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"Proyectar y mejorar la formación"

A juzgar por Chino Moyano, "el futbolista ya dio lo máximo en su carrera y le está dando paso al técnico". "En Universitario veo un gran proyecto, con una base sólida, que irá exigiéndole más experiencias a nivel nacional"

Gastón Moyano nació en Totoras, Santa Fe, y desde niño demostró condiciones para el fútbol.

“A los 13 años me fui a River Plate. Compartí tres años con jugadores de la talla de Federico Higuaín, Javier Mascherano, Maxi López, Juan Pablo Carrizo, Juan Carlos Menseguez y Rubens Sanbueza. Me había llevado Jorge Bianco, de la Academia Duchini de Villa Constitución, que me rescató cuando quedé libre”, sostiene.

Manifiesta su agradecimiento a “mucha gente” que lo aconsejó bien: “Yo pensé que se me había acabado el fútbol cuando no pude triunfar en River Plate, pero me enseñaron que hay un camino corto y uno largo en el fútbol”.

Camino largo, de gran aprendizaje

Explica: “El camino corto es ir a un club profesional, llegar a Primera, firmar contrato y progresar. Pero hay otro camino, que es más largo, y me tocó recorrerlo”.

Banfield le abrió sus puertas. “Jugué con Darío Cvitanich, Jesús Dátolo, Mariano Barbosa, Marcos Galarza, Carlos Salvatierra. Lo subían a Carlos Herrera, que era la joyita de la clase ‘85 de Banfield”.

Resalta: “Luego fui a Newell’s, donde jugué en Cuarta y Primera local. De allí a Catamarca, donde no jugaba. Un buen compañero, Hugo Corbalán (ex-Huracán), me dijo: ‘Entrená al máximo, porque siempre alguien te mira’. Corbalán se retiró como jugador, fue de DT a All Boys de Tucumán, y me llevó. Fui goleador de la Liga Tucumana y gracias a eso me llevó San Martín. Si yo bajaba los brazos, Corbalán no me hubiese llevado”.

Afirma: “Recién ahí me di cuenta de que sería futbolista. Hay que darlo todo siempre, porque la vida te premia. El fútbol me regaló un camino largo”.

Señala: “Jugué en 30 clubes desde que me fui de mi pueblo. Mi primer club fue Unión de Totoras, luego River Plate, Duchini FC, Banfield, Newell’s Old Boys de Rosario, Sp. Villa Dolores de Catamarca, All Boys de Tucumán, San Martín de Tucumán, Alumni de Villa María, Porto de Portugal, Gimnasia y Esgrima de Mendoza, Sportivo Las Parejas, Juventud Unida de San Luis, Adeo de Cañada de Gómez, Alianza de San Juan, Racing de Córdoba, Thanh Hoa FC de Vietnam, Liga de Portoviejo de Ecuador, Atlético San Jerónimo, Colón de Arroyo Cabral, Atlético Ascasubi, Jorge Newbery de Ucacha, Huracán de Comodoro Rivadavia, Studebaker de Villa Cañas, Ateneo Vecinos de General Cabrera, Talleres de Bell Ville, Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio, Unión de Totoras, San Lorenzo de Las Perdices y Universitario de Villa María”.

Apunta: “Universitario es un proyecto que creció. Me llamaron para ser parte de ese proyecto. Hoy dirijo 2 divisiones inferiores y, sin dejar de lado la formación, el proyecto dará un salto a otro nivel. Sumó inferiores, infantiles, femenino y sin perder este camino se proyectará a nivel nacional”.

“Los frutos del proyecto”

Moyano agrega que “son los frutos que dará el mismo proyecto. Los mismos jugadores del proyecto lo van a pedir para seguir creciendo. Y el club debe preparar esa estructura, porque está en condiciones de seguir creciendo”.

Recalca: “El jugador que llevo adentro no ve la hora de volver a jugar, porque son los últimos cartuchos. A nivel nacional ya no tengo nada más para dar, ya di lo máximo. No sabría decirte lo difícil que va a ser dejar de jugar, porque es lo más lindo que hay”.

