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"Van a faltar semillas de maíz para hacer frente a una demanda en alza"

Juan Farinati, CEO de Bayer Cono Sur, habló sobre las expectativas de la próxima campaña gruesa, el HB4 en trigo y lo que se viene en innovación

Juan Farinati es el primer CEO argentino de Bayer para el cono sur. Desde que asumió el año pasado en su cargo, profundizó un camino que la empresa alemana ya venía recorriendo y que apunta a la digitalización de la agricultura con el objetivo de eficientizar la producción y obtener mayores resultados a partir de un mejor manejo de la información.

El ejecutivo, que trabajó en Monsanto, la estadounidense que Bayer adquirió en 2016, desempeñó roles como el de líder regional Asia Pacífico y director de Marketing de Sudamérica División Semillas Vegetales. Como CEO, representa tres divisiones relevantes para la región Cono Sur: Pharma, Consumo y Agro.

“En lo que se refiere al negocio del agro, Bayer representa el 40 o 45 por ciento del negocio de semillas de la Argentina, y que se viene consolidando con el aumento del área de maíz en el país que va en el camino de una agricultura mucho más sustentable”, remarcó el directivo en diálogo con la prensa en una visita a la planta María Eugenia, en Rojas, donde participó Tranquera Abierta.

Aún sin estar en el negocio del trigo, ¿cómo ven el desarrollo del trigo HB4?

Para nosotros todo lo que sea avance tecnológico e innovación para el sector agropecuario, que le permita al productor producir más y mejor, con alimentos de mayor calidad y de forma más sustentable, es una excelente noticia. Y desde Bayer estamos siempre apoyando ese tipo de iniciativas, sean lanzamientos propios o iniciativas de la industria. El sector agropecuario es muy relevante en la Argentina y hambriento por todo lo que es innovación. Las tecnologías siempre son probadas para que no tengan impacto ambiental ni para el consumo y por eso todas las que pasan por ese proceso son algo positivo para el productor, que será el que elija cuál utilizar. Lo importante es que exista cada vez más desarrollo en el sector para producir más y mejor.

¿Hay expectativas en el plano legislativo este año donde hay varias cuestiones pendientes como la ley de semillas, por ejemplo?

Todo lo que sea para que el productor y el agro siga creciendo y se apoye a un sector que en Argentina es más del 60% de las exportaciones es muy buena noticia. El agro en Argentina tiene un rol fundamental hoy y a futuro. Por eso todo lo que haga crecer al sector e incentive inversiones, nosotros como compañía lo vemos con buenos ojos.

¿Cómo observa el crecimiento del maíz en los últimos años?

El crecimiento es una muy buena noticia. Hoy el productor hace una rotación que es mucho más sustentable. Recordemos que veníamos de una relación 5 a 1 con soja predominando y hoy estamos 2,5 o 3 a 1. Eso tiene que ver con la biotecnología que expandió la frontera agrícola para el maíz y por el avance de la genética. Eso hizo cambiar un paradigma de cuando yo iba a la facultad que nos decían “maíz para el mejor lote y soja para todos lados”. Hoy esa ecuación fue cambiando. Y después de la biotecnología y la genética viene la digitalización. La capacidad y el potencial del maíz, combinado con las decisiones correctas de densidad, fertilización y manejo del cultivo que pueden dar las herramientas digitales es el segundo salto que estamos viendo ahora. Según nuestros datos, con la genética actual aún estamos un 40% por debajo del potencial.

¿Por qué existe esa brecha?

Por manejo. Todo lo que es densidad, manejo de malezas, utilización de fungicidas, es algo que falta mucho. Hay una combinación de nuevas tecnologías que tal vez no se están utilizando o que no se usan en su máximo potencial, que con ciencia de datos y herramientas digitales se van a poder aprovechar. Otro salto que vemos es la transformación que viene con el maíz de baja estatura. Lo estamos lanzando en México, Estados Unidos y en Argentina estará para 2025. Va a permitir evitar condiciones de vuelco y además habilita la aplicación dentro del cultivo un mes más dentro del ciclo fenológico. Se puede aplicar fungicidas, insecticidas que hoy se aplican hasta determinado momento o con avión, que casi no se hace.

¿Qué altura tiene ese maíz?

Es un 40% menor.

¿Cambia la cosecha?

No, porque la inserción de espigas es un poco más baja pero cercana al metro u 80 centímetros.

¿Y el rendimiento?

Esperamos que se mejore. La relación grano planta es mayor. Es una planta más eficiente y que además permite utilizar más tecnología.

¿Por qué se demora más la llegada a la Argentina?

Por conversión de germoplasma. No es que los híbridos de Estados Unidos se traen para acá. Se trabaja con genética adaptada localmente.

¿Cómo ven la próxima campaña?

Se está cerrando una campaña ahora que en términos generales va a ser buena, especialmente combinando precios con producción. Y de cara a futuro vemos un productor que apuesta fuerte a la tecnología de punta y demandando mucha semilla de maíz. Este año la semilla va a ser un limitante para el crecimiento del cultivo. Hay más demanda de semilla de alta tecnología que la que se puede abastecer.

¿Por qué?

Porque el mercado viene creciendo en el tiempo y eso hace que los inventarios del mercado de semillas estén cada vez más ajustados y al mismo tiempo el año de producción no fue excepcional; se produjo menos de lo esperado. Y eso no sólo por sequía sino también por el calor en momentos de polinización.

¿Será una campaña de más maíz?

Tecnológicamente el productor va a estar en un escalón superior por lo que vemos de demanda de genética y fertilizantes. En área creo que va a estar estable, específicamente el maíz, por un tema de semillas. En agricultura, como un todo, va a ser un año donde el productor va a invertir y hacer muy buena agricultura.

Pero van a faltar semillas...

Va a haber más demanda que oferta. Si bien el área de maíz viene creciendo desde hace algunos años, la industria toda viene corriendo un poquito desde atrás y entonces siempre se arranca el año con inventarios iniciales, los que no se vendieron la campaña anterior, cada vez más pequeños. Ese inventario para la industria es habitualmente entre el 25 y 30 por ciento; este año es el 10%. Para un año normal, cuando tenemos expectativas de vender mil, tenemos que empezar con 300 antes de procesar la nueva semilla. Este año empezamos con 100. Y además tenemos como resultado de la nueva campaña entre 10 y 30 por ciento menos de acuerdo al semillero. Conclusión, tenemos un inventario menor y menor cantidad de nuevas semillas. Enfrente hay una cotización de maíz muy alta y muchos productores queriendo sembrar. En ese marco, creo que más cantidad apostará a las mejores opciones de semillas.

¿La semilla también subió mucho?

No, diría que de toda la oferta tecnológica que tiene un productor hoy, la semilla de maíz es lo que menos subió; pensando en fitosanitarios, fertilizantes...

¿Cómo arrancó la precampaña?

Normalmente a esta altura del año, en un año bueno, llevamos vendido un 40% de todo lo que se piensa comercializar. En este momento estamos en el 70%.

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