Policiales | Interpol | Juliana Companys | Generación Zoe

Desmienten que se haya entregado a Interpol el exjuez Luis Yrimia

Una secretaria del exmagistrado había informado a la fiscal Juliana Companys de Villa María que este se había presentado en Dubái, pero la funcionaria comprobó con Interpol que esto jamás ocurrió

La investigación por presuntas estafas en el marco de una asociación ilícita que se le atribuyen a Generación Zoe anotó ayer un nuevo hecho sorprendente: el exjuez Luis Yrimia, sindicado como asesor legal de la organización, aseguró a través de su secretaria en la Argentina que se había entregado en Dubái, pero Interpol desmintió esa afirmación.

Yrimia, un exfiscal que intervino en la causa Amia y fue acusado por el difunto Alberto Nisman por encubrimiento a los iraníes acusados de volar la mutual judía, viajó en diciembre del año pasado a Dubái por razones personales.

Cuando estalló el escándalo por las supuestas estafas de Generación Zoe y surgieron las imputaciones contra su referente, Leonardo Cositorto, Yrimia fue sindicado como el responsable de la ingeniería judicial de ese esquema de captación de ahorros con la promesa de cuantiosos dividendos.

Yrimia, responsable de la ingeniería legal para captar ahorros para Zoe, sigue prófugo.

La semana anterior, una secretaria privada de Yrimia presentó un escrito ante la fiscal cordobesa Juliana Companys, que se encuentra a cargo de la causa, anunciando que el exjuez se había puesto a disposición de Interpol Dubái.

No obstante, ante la ausencia de confirmación oficial, la fiscal recabó informes a través de la Policía Internacional, que le respondió que no existió tal presentación.

De tal forma, Yrimia permanece prófugo de la Justicia argentina y pesa sobre él un pedido de captura nacional e internacional.

Por su parte, Leonardo Cositorto, líder de Generación Zoe detenido en República Dominicana el 4 de abril pasado, prestaría declaración no antes del viernes ante la fiscal de instrucción de Villa María, Juliana Companys, que investiga el caso. Cositorto llegó expulsado a la Argentina y permanece detenido en la cárcel de Bouwer.

Se sospecha que creó una organización financiera de estructura piramidal que ofrecía a inversores tasas en dólares que llegaban a un rendimiento del 7,5 por ciento mensual en dólares, sobre la cual se montaron empresas y establecimientos educativos.