El fenómeno se produjo en un lapso muy breve —poco más de una hora— durante el cual tormentas eléctricas de gran intensidad provocaron la rápida acumulación de agua y el colapso de zonas urbanas y periurbanas.
Viviendas anegadas y vehículos arrastrados
De acuerdo a un reporte de la agencia estatal MAP, la crecida afectó de forma directa a unas 70 viviendas y comercios en la ciudad de Safi. Además, la fuerza del agua arrastró al menos 10 vehículos, generando escenas de gran destrucción.
Las inundaciones también impactaron con fuerza en la red vial, provocando cortes de rutas, interrupciones del tránsito y dificultades para acceder a distintos puntos de la provincia.
Continúan los operativos de emergencia
Las autoridades informaron que los equipos de rescate siguen trabajando en las zonas afectadas, con tareas de búsqueda de personas desaparecidas, asistencia a damnificados y restablecimiento de servicios esenciales.
Mientras tanto, se evalúan los daños materiales y se mantiene el alerta ante la posibilidad de nuevas precipitaciones en la región, en un contexto de eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes.
La tragedia vuelve a poner en foco la vulnerabilidad de las zonas urbanas ante lluvias intensas y la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención y respuesta frente a fenómenos meteorológicos severos.