El DT le empieza ganar al jugador

El DT está ganando espacio dentro de Gastón Moyano. “Soy inquieto, me gusta capacitarme y preguntar. El jugador desde chico te ve y te mide. El DT tiene que estar preparado para formarlo. Hay cosas que aprendí y me sirven y otras que ya no sirven. Los chicos de hoy no son los que fuimos. Hay cosas que mutar y hay que preguntar. Hablo mucho con Marcelo Vázquez y con Héctor Arzubialde. Me gusta formar”.

Señala: “Me puse más odioso en los trabajos, porque el jugador se está yendo, y el DT está entrando. Me gustan el orden, la disciplina, el respeto, cumplir los horarios. Lo que siente el jugador es incomparable y decide. El DT no patea, no define, pero me gusta aunque me quedo pateando el aire al ver a mis equipos”.

Estima: “Le dediqué mi vida al futbolista. Conocí países como Portugal, Vietnam, Ecuador y Chile. En Porto no salió la doble nacionalidad. En Vietnam estuve 8 meses, me fue bien, pero tenía un hijo y no aguanté. Otra cultura, comida, idioma. Jugar mucho ayuda, pero la noche es brava y te preguntás mil veces: ‘¿Qué hago acá?’”.

Cuenta: “Te comunicás a los gritos y a las señas. Cuando volví me dediqué a estudiar inglés, porque ayuda mucho. Pagan bien, pero hay que quedarse 4 o 5 años”.

“Fui a Armenia y Suiza, pero no firmé. Fui un año a Ecuador me gustó mucho Portoviejo. En Chile fui a Talcahuano, pero no me cumplieron. Volví al país y fui a Colón con Jorge Peñaloza. Me tocó jugar en grandes equipos en esta Liga y en la Liga de Río Tercero, donde fui campeón con Atlético Ascasubi; en la Riocuartense, con Ateneo Vecinos; en la Béccar Varela, con Newbery de Ucacha; y en la Bellvillense, con Talleres”.

“Proyectos y mejor formación”

Afirma: “Joselito Bernadó me llamó para sumarme al proyecto de la ‘Uni’. Me cerró. Aprendí como ayudante de Eduardo Salvai cuando Universitario me convocó. Mis sueños de jugador ya los cumplí, no necesito jugar otro torneo Federal. Aporté lo último con Universitario. Estoy tranquilo con mi carrera. Ahora le toca al DT”.

Destaca: “Por el nivel de jugadores que veo en Villa María, debería tener muchos más futbolistas a nivel profesional, e incluso un par de equipos en torneos superiores”.

Resalta: “Alumni le ganó a grandes rivales en 2006 para ascender. Tomé dimensión de lo logrado cuando regresamos a Villa María y vimos a tanta gente en las calles recibiéndonos”.

Enfatiza: “Esa gloria permanece de por vida. Lo que vivimos con ese plantel no nos olvidamos más. Si después de 15 años no se escribieron páginas más destacadas, es porque no se hicieron bien las cosas. Alguna victoria contra Talleres que logró Alumni, pero el ascenso fue algo único e inolvidable. Nos está costando volver a ser protagonistas en torneos superiores”.

Al respecto afirma: “Universitario hizo sus primeras 2 experiencias. En la primera se jugó ante rivales de mayor peso histórico y se sintió. En la segunda se volvió a estar a la altura, pero nos faltó clasificar para demostrarlo, porque hicimos buenos partidos ante Sarmiento de Leones y frente a Bell”.

Insiste: “No se arma un proyecto a nivel nacional de un día para el otro. Máxime con el exitismo que hay en el fútbol. Falta paciencia. Lo que se dio en Alumni es difícil, porque llegaron buenos jugadores y rindieron rápido”.

Explica: “No hay clubes de Villa María que tengan una base propia como esa para afrontar un torneo superior. Necesitás reforzar, como lo hizo Universitario. Lo podés traer por un torneo, pero después el club de origen del refuerzo y el propio jugador te piden el triple, y no hay clubes que puedan generarlo en la Liga”.

Destaca: “Los chicos hoy quieren ganar plata y después ganar algo. Es al revés. En Villa María hay buenos jugadores, pero se necesita proyectar y mejorar la formación”.

Señala que “Universitario está generando una base propia fuerte. Es el inicio del camino. Lo que pasa en todos los clubes es que, si desde el principio no se dan los resultados, se caen los proyectos. Hay que formar y proyectar con paciencia”.