La relevancia está vinculada además porque el IVA es un reflejo del consumo y la actividad económica y en diciembre mostró una mejora real del 2,6%, lo que representó el primer saldo positivo en la comparación interanual después de 9 meses seguidos de caída. En ese recorrido hubo desplomes memorables, como el que ocurrió en junio, con caída real del 20% interanual. En mayo no había sido mucho mejor: bajó 18,3%. En el segundo semestre las bajas más significativas del IVA se dieron en agosto (14,9%) y septiembre (15,5%).
Los datos surgen de un estudio realizado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que conduce Nadin Argañaraz. En el informe muestra que, como consecuencia, las transferencias automáticas a provincias tuvieron en la campanada final del año una leve recomposición tras un año de saldos negativos en la comparación interanual.
“La recaudación conjunta de IVA más Ganancias aumentó de manera interanual real por segundo mes consecutivo en diciembre. Resulta importante recordar que la sumatoria de estos dos impuestos representa aproximadamente el 94% de la masa coparticipable neta”, remarca el Iaraf. Pero adicionalmente destaca que, computando todas las transferencias automáticas, incluyendo allí coparticipación, leyes complementarias y compensaciones, alcanzaron los $42.133.000 millones, frente a $14.356.000 millones del año anterior. De este modo, exhibieron una variación nominal del 194%, que se traduciría en una caída real del 10% al descontar la inflación del período, que sería el resultado final de los ingresos de las provincias en este 2024.