Israel volvió a bombardear anoche la Franja de Gaza luego de que milicianos palestinos lanzaran un nuevo cohete contra territorio israelí al cabo de varias horas de calma, un día después del inicio de la actual escalada de violencia.
Los nuevos bombardeos israelíes llegaron horas después de que el primer ministro Benjamin Netanyahu advirtiera que su país estaba preparado para redoblar sus acciones militares en el enclave palestino.
Las hostilidades comenzaron el lunes con la caída, cerca de Tel Aviv, de un cohete procedente de Gaza que destruyó una vivienda e hirió a siete personas tras recorrer una distancia inusualmente larga.
Israel respondió con ataques aéreos contra múltiples objetivos de Gaza y grupos palestinos lanzaron nuevos cohetes pese a un anuncio de Hamas de un alto el fuego con el Ejército israelí mediado por Egipto.
La calma regresó a las 6 de la mañana de ayer.
Las localidades de Gaza y las ciudades israelíes cercanas a la región costera gobernada por Hamas se mantuvieron luego tranquilas casi todo el día, aunque al caer la noche un cohete disparado desde Gaza explotó en un descampado en Israel sin provocar víctimas.
Desmentida
Hamas y Jihad Islámica, otro grupo islamista de Gaza, negaron haber lanzado el proyectil y dijeron que fue un "acto individual" no vinculado con sus organizaciones.
El Ejército israelí volvió a responder lanzando varios bombardeos en el sur de la Franja, entre ellos un complejo militar de Hamas y un sitio de fabricación de armas, según informó un comunicado militar.
Cruce de acusaciones
Más temprano, en la sede de la ONU, los embajadores de Israel y Palestina intercambiaron acusaciones y advertencias en una sesión del Consejo de Seguridad para discutir la crisis.
El representante israelí, Danny Danon, advirtió a Hamas que si continuaban los ataques, enfrentarán el "poder" militar de Israel y quedarán "enterrados en los túneles de Gaza".
El embajador palestino, Riyad Manusr, recordó que Palestina está bajo ocupación militar israelí y afirmó que la situación en Gaza "es parte de una larga campaña de violencia y terror llevada a cabo por Israel contra el pueblo palestino".
El enviado del organismo para Medio Oriente, Nickolay Mladenov, dijo al Consejo que una "frágil calma" había retornado pero que la situación seguía siendo "extremadamente tensa".
La escalada de violencia entre Israel y los grupos armados de Gaza no provocó muertos, pero siete palestinos, además de los siete israelíes, resultaron heridos en los bombardeos, que llegaron en un momento delicado justo antes de las elecciones en Israel.
Netanyahu, quien interrumpió una visita a Estados Unidos y volvió a Israel, dijo ayer que su gobierno hará "lo que sea necesario" para garantizar la seguridad de los israelíes.
"Estamos preparados para hacer más", dijo el premier en declaraciones por videoconferencia ante el Aipac, el influyente lobby pro israelí de Estados Unidos, un día después de ser recibido en Washington por Donald Trump.
El premier busca su reelección el 9 de abril. Hamas y otros grupos palestinos negaron haber estado detrás del ataque a la vivienda que desató la escalada.
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Las hostilidades comenzaron el lunes con la caída, cerca de Tel Aviv, de un cohete procedente de Gaza que destruyó una vivienda e hirió a siete personas tras recorrer una distancia inusualmente larga.
Israel respondió con ataques aéreos contra múltiples objetivos de Gaza y grupos palestinos lanzaron nuevos cohetes pese a un anuncio de Hamas de un alto el fuego con el Ejército israelí mediado por Egipto.
La calma regresó a las 6 de la mañana de ayer.
Las localidades de Gaza y las ciudades israelíes cercanas a la región costera gobernada por Hamas se mantuvieron luego tranquilas casi todo el día, aunque al caer la noche un cohete disparado desde Gaza explotó en un descampado en Israel sin provocar víctimas.
Desmentida
Hamas y Jihad Islámica, otro grupo islamista de Gaza, negaron haber lanzado el proyectil y dijeron que fue un "acto individual" no vinculado con sus organizaciones.
El Ejército israelí volvió a responder lanzando varios bombardeos en el sur de la Franja, entre ellos un complejo militar de Hamas y un sitio de fabricación de armas, según informó un comunicado militar.
Cruce de acusaciones
Más temprano, en la sede de la ONU, los embajadores de Israel y Palestina intercambiaron acusaciones y advertencias en una sesión del Consejo de Seguridad para discutir la crisis.
El representante israelí, Danny Danon, advirtió a Hamas que si continuaban los ataques, enfrentarán el "poder" militar de Israel y quedarán "enterrados en los túneles de Gaza".
El embajador palestino, Riyad Manusr, recordó que Palestina está bajo ocupación militar israelí y afirmó que la situación en Gaza "es parte de una larga campaña de violencia y terror llevada a cabo por Israel contra el pueblo palestino".
El enviado del organismo para Medio Oriente, Nickolay Mladenov, dijo al Consejo que una "frágil calma" había retornado pero que la situación seguía siendo "extremadamente tensa".
La escalada de violencia entre Israel y los grupos armados de Gaza no provocó muertos, pero siete palestinos, además de los siete israelíes, resultaron heridos en los bombardeos, que llegaron en un momento delicado justo antes de las elecciones en Israel.
Netanyahu, quien interrumpió una visita a Estados Unidos y volvió a Israel, dijo ayer que su gobierno hará "lo que sea necesario" para garantizar la seguridad de los israelíes.
"Estamos preparados para hacer más", dijo el premier en declaraciones por videoconferencia ante el Aipac, el influyente lobby pro israelí de Estados Unidos, un día después de ser recibido en Washington por Donald Trump.
El premier busca su reelección el 9 de abril. Hamas y otros grupos palestinos negaron haber estado detrás del ataque a la vivienda que desató la escalada.

