de la campaña preventiva en materia tránsito, “basta en enumerar en el último mes los accidentes fatales de gente joven y si hay algo que no estuvo presente en esta gestión fue la materia preventiva de tránsito y ordenamiento”, opinó.

Manifestó que en muchos aspectos, el análisis del intendente están lejanos a la realidad de los villamarienses. “Estuvo más concentrado en hacer referencias a cuestiones anteriores de su gestión, poniendo competitividad a lo que vendrá en una interna de egos que ha demostrado el oficialismo en el último tiempo”, dijo Bruno.

Nuevamente expresó su posición en torno a los dos mandatos de Gill. “Fue mediocre, sobre todo en la segunda parte que no ha sabido resolver y no se ha ocupado de los problemas de la gente”, destacó.

Puso de manifestó que aún queda mucho por hacer en Villa María y sectores pendientes. “Será recordada como una gestión más que pasó, sin un gran logro y con mucha chatura”, ponderó.

Sobre su rol dentro del legislativo, la concejal reflexionó sobre los proyectos presentados y los debates que se llevaron adelante. “Ha sido un honor ser parte de los dos períodos en el Concejo Deliberante. Creo que hemos tenido una coherencia, transparencia a y hemos sabido resolver internamente cualquier diferencia”, expresó.

En la misma línea dijo que el bloque marcó agenda y presentó proyectos interesantes, como así también acompañaron aquello que ha sido positivo, “hemos sido críticos de lo que se hizo mal y nunca facilitamos la licencia que el intendente se tomó”, cerró en diálogo con este medio.

Pablo Rosso

En ese marco, el presidente del cuerpo legislativo, Pablo Rosso, también dejó su opinión en torno al discurso y hacer un balance de los dos años que estuvo frente al ejecutivo en la ausencia de Gill cuándo fuera convocado para integrar la cartera de Obras Públicas del gobierno nacional.

“Venir al consejo después de veinte meses en el ejecutivo, ha sido una experiencia para mi vida, un enriquecimiento, junto con la posibilidad de dialogar, de traer un proyecto, una idea, pero también de saber escuchar a los demás para poder llevar adelante aquellas cuestiones que en definitiva son las que necesita la ciudad, las que necesitan las vecinas y los vecinos”, expresó el ingeniero.

Rosso señaló, sobre los meses de gestión: “Fue una etapa muy particular en mi vida, muy agradecido de la posibilidad. El rol de coordinación del ejecutivo municipal debido a su designación en el gobierno nacional, de ahí en más toda una planificación ante el escenario de Covid que todos los argentinos y el mundo tuvo que transcurrir. Fue duro, con viento de frente”

No obstante, el presidente del legislativo trató de encontrar la parte positiva, “defender la vida de los villamarienses en lo que era su salud, pero también comprender a las y los villamarienses en el resto de las temáticas como lo social, económico, académico, en todos los rubros, en la cultura, el deporte. Fue una experiencia que me llevo conmigo y realmente estoy agradecido”, advirtió.

Sobre su rol en la política en el futuro, Rosso dijo que aún no tiene definiciones. “Estoy siendo parte de la universidad en su rectorado (UTN Facultad Regional Villa María)”. En relación al ejecutivo, expresó que ha estado manteniendo conversaciones junto al intendente electo Eduardo Accastello, “hemos dialogado y hablado sobre los términos o de las herramientas vinculadas a la tecnología y el uso cotidiano. Veremos si podemos colaborar de alguna manera en ese aspecto”, culminó.